El impacto del acuerdo en Medio Oriente: por qué cae el petróleo y qué significa para la Argentina

Luego del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, el precio de las commodities tiende a la baja, especialmente el del petróleo: el barril de Brent cotizó a US$73,74 y el crudo WTI perforó los US$70, valores que no se registraban desde la previa del conflicto bélico. Esto provocó que la mirada de los mercados se desplace del Medio Oriente hacia la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), ante la posibilidad de una suba en las tasas de interés.Pedro Siaba Serrate, head of Research & Strategy de Portfolio Personal Inversiones (PPI), evaluó que el escenario internacional atraviesa dos efectos. Por un lado, “la apertura del estrecho de Ormuz permite la recomposición del comercio”. Esto lleva a una mayor oferta que presiona los precios a la baja. Además, “el mercado está enfocado en el estreno de la nueva Fed”, tras la designación de Kevin Warsh como presidente de la entidad por parte de Donald Trump el pasado 22 de mayo. Siaba Serrate consideró que “cumplió su promesa” de mantener independencia y “evitó dar señales hacia adelante” al informar de forma escueta sobre los siguientes pasos que dará la entidad monetaria. El analista observó que se trata de una “Fed focalizada en la estabilidad de los precios”, lo que indica una postura hawkish (agresiva) que podría priorizar alzas de las tasas de interés para contener los precios más adelante. Se espera que esto ocurra antes de fin de año: en las actas de la última reunión, la mayoría de los miembros del organismo señalaron que serán necesarias subas si la inflación continúa por encima del objetivo del 2%. Fernando Marull, socio de FMyA, evaluó que la caída del precio del petróleo de US$110 a aproximadamente US$70 provoca que baje el volumen de las exportaciones, ya que el ingreso de divisas es menor. A su vez, esta baja en su valor ayuda a moderar la inflación internacional. “Por el otro lado, el mercado está como con expectativa de que suban un poco las tasas de interés”, señaló. Este factor lleva a que el dólar suba y a que los inversores vayan descontando y se anticipen a este panorama.“Tenés dos impactos: uno comercial y otro por el canal financiero. Por el canal financiero, menor petróleo te trae menos dólares, es decir, menor oferta. Por el canal financiero, mayores tasas de interés del mercado te pueden disminuir la oferta financiera. Por eso también subió el dólar en el mundo, lo que llevó a que tienda al alza en los países emergentes y la Argentina acompañó”, explicó.Fernando Camusso, director de Rafaela Capital, señaló que “el alto el fuego en Medio Oriente eliminó la prima de riesgo geopolítico que había impulsado al petróleo”. Y agregó: “La caída del petróleo reduce presiones inflacionarias y favorece a sectores consumidores de energía, pero también refleja menores expectativas de crecimiento global. Al mismo tiempo, el fortalecimiento del dólar endurece las condiciones financieras internacionales, resta liquidez a los mercados emergentes y suele presionar a la baja a los commodities”.En ese sentido, observó que “el mercado dejó de mirar la guerra y volvió a concentrarse en los fundamentos macroeconómicos”, por lo que se enfoca en el dólar, las tasas de la Fed y el crecimiento global. Estos factores serán los que determinen su comportamiento en los próximos meses. ¿Qué sucede con la Argentina?Frente a este escenario, el mercado local se ve impactado, aunque de forma parcial. Un informe de la consultora 1816 indicó que “el último mes y medio los mercados de monedas, deuda y commodities han mostrado una volatilidad inusual, como consecuencia de factores geopolíticos y de los vaivenes de las acciones de empresas tecnológicas”. Es con “ese viento de frente” que el dólar subió: el minorista acumula una suba de 4,5% en junio y el mayorista, de 4,9%, pero por debajo del techo de la banda cambiaria. De todos modos, el reporte destacó que lo positivo de la caída del petróleo es que “ayudará a bajar la inflación más rápido”.Siaba Serrate observó que los movimientos que el mercado local presentó en el mes resumen el efecto del contexto internacional. “El dólar CCL subió, pero los bonos y el riesgo país estuvieron mejor que a principio de mes”, detalló. Eso sí, las inversiones en pesos y el carry trade fueron los que más sufrieron por la suba en el tipo de cambio. “Para la Argentina, el impacto es mixto: un petróleo más barato mejora la macro al reducir el costo de las importaciones energéticas, pero un dólar fuerte y commodities más débiles limitan el ingreso de divisas y le quitan impulso a sectores exportadores como el agro y la energía”, detalló Camusso. El analista detalló que este efecto es más acotado para los bonos soberanos: el diferencial de rendimiento de los títulos argentinos se comprime de forma sostenida gracias al superávit fiscal, la acumulación de reservas del BCRA —superiores a los US$ 10.500 millones en el año— y la mejora de calificación crediticia de Fitch y S&P a B-. “Mientras ese proceso no se interrumpa, el movimiento de tasas globales es, en parte, ruido”, indicó.Para Camusso, las consecuencias que puede sufrir el mercado argentino ante una posible suba de tasas de la Fed es el costo de deuda nueva por parte del Gobierno, que busca refinanciar vencimientos de 2027. También, el fortalecimiento del dólar presiona el tipo de cambio real y hay menor apetito por riesgo emergente.
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