El INTA anunció la compra de un nuevo equipo para medir la calidad del algodón chaqueño, pero a este ritmo no se sabe si habrá personal para operarlo

El Laboratorio de Fibra del INTA Sáenz Peña anunció la incorporación de un nuevo equipo H.V.I. (High Volume Instrument), una tecnología clave para la evaluación de la calidad de la fibra de algodón que permitirá mejorar la precisión de los análisis y actualizar las capacidades técnicas del organismo en uno de sus centros de referencia.
La adquisición fue financiada por la Fundación ArgenINTA y se presenta como un paso adelante en la modernización del sistema de medición de parámetros fundamentales del algodón, como longitud, uniformidad, resistencia, elongación y finura o madurez.
El equipo H.V.I. es el sistema de referencia internacional para la clasificación de fibras de algodón. Su incorporación permite analizar un mayor volumen de muestras en menos tiempo y con mayor precisión, además de generar información objetiva sobre variables como color, brillo, contenido de materia extraña y el índice micronaire.
“Es una herramienta de vital importancia porque permite unificar los planes de investigación primaria con las áreas de industrialización, desde la producción de materia prima hasta su procesamiento en planta. El equipo H.V.I. mejora la exactitud y precisión en los análisis de las características de la fibra de algodón”, explicó Alex Montenegro, director del Laboratorio de Fibra del INTA Sáenz Peña.
Salió una segunda lista con 380 agentes a los que se ha autorizado a dejar el INTA: Ya suman 757 personas que no irán a su trabajo mañana

Hasta ahí, la parte tecnológica. La otra capa de la noticia aparece en el contexto en el que llega el nuevo equipamiento, con un organismo que, mientras incorpora instrumental de alta complejidad, viene atravesando un proceso de reducción de personal en distintas áreas que ya se mide en cientos de trabajadores menos y que, según distintas estimaciones, ronda los 2.000 puestos menos respecto de estructuras previas.
El contraste no es menor en un laboratorio donde la incorporación de tecnología no reemplaza el trabajo técnico, sino que lo requiere para su operación, calibración, interpretación de datos y articulación con los programas de mejoramiento genético.
“Hace muchos años se utilizaban otros equipos. Este es el tercer equipo que renovamos porque la tecnología también evoluciona y los instrumentos anteriores van quedando obsoletos”, señaló Diego Bela, investigador del Laboratorio de Fibra.
El investigador del INTA Nicolás Bertram tiene algo que contar sobre el ajuste y achicamiento en el organismo: “De mística y utopías”

El nuevo H.V.I. permitirá, entre otras cosas, fortalecer los programas de mejoramiento genético del algodón, seleccionar líneas y variedades con mayor precisión y generar información para el desarrollo de materiales con atributos diferenciales.
“Lo utilizamos para seleccionar las diferentes líneas y variedades con las que trabajamos y también para los materiales que estamos desarrollando hacia adelante”, detalló Bela.
También será clave en el análisis de fibras extralargas y en el estudio de cómo distintas variables influyen en la calidad final del producto, un punto central para la competitividad de la cadena algodonera.
Milei propone y un acuerdo entre Gensus e INTA dispone: Lanzaron en Chaco una nueva variedad de algodón que tiene un evento único en el mundo y podría ser clave para levantar los rindes, como pidió el presidente

“Nuestro objetivo es incorporar tecnologías que acerquen estos avances a los sectores productivos y permitan disponer de herramientas cada vez más eficientes para la evaluación de la calidad de la fibra”, concluyó Montenegro.
La incorporación del equipo se enmarca en una estrategia de fortalecimiento del Programa de Calidad del Algodón del INTA y busca alinear las capacidades del organismo con los estándares internacionales de la industria textil.

La pregunta que queda abierta no es técnica, sino operativa: cuántos técnicos, investigadores y operarios estarán disponibles para sostener, alimentar y traducir en conocimiento esa infraestructura en un organismo que viene achicando su planta de personal a ritmo constante como parte del pedido de desguace del presidente Javier Milei.
Leer nota completa en Bichos de Campo →