Luli Pampín: de integrar el Ejército a convertirse en una estrella con más de 21 millones de suscriptores

Luli Pampín está feliz y ansiosa porque el 11 y 12 de julio presenta su show, Millones de gracias, en el Movistar Arena, y festeja sus diez años como artista infantil. LA NACION conversó con Lucía Anabella Pérez Gerardi, tal su nombre real, desde Andorra donde vive con su familia. Antes residió en varias ciudades de España porque en 2001, cuando apenas tenía 11 años, sus padres decidieron emigrar buscando nuevas oportunidades. Aunque le costó adaptarse, lo hizo, y a los 18 entró al Ejército donde estuvo una década hasta que fue madre y sintió la necesidad de un cambio. Cantando y bailando con su pequeño hijo recordó cuánto amaba el mundo infantil, pensó en compartirlo con los otros niños y subió sus primeros videos en Youtube, donde hoy tiene 21 millones de suscriptores. -¿Qué podés adelantar de Millones de gracias?-Es un show muy muy grande que está preparado para este tipo de arenas. Es la celebración por estos 10 años de carrera y también por los 21 millones de suscriptores y los 21.000 millones de visitas en YouTube. Quisimos hacer algo muy espectacular para devolver a las familias un poco de lo mucho que me dan, y agradecer que me elijen. Va a ser una gran fiesta pero, además, me gusta dejar un mensaje y esta vez quiero que conozcan mi historia, la de Lucía, y que vean que los sueños, cuando uno los desea, los visualiza y trabaja para ellos, pueden cumplirse. También tiene las canciones que siempre están deseando escuchar, y algunas inéditas pensadas para la familia. Por ejemplo, hay una canción de la maternidad, otra para que se abracen. Este show es un viaje emocional muy grande y muy completo. -No es fácil sorprender a los chicos, ¿tenés un secreto para crear los shows y las canciones? -Es verdad que el público infantil es muy difícil, en el sentido de que son muy sinceros sobre si les gusta o no lo que hacés. Por eso me siento muy orgullosa de que me elijan, porque es muy real y de verdad desean cantar y bailar conmigo. Siempre que compongo, escribo o pienso qué quiero hacer, lo hago desde mi lado de mamá y qué es lo que yo quisiera inculcarles a mis hijos, Mateo (11) y Laila (3). Entonces, pienso también en estos mensajes que les quiero dejar a los niños, el aprendizaje, que sea didáctico, que cada canción tenga un valor. No me quiero dejar llevar por lo que está de moda o dejarme seducir por algo que pueda explotar más o mejor. Soy muy fiel a los mensajes y los legados que quiero dejarles a los niños y creo que no solo son ellos quienes me eligen, sino también los padres que se dan cuenta de que detrás de todo el contenido, hay un fuerte mensaje que aporta algo positivo.Luli Pampín y su show Millones de gracias. Crédito: Gentileza-¿Tus hijos son tus primeros fans?-(Risas) Sí. Mateo ahora tiene 11, pero fue gracias a él que empecé a ser Luli Pampín y me ha acompañado en todo este proceso. Y Laila es pequeña, tiene 3, y le gusta mucho lo que hago. Es verdad que muchísimas de las canciones que he escrito o de las ideas que he tenido, han sido jugando con ellos o intentando enseñarles algo y viendo de qué manera hacerlo. Mis hijos son una inspiración muy grande para mí. -¿Cómo nació Luli Pampín?-Luli me dicen de chiquita, y Pampín es el apellido de un familiar. Nació en un momento en el que acababa de ser madre, y ya no me sentía identificada con el trabajo que tenía. No me sentía cómoda. Estuve diez años en el Ejército y creo que durante todo ese tiempo cumplí todos los ciclos que tenía que cumplir, y llegó un momento en el que me sentía estancada y necesitaba hacer algo que me gustara, que disfrutara y que me permitiera poder pasar más tiempo con mi hijo. Entonces, lo que más hacíamos juntos era cantar y bailar, porque me ha encantado desde pequeña y estuve en el coro del Conservatorio, y así fue que se encendió la chispa de Luli y pensé que si me hacía feliz a mí y a mi hijo, quizá también hiciera felices a otros niños. Poquito a poco fue creciendo, escaloncito a escaloncito, y ya han pasado 10 años. Cómo será el show de Luli Pampín-¿Tu marido también forma parte de tu trabajo? -Sí.Él (José Daniel García Oriet) es quien hace toda la producción gráfica de los videos, de todo lo visual, y además también me escucha, me apoya y me da ideas. Siempre trabajamos juntos y creo que también es lo bonito de Luli Pampín, que es algo muy familiar. -¿Él es español o argentino? -Él es suizo, pero vino con un año a vivir a España, así que podría decirse que es español y también suizo. -Los dos son inmigrantes, algo que quizá los unió al principio… ¿te costó adaptarte?-Cuando uno emigra sabe que siempre va a tener el corazón dividido porque dejás atrás amigos, familiares y costumbres, tu país, y cuando llegás a otro lugar te hacés de costumbres y amistades nuevas. Siempre se extraña, por eso disfruto tanto volver a la Argentina. Toda mi infancia y mis estudios los hice en España, y hace poco que vivo en Andorra. Creo que tengo las dos culturas y está buenísimo poder disfrutar de ambas…. El corazón dividido siempre va a estar. -¿Por qué eligieron Andorra para vivir?-Porque amo la montaña y la naturaleza. Es espectacular. Un país muy hermoso. Nací en Mendoza y la montaña siempre me acompaña. -Contás que estuviste diez años en el Ejército, ¿por qué entraste y cuál fue tu experiencia?-Estaba terminando el bachiller y una compañera me habló sobre el Ejército y me mostró todo lo que había detrás. Fui a buscar información y me pareció muy interesante porque viajás y hacés deporte, que son cosas que me gustaban mucho, como también ayudar a los demás. Estaba a punto de cumplir los 18 y me pareció una buena idea. El Ejército me enseñó muchísimas cosas positivas. En algunos momentos fue duro y en otros aprendí muchas cosas, como el compañerismo o tener mucha fuerza de voluntad para seguir adelante. Tengo clarísimo que esa experiencia me ayudó mucho para ser Luli Pampín… A lo mejor, si no hubiera pasado esos 10 años de carrera en el Ejército, no hubiera tenido todos los elementos para poder ser Luli Pampín hoy. La experiencia siempre es lo que hace a la persona y yo agradezco mucho haber pasado por eso en mi vida. La inspiración de Luli Pampín-Y fuiste mamá y ahí decidiste cambiar tu vida. -Sí, porque además había hecho todo lo que podía hacer y ya con 28 años había cumplido todos los ciclos y quería disponer de mi tiempo… En el Ejército tenés que ir de maniobras, si te convocan, y no podés decir que no. Y sobrellevar eso con mi hijo pequeño se me hizo un poco duro. Decidí cambiar mi vida y pensé que, desde que tengo uso de razón, amo bailar y cantar frente a un espejo. Así que creo que ese fue el momento ideal para tirarme a la pileta, como se dice… Porque realmente me daba mucha vergüenza cantar y bailar delante de los demás. Mi hijo fue el que me dio toda esa fuerza que necesitaba y ese impulso para poder hacer lo que de verdad estaba esperándome. El nacimiento de Luli Pampín-¿Qué programas infantiles veías cuando eras chica?-Era muy fan de Sailor Moon, y las referencias son muy claras (risas). Me gustaba Chiquititas, y crecí con Bandana y con Mambrú. Pero Sailor Moon realmente fue lo que más me inspiró y me marcó en mi infancia.-¿Y cómo sigue tu vida después de los shows en el Movistar Arena?-Vamos a estar allí el 11 y el 12 de julio. Y el 13, en Tucumán; el 15, en Rosario, que pronto se abre una nueva función para los que se quedaron sin entrada; el 16, en Córdoba y el 18, en Mendoza. Y ya me quedó ahí paseando un poquito con mi abuela, que tengo muchas ganas de abrazarla. Antes de estar en Buenos Aires vamos a Chile y a Uruguay y después, en octubre, tenemos México y algunas zonas de España. Pero tengo que aclarar que el show que presentamos en el interior del país no es Millones de gracias, sino El libro musical, un espectáculo diferente que habla sobre la importancia de la lectura y es para que los niños se vayan a casa con muchos deseos de leer. Me encanta porque hay un personaje que es el Polvo que se acumula en los libros cuando pasan mucho tiempo sin ser leídos, y este personaje nos interrumpe durante el show y los niños me ayudan para que se vaya. -¿Viajás siempre en familia?-Sí. Eso intentamos. Ahora que Mateo es más grande no siempre viene… Depende un poco de a dónde voy. Pero está bueno que puedan venir conmigo, disfrutar del show y ver qué hay detrás del trabajo que hace mamá.
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