El cooperativismo en el sector agropecuario argentino goza de buena salud y resulta esencial -cada vez más- para que pequeños y medianos productores tengan cierta perspectiva de sostenerse y crecer. Un bueno ejemplo de esto es Uncoga, una federación de 9 cooperativas ganaderas que ya tiene 63 años, nació para facilitar la comercialización de hacienda y hoy hasta gestiona una gran fábrica de chacinados en Rafaela, además del primer feedlot cooperativo del país, integrando la cadena y agregando valor a lo que hacen sus asociados.
Henry Maletto es el actual presidente de Uncoga. Bichos de Campo lo entrevistó en San Francisco, donde varias cooperativas de base, entre ellas la que él mismo integra en la localidad de Porteña, habian juntado fuerzas para hacer un remate de Holando en el marco de la Todo Láctea 2026. “Es parte de lo que llevamos en nuestra psiquis. De cuando no podemos hacerlo solos, de algún modo siempre se puede hacer”, resume el dirigente, en una clase básica de los principios del cooperativismo.
Mirá la entrevista:
“Te decía que está en nuestra psiquis, está en nuestra génesis, esto de juntarnos y de hacer cooperativismo, porque es algo que hacían nuestros abuelos, la mayoría de ellos originarios de Europa, con sus necesidades cuando llegaron acá. ¿Qué hacían? Cuando tenían que facturar chorizos, hacer salame o hacer una yerra llamaban a los vecinos, amigos y y conocidos para hacerlo. Y bueno, esto es algo parecido lo que estamos haciendo”, se explayó el productor rural.
Uncoga, como muchas otras cooperativas, pasó tiempo de zozobra y debió replantear muchas veces s estrategia. Ahora se la puede ver en un proceso de fuerte profesionalización, con cuadros gerenciales medios de gran empuje. Pero no pierde esa esencia de juntarse para ganar escala y poder llevar adelante ciertos proyectos de utilidad para todos.
Nos explicó Maletto: “Uncoga, con 63 años recién cumplidos, es una unión de cooperativas ganaderas. Es una federación de 9 cooperativas de base que es esos momentos, hace seis décadas atrás, tenían la dificultad de comercializar hacienda, ya sea para consumo interno y externo. Pensemos que 60 años atrás no había los medios de traslado, de comunicación y de infraestructura que tenemos hoy para comercializar la hacienda al exterior. Así que esa era la finalidad”.
Todo fue transformándose con el correr de los años, aunque ahora hayan vuelto a realizar algunos remates ganaderos en conjunto.
Actualmente Uncoga posee un frigorífico chacinador, que trabaja con la popular marca La Casona. “Quizás La Casona no le suena mucho a la gente de Buenos Aires, porque cubre casi todo el el interior del país y en Buenos aires recién estamos entrando ahora, haciendo un trabajo hormiga, pero con el fin de entrar de entrar en los principales puntos de venta. Pero somos unas de las 4 marcas principales wntre frigoríficos chacinadores de la Argentina”, se enorgullece Henry.
La gran expansión de Uncoga por todos los comercios del interior del país se debe a que, en cierto momento, selló una alianza con ora cooperativa fuerte de esta zona, aunque ahora caída en desgracia: la lechera Sancor. Fundaron juntas una sociedad que se llama Sodecar, para poder aprovechar los canales de distribución que tenía la cooperativa láctea para la venta también de los embutidos y fiambres.
“Hoy la mayoría de Sodecar pertenece a Uncoga, y algunas partecitas pequeñas a las cooperativas asociadas”, explicó el dirigente. Como sea, la red de distribución que tenía Sancor sigue siendo de mucha utilidad para llegar con La Casona a puntos remotos de toda la república.
Uncoga posee además una red de carnicerías propias, con seis locales en la ciudad de Rafaela y uno en la vecina Sunchales. Históricamente se abastecía de carne bovina de productores de la zona, pero desde hace un año y medio está ensayando una iniciativa muy particular, pues se abastece sobre todo con carne producida en el primer feedlot cooperativo que la propia firma armó en la localidad de Humboldt.
El veterinario Lucas Colombero cuenta los secretos del feedlot cooperativo de Uncoga, que recibe terneros Holando de 200 kilos y duplica su peso en 140 días
“Hoy consta con 1000 cabezas encerradas, y que es el primer feedlot formado por cooperativas de animales Holando Argentino”, celebra Maletto.
-¿Para qué un feedlot cooperativo? ¿Para brindar qué beneficio al socio?
-Siempre con esa mirada hacia atrás, para mantener la integración con las cooperativas. Como la mayoría de las cooperativas son de planteo de producción mixta, agrícola y ganadero, sobre todo lechera, muchos de esos socios tienen el remanente del ternero macho El ternero de tambo no da leche, obviamente, y vos tenés que hacer algo con él. Hubo un momento en que se descartaba apenas salía de la madre, porque no había mercado. Después las cosas fueron cambiando y ahpi surgió la idea de hacer este feedlot y darle el beneficio a los productores lecheros, para poder comprarles el ternero, engordarlo, y al mismo tiempo asistir con ese producto a las 7 carnicerías que tiene Uncoga. Así que hoy se cierra el círculo que con esas 1000 cabezas, que cubren toda la carne que se vende en esos siete puntos de venta.
-¿El asociativismo sirve, entonces, como modelo de negocio?
-Sin duda. Como te vuelvo a repetir, el asociado para nosotros es fundamental. Es decir, al no tener escala propia en un contexto donde muchos de los negocios pasan por escala o por mayor conocimiento, entonces aprovechando la estructura que tiene la federación, podemos dar un valor agregado a muchos productos más.
-¿Y las cooperativas fundadoras siguen trabajando juntas?
-Cada cooperativa tiene su infraestructura, la mayoría son agrícolas, ganaderas, pero tienen socios que son productores lecheros también. Nosotros los contenemos. Es decir, creemos que cuanto más individualismo tenemos, más ego tenemos, menos adelante vamos a ir. Me parece que eso es básico.
-¿Y los productores lo entienden? Porque a veces los productores, tranqueras para adentro, son unos fenómenos, pero cuando tienen que socialibizar les cuesta…
-La visión y la misión de Uncoga es justamente esa: la de seguir manteniendo agrupados a los productores y a las cooperativas, ya que estas 9 cooperativas reúnen a más de 7000 socios, más de 350.000 cabezas de ganado comercializado anualmente, y más 700.000 toneladas de granos, cereal y oleaginosa, es decir un volumen interesante.
-¿Y esos 7000 productores están conscientes de lo que es Uncoga?
-No, esa es una tarea. Reconocemos que tenemos que agregar conciencia y darle más valor a lo que tenemos.
Agro & Campo
Convencido de que debe dársele mayor valor al cooperativismo, Henry Maletto realiza un retrato de Uncoga, una federación con 63 años que agrega valor a la oferta de 7000 productores
El cooperativismo en el sector agropecuario argentino goza de buena salud y resulta esencial -cada vez más- para que pequeños y medianos productores tengan cierta perspectiva de sostenerse y crecer. Un bueno ejemplo de esto es Uncoga, una federación de 9 cooperativas ganaderas que ya tiene 63 años, ...