El viaje creativo detrás de Un recuerdo de vos y de mí: cómo Rayos Láser gestó su hit pandémico

En este episodio de La Máquina de hacer canciones, Tomás Ferrero le cuenta Delfina Campos el proceso creativo detrás de las canciones suele estar rodeado de misticismo, pero en el caso de Un recuerdo de vos y de mí, el éxito de Rayos Láser nació de un momento cotidiano e inesperado. Durante un viaje de Córdoba hacia Buenos Aires, una parada en una estación de servicio sirvió como escenario para que la idea principal cobrara vida. Según relató el artista, mientras el resto de la banda bajaba de la camioneta, él se quedó en el vehículo con su guitarra acústica. El primer registro data del 31 de octubre de 2019, momento en que nació la melodía y la frase que define la obra: El mundo nunca estuvo mejor.Aunque la letra sugiere una visión esperanzadora, el autor admite una dicotomía profunda en su significado. Para él, se trata de una foto de un estado emocional específico, aunque reconoció que al lanzarla durante la pandemia, el contraste con la realidad global fue inevitable. Consultada sobre la narrativa de la canción, se destacó que la letra trasciende la idea de una relación pasada, permitiendo lecturas sobre la pérdida y la ausencia. Al respecto, el músico señaló: Para entender debo seguir con el recuerdo que tengo de vos y de mí, subrayando que al final, el presente se vuelve mucho más cruel frente a la memoria de un momento que, aunque hermoso, ya no existe.La producción del tema fue un desafío técnico impuesto por el contexto sanitario, ya que fue grabada íntegramente a distancia. Los miembros de la banda no se reunieron físicamente hasta finalizar la etapa de masterización. Sobre este particular método de trabajo, se explicó que cada músico aportó grabaciones desde su hogar, enfrentando limitaciones de hardware que, lejos de perjudicar, dotaron a la canción de una calidez particular. El artista comentó: No es un hi-fi terrible lo que está grabado, es muy de estar en casa, defendiendo la autenticidad de las tomas originales frente a la posibilidad de haberlas reemplazado en un estudio profesional.El tema cuenta con arreglos distintivos, como el uso de sintes que emulan vientos y cuerdas estilo melotrón, elementos que fueron integrados con la ayuda de Gaby Pedernera. Asimismo, la inclusión de un solo de guitarra criolla, inspirado por el sonido de Chicago en los años 70, buscó evocar una nostalgia honesta. El músico confesó que incluso se respetaron pequeñas imperfecciones en la ejecución para preservar la magia de la grabación original. Finalmente, sobre el oficio de componer, concluyó que si bien la disciplina juega un rol, la inspiración funciona como el motor principal: Para mí es más inspiración que disciplina; me sirve mucho más que baje algo y ahí sí afilar el cuchillo.
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