Un joven de 19 años resultó gravemente herido al ser baleado por un amigo en la calle

MAR DEL PLATA.- A pesar de los allanamientos ordenados por la justicia no hay pistas firmes sobre el paradero del joven acusado de dispararle a su amigo de 19 años, al que hirió a la altura del cuello y le provocó lesiones gravísimas que lo mantienen internado en terapia intensiva y con un diagnóstico que implica riesgo de paraplejia. La víctima llegó al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) luego de ser asistida en calles del barrio General Pueyrredon, donde ocurrió la agresión con arma de fuego.Según trascendió de fuentes médicas, el proyectil que lo impactó avanzó hasta la columna vertebral y provocó daños sobre el sistema nervioso, tan importantes que podrían llegar a limitarle la movilidad desde el cuello hasta los pies. La causa judicial está en manos de la fiscal Romina Díaz, que con primeros datos sobre la identidad del sospechoso requirió a la justicia de Garantías la autorización de allanamientos en por lo menos tres domicilios.Las medidas fueron avaladas desde el Juzgado de Garantías N°1 y ejecutadas por efectivos policiales. En ninguna de esas viviendas lograron dar con acusado y si, en cambio, se consiguieron secuestrar armas de fuego y proyectiles que se cotejarán mediante peritajes con la bala que impactó a quien fue identificado como Elías Ezequiel Lezcano. El atacante permanece prófugo y si bien no se difundió su identidad, trascendió que es mayor de edad, apenas mayor que la víctima y no solo tendría antecedentes penales sino que al momento de dispararle a su amigo se encontraba bajo régimen de prisión domiciliaria. Todavía se intenta reconstruir el ataque, que en principio tendría un testigo presencial: un amigo de Lezcano que lo llevó en moto hasta la puerta de la casa de quien luego le dispararía.La versión sobre la que se sostiene la investigación tiene como punto de partida un cruce de palabras entre quienes poco después resultarían víctima y agresor. Lezcano, se presume que para continuar con el tema, optó por ir personalmente y para ello recurrió a un conocido, que lo llevó en moto hasta la zona de calles Gutemberg y República de Cuba, en la zona sur de la ciudad. Al llegar al domicilio del atacante, según la misma versión, no tuvo chances de hablar. Le abrió la puerta y le disparó a la altura de la cabeza. El proyectil ingresó por el cuello y avanzó hacia las vértebras cervicales. El testigo asegura que el agresor huyó, en tanto él y otras personas que se acercaron pudieron asistirlo y pedir ayuda al servicio de emergencias 911. Lo trasladaron al HIGA, donde lo ingresaron a quirófano. Allí permanece internado desde el viernes último, en el área de cuidados intensivos. “Hay un riesgo pero no es una certeza que su cuadro derive en una cuadriplejia”, advirtieron fuentes del HIGA consultadas por LA NACION. Si bien hay una lesión grave y que preocupa, los profesionales que lo atienden abren posibilidad a un proceso de recuperación que permita dejar de lado aquellas secuelas que podrían resultar irreversibles para el joven baleado. En los allanamientos se secuestraron una réplica de revólver y una pistola de aire comprimido, además de varias municiones de calibres 22 y 14. Se aprehendió en uno de esos domicilios a un mayor de edad, al que se le inició causa por tenencia de arma de fuego. Fuentes de la investigación anticiparon que estas armas serán sometidas a correspondientes peritajes. No se pudo confirmar si a partir de la intervención de los médicos se logró extraer el proyectil que provocó la grave herida a Lezcano, fundamental para un eventual cotejo que pueda ser de real valía para el esclarecimiento del caso. Desde el viernes se mantienen distintas acciones tendientes a dar con el sospechoso prófugo. En la misión de ubicarlo se encuentra personal de la Delegación Departamental de Investigaciones más el aporte de efectivos y unidades de otras dependencias de la jurisdicción.
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