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Bonnie Hunt: la enfermera que se convirtió en una de las actrices más queridas de Hollywood
La intérprete reconocida por títulos como Rain Man, Jumanji y Más barato por docena cuenta con una admirable trayectoria en la industria; cómo sus pacientes oncológicos se convirtieron en una gran inspiración y por qué sus producciones tienen algo de “medicinal”
Nunca fue una estrella escandalosa ni tapa de revistas. Sin embargo, Bonnie Hunt construyó una de las carreras más sólidas y versátiles de Hollywood. Actriz, comediante, guionista, directora, productora y conductora de televisión, logró destacarse tanto en la comedia como en el drama y prestó su voz a varias de las películas más populares de Pixar. Lo más curioso es que, antes de conquistar la pantalla grande, Hunt tuvo otra vocación: durante años trabajó como enfermera oncológica en un hospital de Chicago, una experiencia que, según ella misma contó en numerosas oportunidades, marcó para siempre su manera de entender la vida y también de elegir sus proyectos. “Ver una historia en familia y olvidarse por un rato de las preocupaciones o el dolor tiene algo medicinal”, opinó en una entrevista con New York Post.Los primeros añosNacida el 22 de septiembre de 1961 en Chicago, Illinois, Bonnie Lynn Hunt creció en una numerosa familia de siete hermanos. Su padre era electricista y su madre, ama de casa. Educada en colegios católicos, desde muy joven soñaba con dedicarse a la actuación, pero sus padres le insistieron en que primero estudiara una profesión que le diera estabilidad económica. Ese consejo la llevó a formarse como enfermera y, en 1982, comenzó a trabajar en el área de oncología del Northwestern Memorial Hospital de Chicago. Lejos de abandonar su vocación artística, mientras atendía pacientes, comenzó a involucrarse en el mundo de la improvisación. En 1984 fundó junto con Holly Wortell y Joan Cusack el grupo humorístico An Impulsive Thing con el que se presentaba en bares y cafés de la ciudad. Poco después ingresó a The Second City, el prestigioso semillero de comediantes del que también surgieron figuras como Bill Murray, Tina Fey, Steve Carell y Eugene Levy. Allí desarrolló el estilo espontáneo e improvisado que más tarde se convertiría en su sello personal. View this post on Instagram “Solía hacer shows por la noche. Los pacientes me daban ideas para los sketches, yo grababa los shows en video y al día siguiente ellos veían lo que había hecho con sus ideas. Se convirtió en una gran parte de sus procesos de sanación”, reveló en una entrevista con Los Ángeles Times en 2000.El papel que cambió su vidaLa gran oportunidad llegó de manera inesperada. Mientras seguía trabajando como enfermera, aprovechó un descanso del almuerzo para presentarse a una audición para el film Rain Man. Bonnie consiguió el papel de Sally Dibbs, una camarera que compartía escenas con Tom Cruise y Dustin Hoffman en la película ganadora del Oscar de 1988. Ese trabajo marcó el inicio definitivo de su carrera cinematográfica. A partir de entonces comenzó a aparecer con frecuencia en televisión. Integró los elencos de las series Grand y Davis Rules y rechazó incluso una propuesta para sumarse a Saturday Night Live, ya que prefería el formato basado en la improvisación antes que los sketches con guiones estrictos. Durante la década de 1990 se convirtió en uno de los rostros más reconocibles del cine familiar estadounidense. Interpretó a Alice Newton, la madre de familia, en Beethoven (1992) y su secuela; compartió pantalla con Robin Williams en Jumanji (1995), donde dio vida a Sarah Whittle de adulta, y actuó junto a Tom Cruise y Renée Zellweger en Jerry Maguire (1996), interpretando a Laurel Boyd, la hermana del personaje de la protagonista. También demostró su capacidad para el drama con Milagros inesperados (1999), dirigida por Frank Darabont, donde interpretó a Jan Edgecomb, la esposa del personaje de Tom Hanks. Años después volvió a conquistar al público con las películas Más barato por docena, en las que encarnó a Kate Baker, madre de una familia de doce hijos. “Soy una narradora. Siento un gran orgullo y una gran alegría por contar historias”, comentó orgullosa de su carrera. Su voz, la favorita de PixarAdemás de su trabajo delante de cámara, Hunt desarrolló una extensa carrera en el cine animado. Su voz puede escucharse en títulos emblemáticos de Pixar como Bichos: una aventura en miniatura, Monsters, Inc., Cars, Toy Story 3, Toy Story 4 y Zootopia. La relación con el estudio fue más allá del doblaje: también trabajó como guionista en varios proyectos, consolidándose como una de las colaboradoras habituales de la compañía. “Cuando llegué por primera vez a Pixar, sentí que había encontrado este oasis creativo. Cualquier cosa que hagan, realmente me impresiona mucho. Me emociona ser incluida en lo que hagan”, comentó en una entrevista sobre su labor en el rubro animado.Su faceta creativa también quedó plasmada detrás de cámara. En 2000, debutó como directora en Dos vidas contigo, una comedia romántica protagonizada por David Duchovny y Minnie Driver que la tuvo también como guionista y actriz de reparto. “Estoy feliz siendo un personaje de reparto. Con los años, si mirás las películas de gente como Billy Wilder, Preston Sturges, Frank Capra, sus personajes secundarios siempre parecen tridimensionales. Para mí, eso es una señal de buena narración”, reflexionó en diálogo con Los Ángeles Times. Esta historia –que nació de su propia experiencia creciendo en Chicago– recibió elogios por su sensibilidad y su tono intimista. En televisión creó y protagonizó las series The Building, Bonnie y Life with Bonnie, esta última inspirada parcialmente en su propia vida. Entre 2008 y 2010 condujo The Bonnie Hunt Show, un ciclo de entrevistas que se caracterizó por el tono relajado, la improvisación y la interacción constante con el público. View this post on Instagram Su carrera estuvo marcada más por la constancia que por los grandes galardones. A pesar de ello, Hunt recibió importantes reconocimientos. En 1995 ganó el Premio Saturn como mejor actriz de reparto por su trabajo en Jumanji. Además, obtuvo nominaciones al Emmy, al Globo de Oro y al Satellite Award por su labor en Life with Bonnie. También fue candidata al Screen Actors Guild Award por Milagros inesperados. Perfil bajoEn el plano personal, Hunt siempre mantuvo un perfil muy bajo y procuró mantener su vida privada alejada de los flashes. En 1988 se casó con el banquero John Murphy, a quien conocía desde la adolescencia, pero la pareja se divorció tras casi dos décadas de matrimonio. Nunca tuvieron hijos. Desde su divorcio, la actriz mantuvo un perfil extremadamente reservado sobre su vida amorosa y evitó hablar públicamente de nuevas relaciones sentimentales. View this post on Instagram Muy unida a su familia, esta fanática de los Chicago Cubs (un equipo de béisbol de su ciudad natal) suele mencionar la influencia que tuvieron sus padres y sus seis hermanos en su forma de ver la vida; además de su apoyo constante. “Creo que las familias son geniales porque cuando llegás a casa, sin importar lo que hayas logrado en tu vida, para ellos todavía eres la misma persona que eras en sexto grado”, comentó quién continúa viviendo en Chicago. La profesión que marcó su caminoA pesar de haber dejado los hospitales hace décadas, Hunt suele decir que la enfermería sigue siendo la experiencia más importante de su vida. En distintas entrevistas explicó que trabajar con pacientes oncológicos le dio una perspectiva que Hollywood jamás podría ofrecerle. “Los pacientes siempre me regalaron perspectiva. Me permitieron acompañarlos mientras enfrentaban su propia mortalidad”, afirmó al recordar aquellos años. “He sido muy afortunada de tener una formación en enfermería y pasar tanto tiempo con pacientes en un momento realmente íntimo y vulnerable de sus vidas. La lección que he aprendido es que nunca debes rechazar un desafío donde puedas mantener tu integridad creativa, tu corazón y tu alma y tu sentido de ti mismo”, agregó quién actualmente es miembro de la junta directiva de la Fundación para la Investigación del Mieloma Múltiple. View this post on Instagram Esa experiencia no solo hizo que Bonnie sea muy unida a su familia, sino que también influyó en las decisiones que tomó como actriz: siempre que pudo eligió proyectos familiares y optimistas que ayudaran a las personas a encontrar un momento de alivio en medio de las dificultades. “Fue intencional, fui muy selectiva. Quería hacer cosas atemporales que pudieran ser disfrutadas por familias enteras. Eso es lo que me motivó a entrar en el mundo del espectáculo”, confesó. Fue precisamente esa combinación entre sensibilidad, humor y una mirada profundamente humana la que convirtió a Bonnie Hunt en una figura singular dentro de la industria del entretenimiento. Sin perseguir el estrellato a cualquier precio, logró construir una trayectoria de casi cuatro décadas en la que alternó cine, televisión, dirección, escritura y animación, siempre fiel a una premisa que nació mucho antes de Hollywood: acompañar y emocionar a los demás.