Argentina, ante Austria: el primer examen europeo, con el liderazgo del grupo en juego

DALLAS (Enviado especial).- Las camisetas argentinas se multiplican por el centro de la ciudad. En bares, restaurantes, en las veredas que rodean el hotel de la selección y también en los alrededores del AT&T Stadium, donde este lunes se disputará uno de los partidos más atractivos de la segunda fecha. En los papeles todavía faltan dos jornadas para definir el grupo. En la práctica, sin embargo, Argentina y Austria pondrán en juego mucho más que un lugar en los 16avos de final. Después de ganar en sus primeros partidos y por el nivel que mostraron, se perfilan como los equipos más fuertes de la zona. Por eso, a raíz de cómo quedó conformada la tabla y del sistema de desempate olímpico que utiliza la FIFA, que prioriza el resultado entre los equipos involucrados en caso de igualdad de puntos, este encuentro adquiere un valor extra. El vencedor quedará muy cerca de asegurarse el primer puesto de manera anticipada, un escenario ideal para administrar cargas, recuperar futbolistas y llegar con más energía al inicio de las fases eliminatorias. Después de años de debates sobre la falta de cruces frente a seleccionados europeos, el campeón del mundo tendrá por delante su primer examen de ese tipo en el torneo. Desde las 14 (hora argentina, TV Pública, Telefé, TyC Sports, Flow, DSports y Paramount +), se medirá con un rival que venció 3-1 a Jordania en el debut y que tiene a sus 26 convocados jugando en el Viejo Continente: 15 actúan en la Bundesliga, aunque también hay futbolistas repartidos entre Inglaterra, España, Italia, Portugal y Países Bajos.La ilusión crece alrededor de la selección. Dallas recibió al plantel con otro banderazo multitudinario y cientos de hinchas acompañaron su llegada al hotel. Sin embargo, puertas adentro, la mirada sobre el estreno fue bastante más cauta que la de los hinchas. El equipo dejó buenas señales: sostuvo una idea y mostró que puede mantener el funcionamiento pese a las bajas y a varios futbolistas que llegaron con lo justo desde lo físico. Pero el 3-0 ante Argelia fue más amplio que la diferencia que se vio en la cancha. Especialmente en la primera mitad, cuando los africanos complicaron con su velocidad y circulación de pelota, e incluso llegaron a convertir un gol que fue anulado por offside.Por eso, más allá de la victoria, la goleada ante Argelia dejó un mensaje. Se festejó el triunfo porque siempre es importante empezar con el pie derecho, pero también quedó una certeza puertas adentro: en una Copa del Mundo no hay partidos fáciles. En ese contexto aparece Austria. No tiene el nombre de otras selecciones, pero sí un equipo consolidado y futbolistas acostumbrados a competir cada semana en las principales ligas del continente. Claro que el pasaporte tampoco gana partidos. En el camino hacia Qatar, Argentina apenas disputó un amistoso frente a Alemania en 2019, un 2-2 en el que los alemanes presentaron mayoría de suplentes, y luego goleó 3-0 a Italia en la Finalissima, seis meses antes de levantar la copa. Aun así, terminó mostrando un nivel altísimo durante todo el Mundial, y se convirtió en uno de los campeones más convincentes de todos los tiempos.Esta vez, Argentina tampoco tuvo demasiadas pruebas de ese nivel. Desde 2023, el único antecedente ante un rival europeo fue el 3-0 sobre Islandia en el amistoso previo al Mundial. Austria, además, es el adversario mejor ubicado del grupo en el ranking FIFA: ocupa el puesto 21, por encima de Argelia y muy lejos de Jordania, que aparece en el lugar 68. Se trata de un equipo intenso, dinámico, que presiona alto y sale rápido cada vez que recupera la pelota, fundamentalmente por el carril central. Fue justamente allí donde Argelia encontró espacios, complicó a espaldas de Alexis Mac Allister y exigió más de una vez a la defensa argentina. Una idea que lleva el sello de su entrenador, Ralf Rangnick, considerado uno de los grandes referentes de la escuela alemana moderna y mentor de técnicos como Jürgen Klopp, Thomas Tuchel y Julian Nagelsman. No por casualidad Austria se destacó en las eliminatorias por ser el equipo que menos pases le permitió dar a su rival antes de robar el balón, con un promedio de apenas seis toques.Scaloni no confirmó la formación y en la práctica de este domingo, antes de viajar desde Kansas City, volvió a probar variantes. Todo indica que Nahuel Molina recuperará su lugar por Gonzalo Montiel, quien tuvo un arranque de torneo irregular y además sufrió una sobrecarga en el cuádriceps derecho que le impidió trabajar con normalidad durante la semana. La incógnita está en el mediocampo: si sumar un volante como Exequiel Palacios o Leandro Paredes, reforzar una banda con Giuliano Simeone o Nicolás González, o mantener una estructura más ofensiva, con Thiago Almada como extremo. Tampoco está definido quién será el 9: Lautaro Martínez o Julián Álvarez. Antes de subirse al avión, la delegación observó en la concentración el primer tiempo del triunfo 4-0 de España sobre Arabia Saudita. Más tarde aterrizó en Dallas y se instaló en el hotel The Adolphus, en pleno centro de la ciudad, donde siguió el complemento del 2-2 de Uruguay frente a Cabo Verde.En los 16avos de final, que se jugarán en Miami, el líder del grupo de Argentina enfrentará al segundo de esa zona, un lugar que por ahora ocupa Uruguay. Esa posición recién se definirá cuando la Celeste se mida con la vigente campeona de Europa y Arabia Saudita enfrente a Cabo Verde, ya que los cuatro equipos todavía tienen chances de terminar como escoltas.En ese contexto, además de definir al primer clasificado, el duelo de este lunes servirá como una buena medida para evaluar dónde está parado realmente el equipo antes de una instancia decisiva. Si consigue encaminar el objetivo ante Austria, la intención del cuerpo técnico es rotar frente a los asiáticos para darles descanso a los futbolistas con más minutos y, al mismo tiempo, ensayar algunas alternativas de cara a los mata-mata.Austria, que instaló su base en California, llegó aquí el sábado y recibió una noticia alentadora para su entrenador: el capitán David Alaba, defensor de Real Madrid que arrastraba una molestia muscular, y Alessandro Schöpf, uno de los laterales más destacados del plantel, que sufrió una fractura de mandíbula frente a Argelia, se entrenaron junto al resto de sus compañeros y se perfilan para estar desde el inicio. Más allá del rival, este grupo de jugadores hace tiempo que mira más hacia adentro que hacia afuera: entiende que el desafío más importante sigue estando en su propio rendimiento.
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