El gran rival de Starmer en el laborismo británico abre su juego camino al gobierno en unas cruciales elecciones locales

LONDRES.– Las miradas de la política británica se centraban este jueves en un suburbio del norte de Inglaterra, en unas elecciones locales que pueden trastocar el futuro equilibrio del poder en Gran Bretaña. Andy Burnham, alcalde del Gran Manchester y principal rival del primer ministro, Keir Starmer, dentro del laborismo, intentará ser elegido diputado, ya que necesita un asiento en el Parlamento británico para poder desafiar al jefe de gobierno, cuestionado dentro de su partido.Para formar parte de la Cámara de los Comunes, Burnham, de 56 años, se presenta a una elección legislativa parcial en Makerfield, una circunscripción cercana a Manchester, en el norte de Inglaterra.Burnham, considerado la figura política más popular del país, tras ser alcalde del Gran Manchester desde 2017, es visto como un posible sucesor de Starmer, que condujo al Partido Laborista al poder tras una aplastante victoria en las elecciones de julio de 2024, pero cuya popularidad ha caído.“Votemos por el cambio positivo que este país necesita”, pidió Burnham en un video publicado en X, después de una campaña en la que prometió un giro a la izquierda.La batalla se perfila difícil para Burnham frente al candidato del partido antiinmigración Reform UK, el plomero Rob Kenyon. Los votantes de esta localidad, un antiguo bastión del Partido Laborista, respaldaron masivamente a Reform UK en las elecciones locales de mayo.Pese a ese triunfo de Reform UK, recientes encuestas colocaban a Burnham a la cabeza en las intenciones de voto de la circunscripción, por delante de Kenyon.Una persona muy popularKamran Shirpor, un taxista de 49 años, declaró a la AFP en Makerfield que Burnham es “una persona muy popular por aquí“. “Intenta ayudar a la gente. Me cae bien y creo que sería un buen primer ministro”, añadió.Frank Hesketh, un jubilado de 72 años, declaró por su parte a la salida de un colegio electoral que Burnham estaba aprovechándose de la población local al utilizar esta elección como trampolín para su ambición de convertirse en primer ministro. “Es un peldaño más en su carrera. No volveremos a verlo por aquí”, afirmó.Para desafiar al líder laborista británico, un candidato necesita el apoyo de al menos el 20% de los diputados del partido en el Parlamento. Los laboristas, con mayoría absoluta, tienen 403 diputados, por lo que un aspirante a derrocar a Starmer necesita el apoyo de 81.Desde su llegada al poder, la popularidad de Starmer, de 63 años, no ha dejado de caer, en un contexto de economía estancada y aumento del costo de la vida. A ello se unió el escándalo del nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Washington, pese a sus vínculos con el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.El ejecutivo laborista, que en 2024 puso fin a 14 años de gobiernos conservadores, sufrió un gran revés en las elecciones municipales de mayo y varios ministros dimitieron. La circunscripción de Makerfied, de 76.000 electores, agrupa un conjunto de pequeñas localidades desarrolladas en torno a la industria minera.El anterior diputado laborista de Makerfield, que renunció para permitir la candidatura de Burnham, había sido elegido con el 52,5% de los votos en 2024.Starmer intentó el miércoles frenar un desafío a su liderazgo y sugirió que podría invitar a Burnham a unirse a su equipo ministerial si se convierte en diputado. “Andy es un gran activo. Y sí, quiero que tenga un papel importante en el gobierno”, declaró sobre el alcalde.Starmer insistió en que pretende seguir siendo primer ministro a pesar de sus malos resultados en las encuestas. “Si hay un desafío, tengo intención de luchar”, afirmó.Además de Burnham, otro aspirante al puesto de Starmer como líder del laborismo es el exministro de Salud Wes Streeting, uno de los que dimitió en mayo. Streeting, del ala más conservadora del laborismo, renunció una semana después de que el partido perdiera cerca de 1500 concejales en las elecciones municipales, en las que se registró un fuerte avance de Reform UK.Agencias AFP y ANSA
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