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BYD acelera en la Argentina: el respaldo de la megafábrica en Brasil y los nuevos lanzamientos que prepara para el segundo semestre
En diálogo con LA NACION, Christian Kimelman, Country Manager de BYD Argentina, analizó el desembarco de la marca en el país, el avance de la tecnología y la posibilidad de fabricar en tierras argentinas
Desde que llegó a la Argentina, BYD goza de una excelente salud. Se instaló con varios puntos de venta, una agresiva estrategia de comercialización y varios lanzamientos en poco tiempo. A poco más de ocho meses de su llegada al país, ya tiene un portfolio de cinco unidades de varios segmentos: SUV, pickups y citycars 100% eléctricos. En esa línea, las proyecciones son también ambiciosas: apuntan a liderar de cara a 2027 el mercado local e incoporar más unidades (tres que llegarán este año) a la cartera comercial.SUV híbrido enchufable vs. naftero: cuánto se ahorra en tres años de uso en la ArgentinaTiempo atrás, LA NACION viajó a China para conocer no sólo la tecnología de esta marca sino los planes globales de las automotrices. La cita fue en el Salón del Automóvil de Beijing (o Auto China), lugar en el que se dio un diálogo con Christian Kimelman, Country Manager de BYD Argentina.- ¿Cómo están viendo su llegada a la Argentina?- Con mucha alegría y entusiasmo. Nos sorprendió positivamente la recepción del cliente argentino, que es muy fierrero, pero a la vez muy tecnológico. Eso ayudó a nuestro desembarco. La sorpresa se la llevan los autos 100% eléctricos; estimábamos que el 90% del volumen serían híbridos enchufables, pero los eléctricos están llevando una porción mucho mayor al 10%. El Dolphin Mini es un éxito total, es el auto eléctrico más vendido en Argentina por tres meses seguidos. Somos la marca número uno de vehículos eléctricos e híbridos enchufables en el país. El secreto ha sido elegir excelentes socios comerciales y traer el mejor producto como líderes mundiales. El crecimiento se está dando más rápido de lo que imaginábamos.- ¿Eso puede ser el factor novedad? ¿Qué queda cuando se vaya esa novedad y se establezcan como un jugador más?- El ciclo de innovación de BYD es muy corto. La industria tradicional tiene ciclos de 6 o 7 años, pero BYD nace de la tecnología de baterías y se desarrolla hacia los autos. Es una empresa que nace distinta y que es mucho más que un auto. Es como los smartphones, que integran novedades constantemente mediante actualizaciones Over-the-Air (OTA). Entonces, ahí hay un camino de renovación constante, como lo es la nueva generación de ADAS, el manejo autónomo... cosas que ya no son el futuro sino el presente y un presente que también llegó al cliente argentino.- La conducción autónoma requiere de regulaciones y mejora de infraestructura, lo mismo que los eléctricos para funcionar en todo el país. ¿Cuál es la velocidad que va a haber en la Argentina respecto a todas estas innovaciones?- Es difícil hacer proyecciones sobre la Argentina, pero el futuro de BYD será fantástico porque no venimos a reemplazar un modelo, sino a construir un ecosistema junto con socios argentinos, empresas de carga y entes públicos. Ya hemos generado más de 600 empleos en seis meses. Además, hay mitos que derribar: el 99% de las situaciones de carga ocurren en casa, no en la vía pública. Aún así, estamos presentando la tecnología Flash Charging para que la experiencia de carga se asimile a la de combustible.- Respecto al manejo autónomo, eso también depende mucho de la legislación que acompañe...- Yo voy aprendiendo con las funciones ADAS en Buenos Aires. Hay vías que funcionan bien y otras no, pero el usuario ya tiene un nivel de seguridad mucho más alto porque el auto corrige y prevé situaciones. En el próximo nivel, aunque no sea autónomo en la Argentina, los sistemas detectarán más situaciones, como el estacionamiento remoto. En China vimos cómo mueven autos en estacionamientos muy complejos usando solo el celular; ese tipo de tecnología pragmática funciona muy bien con el perfil argentino.- ¿BYD quiere ser la número uno en la Argentina en algún momento? ¿La marca número uno en ventas?- Ya es la número uno de vehículos eléctricos a nivel global y quiere ser la marca número uno a nivel mundial. Cada país es parte de esa agenda a ritmos distintos. Queremos un crecimiento sostenible. Este año terminaremos con más de 20 o 30 puntos de venta y talleres. Al ser filial directa, tenemos los mismos procesos de casa matriz y una integración vertical: desarrollamos más del 90% del vehículo, desde el software hasta el airbag.- Para lograr eso, ¿alcanza con ser únicamente importador? ¿Se evalúa que se necesite algo más?- Con las reglas de juego actuales no funcionaría. Se necesitaría pensar un poco más, pero eso no está en la agenda hoy. Tenemos la gran ventaja del proyecto regional en Brasil, que será la mayor fábrica fuera de China, produciendo hasta medio millón de unidades. Si a Brasil le va tan bien, tal vez necesiten algo más y podríamos ayudar, pero hoy no está en agenda.- Respecto a modelos, ¿cuáles son los planes de lanzamientos para este año en Argentina?- El próximo lanzamiento será a fines de junio, un modelo SUV muy lindo. En el segundo semestre tendremos al menos dos o tres más.- José Miranda (director global de Marketing y Comunicaciones de la marca) mencionaba que BYD no se destaca por precio, sino por tecnología y hoy en la Argentina tenés el cupo de electrificados. ¿Cómo jugaría BYD si ese cupo deja de existir o si la demanda los obliga a traer por fuera de eso?- Nuestra estrategia a largo plazo no fue definida por un cupo. La Shark, por ejemplo, ya paga los aranceles correspondientes. La idea es seguir creciendo también por fuera del cupo; estamos muy optimistas con eso.- ¿Y cómo se hace con el precio? Al Dolphin Mini, si lo importás sin cupo, tenés que sumarle un 35%...- Estamos viendo cómo hacer una buena transición, pero seguiremos siendo muy competitivos haciendo un balance inteligente de nuestro portfolio. Como dijo José, somos un diferencial porque somos un producto altamente tecnológico. Hay que romper el mito de que “lo chino” es de menor calidad; hoy casi todas las marcas tradicionales tienen vehículos 100% chinos en Argentina. Es una compra inteligente por su bajo costo de uso, mantenimiento y reventa.- ¿Tienen pensado lanzar algún tipo de plan de ahorro en el mediano o corto plazo?- El plan de ahorro es un canal muy tradicional en la Argentina, pero cuesta un poco explicárselo a la casa matriz en China. No está en la agenda a corto plazo, aunque el equipo local intenta enseñarles estas prácticas del mercado.Tiempo atrás, en otra entrevista con este medio, el directivo había hecho un análisis sobre la adopción de tecnología electrificada en segmentos históricamente de combustión. En ese entonces, en el marco del lanzamiento de la pickup Shark, explicó que “en algunos usos van a seguir por muchos años 100% a combustión”.“Ojalá podamos traer otros productos de la familia Shark en los próximos años y ahí ver un poco de qué manera podemos competir en otras aplicaciones“, había comentado.De la misma manera, supo hacer énfasis en el rol estratégico de la Argentina para el desarrollo regional de BYD. “Brasil es el mercado más pujante, pero la Argentina va a ocupar un lugar predominante en la estrategia de la región. BYD está presente en 115 países, pero sólo en 40 como empresa propia y la Argentina es uno de ellos. Eso marca una diferencia del rol que tiene el país para BYD”, explicó.Nuevamente consultado por la posibilidad de producir en el país, remarcó que no está en agenda, pero que “tampoco lo estaba hace unos años un desembarco tan fuerte en la Argentina”. “Es una empresa que crece tan rápido que es difícil hacer ese tipo de proyección”, cerró.Con información de Mercedes Soriano.