La argentina Paula Klein gana el Premio Lumen con una anatomía del matrimonio y la mentira

MADRID.— La argentina Paula Klein ganó hoy el Premio Lumen de novela, la cuarta edición de un galardón dotado con 30 mil euros y la publicación del libro en octubre próximo, en todo el territorio de habla hispana. El amor inventado, “una novela de dos personas que están enamoradas, pero que no paran de mentirse”, fue elegida entre 683 manuscritos, una ficción que se hace una pregunta: ¿de verdad conoces a la persona con la que dormís cada noche? “El amor inventado es una novela ambiciosa que nos sumerge en la inquietante investigación de un estafador público y privado. Buscando descifrar a su marido y siguiendo las huellas de su pasado, la documentalista Miranda K. se pregunta acerca de la naturaleza del amor. ¿Acaso no es toda pareja un pacto de ficción? ¿Qué tipo de mujer eres cuando has vivido la mitad de tu vida con un mentiroso?“, sostuvo el jurado compuesto por las escritoras Ángeles González-Sinde, Sabrina Urraca, Elena Medel, la directora de la madrileña librería Rafael Albert, Lola Larumbe, y la directora literaria de Lumen, María Fasce.Paula Klein (Buenos Aires, 1986) es doctora en Literatura Comparada, licenciada en Letras por la Universidad de Buenos Aires. Reside en París y es profesora en la Université Clermont Auvergne. “Todos usamos máscaras. Todos nosotros mentimos más de tres veces por hora”, expresó la autora, que también ha publicado La luz de una estrella muerta (2021), sobre el artista argentino Alberto Greco, y Las brujas de Monte Verità (2023), sobre una comuna de hippies del siglo XIX. Klein es amante de las novelas de amor y de impostores: “En esta novela me di el gusto de imaginar las dos cosas al mismo tiempo”. La novela cuenta con dos protagonistas, una pareja entre un periodista y una directora de cine. “Él es un reportero célebre, multipremiado y ella tiene una formación de periodista, pero dirige documentales. Para construir a estos personajes me inspiré libremente de varios casos reales de periodistas cuya carrera se basaba en invenciones y se terminaron derrumbando por haber ficcionalizado y por haber engañado al sistema de la prensa durante años”, explicó Klein.La novela no está basada en hechos reales. “Al contrario, usé todos esos materiales de la realidad para construir una ficción completa. Son dos personas que se mienten a sí mismos, se mienten el uno al otro, le mienten a la sociedad, le mienten a su hija, a las personas que más quieren. El mayor desafío que tuve para escribirla fue cómo decir algo nuevo, cómo encontrar una estructura, una voz, un ritmo para tratar una cuestión tan trillada como inagotable, qué es el amor conyugal, el matrimonio y sobre todo el papel que juegan las mentiras en el matrimonio”, añadió la escritora cuyas influencias para esta novela fueron La señora Dalloway, de Virginia Woolf, El adversario, de Emmanuel Carrère, El impostor, de Javier Cercas (“demasiada verdad mata”, citó esta mañana en reiteradas ocasiones). Además Klein contó que varias voces de autoras la acompañaron en el proceso de la escritura, como Biografía de X, de Catherine Lacey, y El año del pensamiento mágico, de Joan Didion. También se refirió al caso de Gisèle Pelicot como inspiración para su novela. “Siempre me pareció que los matrimonios más sólidos no son nunca los más sinceros, sino los que mejor manejan la omisión y los silencios. Los que mejor saben hacer durar el amor son lo que yo denomino en esta novela los virtuosos de la omisión, los prestidigitadores del secreto. Porque convivir durante décadas con otra persona implica aceptar algo que no nos gusta, que es que nunca vamos a terminar de conocer del todo a esa persona que tenemos al lado. Y esa fue la pregunta que dio origen a esta novela”.El sello Lumen fue fundado en Barcelona en 1960 por Esther Tusquets, impulsora de la visibilidad de la literatura escrita por mujeres. Desde 1990 hasta 1994 se celebró el Premio Femenino Lumen, heredero de esa iniciativa. El Premio Lumen de novela regresó en 2023 para brindar este espacio a las autoras.
Leer nota completa en La Nación →