Las perlitas de Trump con el matrimonio Macron: del apretón incómodo a las bromas fuera de protocolo

EVIAN-LES-BAINS, Francia.– El paso de Donald Trump por la cumbre del G7 dejó una serie de escenas llamativas con el presidente francés Emmanuel Macron y su esposa, Brigitte Macron, que volvieron a exponer la compleja relación entre ambos líderes.Una de las imágenes más comentadas fue el contraste en los saludos. Trump, conocido por sus apretones de manos largos y dominantes, sorprendió al ofrecerle a Macron un gesto débil y poco enérgico durante la bienvenida oficial en Évian-les-Bains. El apretón, inusualmente flojo para su estilo, generó burlas en redes sociales y críticas por lo que algunos interpretaron como una falta de respeto diplomático. Algunos usuarios incluso vincularon la escena con el visible cansancio del mandatario tras su celebración de cumpleaños en la Casa Blanca, apenas horas antes del encuentro.Sin embargo, el mandatario estadounidense pareció recuperar su habitual intensidad al saludar a Brigitte Macron. Con la primera dama francesa protagonizó un apretón de manos prolongado —de unos 14 segundos—, en línea con su estilo característico, aunque también percibido como incómodo. Fue la primera vez que Trump replicó ese tipo de saludo con ella, ampliando una práctica que hasta ahora reservaba para líderes políticos y que suele utilizar como gesto de dominio en encuentros bilaterales.El episodio se suma a antecedentes recientes que tensaron aún más el vínculo. En un evento privado en abril, Trump se había burlado del matrimonio Macron al afirmar que Brigitte “lo trata fatal” a Emmanuel, en alusión a un video viral donde ella parecía apartarle el rostro al bajar de un avión. Las declaraciones fueron respondidas por Macron, quien las calificó como “no elegantes ni a la altura”, en un reproche poco habitual entre mandatarios aliados.El saludo de Trump y Brigitte Las escenas en el G7 también incluyeron momentos fuera de protocolo. Trump alardeó ante su par francés de haber asistido a una velada de la UFC la noche anterior, llegando a sugerir que el evento podía ser “más importante que el Mundial”. Incluso le preguntó a Macron si había visto la pelea. El líder francés respondió con diplomacia, señalando que no la había seguido en vivo pero sí había visto algunos momentos destacados, evitando entrar en la comparación.El historial de apretones de manos entre Trump y Macron ha sido, desde su primer encuentro en 2017 en Bruselas, una suerte de pulseada simbólica. Aquella vez protagonizaron un saludo largo y tenso que anticipó una relación marcada por la competencia y los gestos de poder. Con el paso de los años, esos intercambios se convirtieron en una marca registrada de su vínculo, analizados incluso como lenguaje corporal con lecturas políticas.Cuando se encuentra con otros líderes, Trump suele imprimir su sello personal en los saludos, intentando marcar dominio con apretones de manos largos y firmes, como ocurrió a comienzos de este año en su extenso saludo con el presidente chino Xi Jinping.Otro de los focos suele posarse sobre su mano derecha, que presenta hematomas visibles los cuales el mandatario de 80 años procura disimular con maquillaje. Ese detalle volvió a notarse pocas horas antes de su encuentro con Macron, tras los festejos por su cumpleaños en la Casa Blanca.Desde Washington, sin embargo, relativizan el tema. La Casa Blanca atribuye esas marcas al contacto constante en sus actividades públicas. En esa línea, su portavoz, Karoline Leavitt, ha insistido en que Trump es “un hombre del pueblo” que saluda a más ciudadanos a diario que cualquier otro presidente en la historia.Agencias AFP y Reuters
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