Saldrá a remate la cava millonaria y secreta de Stalin

En las tres décadas en que gobernó lo que entonces fue la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), Iósif Stalin no solo acumuló poder, sino también botellas de vino. Su millonaria colección de vinos franceses y georgianos –que suman unas 40.000 unidades– saldrá pronto a remate, anunció días atrás el gobierno de Georgia que busca darle un destino menos individualista a esa acumulación de riqueza en forma de botellas.Con lo que se obtenga en el remate del contenido de la cava (cuya fecha todavía no ha sido precisada), el gobierno planea financiar la apertura de una nueva escuela de educación vitivinícola para Georgia, país que con 8000 años de historia vitícola interrumpida y con registro arqueológica de ella se disputa el título de ser la cuna mundial del vino.Irakli Gilauri, propietario de Gilauri Wines que trabajó con el ministerio de agricultura de Georgia en el análisis y estudio de la cava de Stalin, dijo a la agencia Reuters que la subasta ayudará a “poner a Georgia en el mapa de los coleccionistas”.Colección imperialLa colección de Stalin lleva décadas escondida en una cava en Tiflis, capital de Georgia, e incluye vinos de los productores más famosos de Burdeos (Francia), como Châteaux Margaux, Latour, Lafite e Yquem, algunos de los cuales formaron parte de la Colección Imperial Romanov, perteneciente al zar Alejandro III y a su hijo Nicolás II.Esa colección fue confiscada durante la Revolución Rusa de 1917, para luego pasar a manos de Stalin, un reconocido bebedor y coleccionista de vinos que autoproclamó su custodio. Algunas de esas botellas datan del siglo XIX y fueron una parte fundamental de la colección personal a la que Stalin fue sumando botellas de vino georgiano para llegar al exorbitante número de 40.000.Indiana JonesDías atrás la cava de exlíder soviético fue abierta al público por primera vez para permitir la visita de coleccionistas de vino a este salón subterráneo húmero con tu techo cubierto de telarañas, para así ir generando expectativa en torno a su futura salida a remate.“Siento como si fueras Indiana Jones abriendo una cueva –comentó a Reuters el coleccionista Victor Chen, que viajó de Dallas (Estados Unidos) a Tiflis para conocer la colección–. En la actualidad no hay muchas cosas que sigan representando momentos históricos. Y esta podría ser una de ellas”.
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