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Giovani Lo Celso y Magui Alcacer: se conocieron en una clínica, atravesaron un difícil momento y hoy tienen su revancha
La relación entre el volante de la selección argentina y la licenciada en Kinesiología y Fisiatría comenzó en su Rosario natal; llevan juntos una década y tienen una hija en común
El momento más difícil de una persona puede estar acompañado, paradójicamente, por el más feliz. A veces renunciar a algo —voluntaria o involuntariamente— puede significar tener una posibilidad que antes no era opción. De todas las experiencias se aprende y, algunas veces, también hay revancha. Al menos para Giovani Lo Celso (30). Una grave lesión lo llevó a perderse el Mundial de 2022 cuando su convocatoria estaba más que garantizada. De la noche a la mañana el mundo se derrumbó y llegó a pasar horas llorando en el baño de su casa. Pero sabía que no podía caerse porque había una persona que lo necesitaba y mucho: su novia desde la juventud, Magui Alcacer (31), que estaba esperando a su primera hija. Juntos sobrellevaron la tristeza y la dicha extrema y hoy, tres años y medio después, tienen su revancha en una Copa del Mundo y como una familia de tres.Así como Rosario sentó las bases para que un pequeño Lionel Messi le dijera a todo su barrio que la prima de su mejor amigo era su novia (aunque ella no lo supiera), también fue el lugar en el que Giovani Lo Celso conoció, hace diez años, al amor de su vida. El encuentro no fue en un bar, ni por amigos en común, sino en una clínica a la que fue a atenderse posiblemente por una molestia física, dado que en 2016 ya vestía la camiseta de Rosario Central. Por obra del destino, allí se cruzó con Alcacer, que en ese momento se estaba formando como kinesióloga.Si bien no hay muchos detalles de lo que ocurrió en aquel entonces, las pruebas repiten que a principios de 2016 ya eran novios y se dedicaban románticos mensajes en las redes. Él la ayudaba con sus estudios universitarios mientras se consolidaba en el mediocampo. A finales de su primer año de novios, Lo Celso se convirtió en jugador del París Saint-Germain y ella decidió dejar su ciudad y acompañarlo a Francia. Durante los años siguientes fueron alternando sus vidas entre la capital francesa, Valencia, cuando firmó con Real Betis, y Londres, cuando pasó a vestir la camiseta del Tottenham. Cada uno empezó a asentarse en Europa. Mientras él crecía como futbolista, ella continuaba con su formación académica. A diferencia de otras parejas de jugadores, optó por mantener un perfil bajo y ponerle candado a sus redes sociales, algo que solo eliminó hace poco tiempo.El momento más duroEl 30 de octubre de 2022 fue un día que cambió la vida de Giovani Lo Celso. Un mal pase en el minuto 32 de un partido del Villarreal contra el Athletic de Bilbao por La Liga de España lo dejó tendido en el piso. Faltaban solo 21 días para el Mundial y, aunque la lista definitiva aún no estaba confirmada, su presencia era indiscutida. Venía de ganar la Copa América y, junto a Rodrigo De Paul y Leandro Paredes, eran dueños del mediocampo argentino.Pasó días sin dormir a la espera de la resonancia que determinaría la gravedad de la lesión. Pero, cuando el médico del club le explicó que tenía un desprendimiento del bíceps femoral derecho y que estaría en baja varias semanas, todo se desmoronó. “Cuando me dijo lo que era, empecé a llorar, me levanté y me fui”, reveló en una entrevista con Sofía Martínez para el ciclo Llave a la eternidad (TV Pública).Le avisó a su novia, a su familia y se refugió en su casa, lejos del celular. Recién dos semanas después rompió el silencio: “La verdad es que fueron días muy duros y tristes para mí. Cualquier niño sueña con estar en el torneo más lindo del mundo. Intenté por todos los medios posibles, pero no hubo forma. Le deseo lo mejor al grupo y no tengo dudas de que representará al país de la mejor manera. Gracias por todos los mensajes de apoyo y cariño recibidos durante estos días”.Aunque tuvo la posibilidad de disputar el Mundial de Rusia 2018, sabía que Qatar sería diferente, no solo por cómo llegaba la Argentina -campeón de América y de la Finalissima y 25 invictos-, sino que su lugar dentro del equipo no era el mismo: fue siempre una constante para Lionel Scaloni en el medio campo y era parte de la mesa central con Paredes, De Paul, Nicolás Otamendi, Ángel Di María y Lionel Messi.El motor para seguir Pero, a pesar de todo, sabía que no podía caerse por completo porque su familia lo necesitaba. “Mi novia estaba embarazada. Le quedaba poco tiempo y yo no quería que me viera así destruido porque se iba a poner peor que yo. Entonces con ella quería demostrar que ya estaba, que no pasaba nada, pero por dentro estaba que me moría”, reconoció. Sin embargo, el hecho de perderse el Mundial le abrió una puerta que antes ni siquiera existía: estar presente en el nacimiento de su hija. “Estábamos viendo en casa el partido contra México. Hace el gol Leo, empezamos a gritar y, cuando nos damos vuelta, había roto bolsa. Yo creo que por el grito, la euforia… creo que Argentina también en ese momento movió cielo y tierra y llegó hasta acá”, dijo, rememorando lo ocurrido el 26 de noviembre de 2022. “En el medio del partido nos tuvimos que ir. Iba viendo por el teléfono el partido camino al hospital”, recordó. Durante la madrugada del 27, nació Emilia Lo Celso. “Durante tres o cuatro días lo único que hacía era llorar en el baño. Pero la vida te da y te quita: me sacó el Mundial y me dio el nacimiento de mi hija”, reflexionó el futbolista en una entrevista con LA NACION en agosto de 2025. Tras pasar unos días en casa y en acuerdo con su esposa, viajó a Qatar para acompañar a sus compañeros en la semifinal y en la final del mundo. “En su momento fue un golpe muy duro, pero al final era un obstáculo más para superar. No podía bajar los brazos; todavía quedaba mucho camino por recorrer”, reconoció en una entrevista con el excapitán de los Pumas Agustín Creevy y aseguró que el apoyo que recibió tanto de su familia como de los hinchas, los dirigentes, el cuerpo técnico de la selección y sobre todo sus compañeros fue clave para volver a llenarse de energía.La revancha La ausencia en el Mundial de 2022 fue un momento que supieron superar en familia. Emilia fue la luz en el momento más oscuro y rápidamente se volvió una fan más. “Siempre va a la cancha y le gusta, distingue cuando es con el club y cuando con la selección… Va conociendo y en unos años terminará de entender todo. Con todo el cariño que le demostraron en la selección, digamos que todos los chicos del plantel podrían ser sus padrinos, ¿no?“, dijo el futbolista en diálogo con LA NACION.La revancha llegó en 2024 cuando Lo Celso pudo compartir el bicampeonato de América con su mujer y su hija. “Nosotras te vimos sufrir, llorar, luchar y salir adelante más fuerte y convencido de cuál era tu sueño y dónde querías estar. El dicho que mil veces escuchaste, ‘la vida te da revancha’, a vos sí que te la dio. ¡Te dio mucho! Acompañándote desde el primer día y ahora una vez más. Campeones de América. A disfrutar de esta magia. Te amamos”, expresó Alcacer, quien viene de celebrar su propio logro personal: en marzo se recibió de licenciada en Kinesiología y Fisiatría. Ahora, tres años y medio después de aquellas fatídicas semanas, el panorama es completamente diferente. Mientras el volante del Real Betis concentra con la selección argentina en Kansas City, Magui y Emilia se preparan para lucir orgullosas la camiseta celeste y blanca que esta vez llevará el número once.