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Calor, aclimatación y una obsesión: así trabaja la Inglaterra de Tuchel para romper una racha de 60 años
The Three Lions se entrenó en Kansas City bajo un calor agobiante; el miércoles debutará ante Croacia con la ilusión de iniciar el camino hacia el título
KANSAS CITY (Enviado especial).- La imagen llamó la atención y fue toda una muestra del nivel de detalle con el que Inglaterra prepara el Mundial: en la práctica de este sábado, Thomas Tuchel salió al campo de juego completamente cubierto. Gorra, capucha y una camiseta de manga larga debajo de la remera de entrenamiento. Eran las cinco de la tarde en el Swope Soccer Village, el horario que Inglaterra eligió para entrenarse porque será el mismo en el que debutará el próximo miércoles frente a Croacia, en el AT&T Stadium de Arlington, Dallas. El termómetro marcaba cerca de 89 grados Fahrenheit, unos 32°C, y aunque el complejo está rodeado de árboles y espacios verdes, el calor resultaba agobiante. Los jugadores transpiraban a los pocos minutos. El técnico alemán, en cambio, parecía dejar un mensaje: en este Mundial, el clima es un rival más.El calor se sintió durante todo el ensayo. Los jugadores se acercaban seguido a tomar agua y los ejercicios no duraban más de tres o cuatro minutos. En las tribunas, muchos hinchas se protegían del sol con sombreros, anteojos de sol y hasta paraguas. Fotógrafos y periodistas esperaban en el único sector con sombra del predio y recién se movieron cuando los futbolistas aparecieron en la cancha.En una selección que lleva 60 años sin ser campeona del mundo, Tuchel decidió no dejar nada librado al azar. Y entre esos detalles hay uno que ocupa buena parte de su agenda desde hace meses: la adaptación al verano norteamericano.La FIFA estableció para este Mundial la realización obligatoria de entrenamientos abiertos a la comunidad, una especie de práctica-show para acercar a las selecciones con los hinchas. Este sábado, más de 400 personas aprovecharon la oportunidad para ver de cerca a algunos de los principales futbolistas del plantel. Los más buscados fueron Harry Kane, Bukayo Saka y Marcus Rashford, que al finalizar la actividad se acercaron a saludar e interactuar con el público. Pero detrás de esa puesta en escena, el cuerpo técnico inglés buscaba algo más: que los futbolistas lleguen aclimatados al debut.De hecho, el trabajo comenzó mucho antes de aterrizar en Kansas City. Antes de instalarse en esta ciudad, Inglaterra realizó un campamento especial de diez días en West Palm Beach, Florida, diseñado exclusivamente para acostumbrar a los jugadores a las altas temperaturas y a la humedad que esperan encontrar durante el torneo. El plan incluyó además la colaboración de especialistas en rendimiento del Team GB, el programa olímpico británico, y un seguimiento individual para determinar cuánto tiempo debe exponerse cada futbolista al calor y cuánto conviene resguardarlo.Tuchel fue incluso más allá. Según reveló la prensa inglesa, recomendó a sus dirigidos que pasaran las vacaciones previas al Mundial en destinos con un huso horario y un clima similares a los de Estados Unidos para reducir el impacto del viaje, el jet lag y el proceso de adaptación. El objetivo era que esa aclimatación comenzara antes de la concentración y que el cambio de continente no implicara un desgaste adicional.“Sabemos exactamente cuánto tiempo queremos que los jugadores permanezcan al sol y cuándo conviene evitarlo”, explicó el entrenador en una de las entrevistas previas al torneo. También admitió que Inglaterra parte con una desventaja natural: “No estamos acostumbrados a este calor y a esta humedad”.El contexto ayuda a entender esa preocupación. Inglaterra llega al Mundial ubicada en el cuarto puesto del ranking FIFA, pero también envuelta en algunas dudas. Tuchel tomó decisiones fuertes en la confección de la lista y dejó afuera a varios nombres importantes -Phil Foden, Cole Palmer, Trent Alexander-Arnold, Harry Maguire-, convencido de que hoy el presente y el estado físico están por encima del nombre. Por eso, a pocos días del estreno frente a Croacia, otro rival de peso, todavía resulta una incógnita cuál será el verdadero techo de un equipo que mezcla jugadores de experiencia con juventud. Después llegarán Ghana, en Boston, y Panamá, en Nueva Jersey, dos sedes donde también se esperan temperaturas altas.En las tribunas del Swope Soccer Village, sin embargo, esa incertidumbre parece importar poco. Los hinchas ingleses que se acercaron al entrenamiento se ilusionan con los goles de Kane, con el fútbol de Declan Rice, con la velocidad de Saka, con el desequilibrio de Rashford y con la idea de que el técnico alemán pueda lograr lo que ninguno consiguió desde 1966: volver a poner a Inglaterra en la cima del fútbol. El país que inventó este deporte jamás pudo conquistar una Eurocopa y, además, es el único campeón del mundo que nunca pudo repetir el título.En el fútbol, ningún partido se gana antes de jugar. Pero Tuchel está convencido de que una buena preparación puede acercar a su equipo al éxito. Y que, en un torneo tan parejo, donde el calor también será un desafío, esos pequeños detalles que muchas veces pasan inadvertidos pueden terminar marcando la diferencia.