Aquí no se hacen milagros

Antes de enojarse, querido lector, piense en que en este breve espacio se va a encontrar con jugosos ejemplos del ingenio argentino. Réstele el sentido de la oportunidad, la profundidad del objetivo y si la propuesta implicará un cambio que alterará su vida de forma exponencial. No nos vamos a poner serios un domingo en vísperas de un fin de semana largo. ¡Qué va! Solo entréguese a la sensación de que, cuando uno cree que ya no puede sorprenderse más, siempre hay alguien dispuesto a demostrarnos lo contrario.No le voy a contar nada nuevo -porque casi que se transmitió en cadena nacional- sobre la larga y sentida despedida que muchísimas personas le dedicaron al Indio Solari ni cómo algunos quisieron politizar lamentablemente la muerte del ídolo popular. Sí, en cambio, la iniciativa de un diputado de la Nación tendiente a instaurar por ley que cada 5 de junio -fecha del deceso del Indio- se celebre en su homenaje el Día Nacional de la Cultura Ricotera y el Pogo. El autor del proyecto es Esteban Paulón, del Partido Socialista de Santa Fe. El hombre ya aclaró por varios medios que esa celebración no implicará gasto alguno para los contribuyentes y que, si bien la palabra “pogo” no está incluida en el Diccionario de la RAE, consta en el Diccionario Latinoamericano de la Lengua Española, un proyecto de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref), bajo el lema “Definamos las palabras de nuestro mundo”. Allí se describe el pogo como un “baile ritual armado por saltos incesantes en un mismo lugar y hacia los costados con empujones y choques, para alcanzar cada vez a más personas”. Desde ya que este proyecto deberá ser girado a comisiones, habrá debates, se firmarán o no dictámenes y el tiempo dirá si se convierte en ley, entre todas las leyes de peso que hacen cola para ser tratadas. Y de más está decir que, de aprobarse, no implica que ese día debamos salir todos a la calle a los saltos y a los golpes, como tampoco nos atropellamos para aplaudir que pagamos impuestos en la ciudad de Buenos Aires habiéndose instituido hace años el 8 de junio como el Día de la Cultura Tributaria. Menos aún le harán pogo a las gabelas los lavadores de dinero. Ya conocemos el denodado interés de nuestros legisladores para instituir homenajes. No les falta ni astucia ni agallas: contamos, entre muchos otros ejemplos, con los días nacionales del Asado (11/10, coincidente con el Día Nacional del Dulce de Leche –por favor, no los mezcle-), del Kimchi (22/11), del Mate (30/11), o del Trabajador Pizzero y Pastelero (12/1). Y hay cientos más.A lo que no se atreven muchos legisladores de todas las épocas es a tomarse los comentarios con humor. Tampoco a ejercer la autocrítica. No es ese el caso de la peluquería que funciona en un local de la calle Hidalgo, en Caballito. ¿Qué nombre le pusieron al comercio? “Aquí no se hacen milagros”.
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