La escandalosa vida de Achraf Hakimi, la estrella de Marruecos: de un divorcio mediático a una denuncia por abuso sexual

Una de las principales figuras del Mundial 2026 es, sin lugar a dudas, Achraf Hakimi, el capitán de la selección de Marruecos, quien atraviesa un presente complejo que trasciende su desempeño deportivo en el Paris Saint-Germain. Tras consolidarse como el mejor lateral derecho del mundo, el futbolista afronta un proceso judicial por un presunto delito de violación, a la par de las consecuencias de una separación mediática que expuso detalles inusuales sobre el manejo de su fortuna personal.El conflicto legal que mantiene en vilo al futbolista comenzó en febrero de 2023, cuando una joven de 24 años se presentó en una comisaría de Nogent-sur-Marne, en las afueras de París, para denunciar un episodio de agresión sexual ocurrido en el domicilio del jugador. Según relató la denunciante, el encuentro se concretó luego de que ambos iniciaran contacto a través de Instagram en enero de ese año.De acuerdo con la información difundida, el jugador habría pagado un servicio de transporte privado para que ella se trasladara a su residencia en Boulogne-Billancourt. La mujer sostuvo que, en dicho encuentro, Hakimi la besó y realizó maniobras sexuales sin su consentimiento, aunque ella logró escapar del lugar tras pegarle una patada.La Fiscalía de Nanterre, ante la gravedad de la acusación, decidió iniciar una investigación de oficio. Tras una extensa etapa de instrucción, una jueza dictaminó recientemente el procesamiento y envío a juicio oral del futbolista marroquí. Ante la decisión judicial, Hakimi se manifestó a través de la red social X y expresó su malestar.“Hoy en día, una acusación de violación basta para justificar un juicio, aun cuando la he impugnado y todo demuestra que es falsa. Es tan injusto para los inocentes como para las víctimas sinceras”, señaló. Por su parte, su defensa, liderada por la letrada Fanny Colin, cuestionó la falta de pruebas periciales y la negativa de la denunciante a someterse a exámenes médicos de ADN.Su divorcio también fue un escándaloEn paralelo a la causa penal, la vida personal de Hakimi quedó marcada por el escandaloso divorcio de la actriz Hiba Abouk, con quien tiene dos hijos y estuvo casado desde 2021. La ruptura, detonada por la denuncia de abuso sexual, adquirió una faceta económica inesperada. Durante el proceso de división de bienes, los representantes legales de Abouk se encontraron con que el futbolista no tenía prácticamente ningún activo a su nombre.El lateral, que percibe ingresos millonarios en el PSG, dispuso que su fortuna fuera gestionada y registrada a nombre de su madre, Saida Mouh, desde el inicio de su carrera profesional. “Mi madre no empezó a manejar mi dinero después de casarme, sino que lo hacía desde siempre y así siguió funcionando”, justificó el futbolista en una entrevista para el canal de YouTube de Anas Bukhash.Esta estrategia patrimonial dejó a su exesposa imposibilitada de reclamar la mitad del patrimonio acumulado durante el matrimonio, situación que derivó en una demanda adicional por parte de la actriz por presunto fraude y mala administración de la sociedad ganancial. Mientras la justicia evalúa los pasos a seguir, Hakimi intenta mantener su enfoque en la competencia futbolística.Con una carrera que incluye pasos por Real Madrid, Borussia Dortmund e Inter de Milán, el jugador se posiciona como pieza clave de Marruecos para los desafíos internacionales del corriente año, mientras espera que el Tribunal de Apelación de Versalles defina el futuro de su situación judicial en las próximas semanas.
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