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Siete vinos rosados para descubrir una categoría que cambió de color y estilo con precios de $5700 a $39.000
Con ejemplares más elegantes y más delicados, funciona muy bien por fuera de sus situaciones de consumo convencionales
Algunos lo festejan el 11 de junio, otros el 13 (más precisamente, Europa lo celebra el 11 y Estados Unidos cada segundo sábado de junio). Lo cierto es que el Día del Vino Rosado nace en el hemisferio norte como forma de anticiparse a la llegada del verano, ya que popularmente se asocia el consumo del rosé con el calor.Pero si bien es cierto que la “refrescancia” (palabra horrorosa, no reconocida por la RAE, pero que se emplea en el mundo de las bebidas) es una de las grandes virtudes del vino rosado, los rosé se hacen hoy un lugar en las cartas de los restaurantes de cualquier momento del año de la mano de exponentes cada vez más elegantes y gastronómicos.El recambio generacional en el mundo del rosé argento llegó en la década pasada, con la aparición de numerosas etiquetas que buscaban recrear el estilo de los rosados de la Provence: región de Francia en la que el 70% de los vinos se elaboran como rosados. El primer signo fue el cambio de color, en el que rosado subido de tono, muchas veces incluso rojo, dejó paso a un rosa viejo (también llamado “piel de cebolla”), más tenue y delicado.Ese cambio de color se acompaño de otro similar en aromas y sabores, con un viraje hacia una mayor delicadeza y complejidad, en la que los aromas y sabores a frutos rojos hoy se acompañan de notas florales, cítricas e incluso minerales. Así es como hoy los rosados argentos ya no empalagan ni necesitan ser bebidos a temperaturas polares para poder disfrutarse.Muy por el contrario, son jugadores de toda la cancha que pueden acompañar tanto un brindis como un almuerzo ligero o una cena con sobremesa. Además, hoy hay etiquetas en todos los rangos de precio, con vinos cotidianos pero también otros refinados de muy alta gama, que no tienen nada que envidiarle a los de Provence.RecomendadosVeamos entonces algunos clásicos que han sabido adaptarse a las nuevas tendencias y otros recién llegados:El Cazador Rosado (Mascota Vineyards)Un recién llegado que completa la línea súper accesible de Mascota. Propone un vino cotidiano, entre floral y frutal, con cierto tono dulzón, pero equilibrado en acidez ($5700)Amalaya Liviano Blend de Tintas (Bodega Amalaya)Aromas de frutas rojas frescas con notas cítricas, en un vino cafayateño (Salta) de gran versatilidad y potencial gastronómico, que además viene con el plus de su baja graduación alcohólica: solo 9% ($12.877).Callejón de las Brujas Canari (Cielo y Tierra)Aromas y sabores de este rosado van por el lado de la fruta de hueso (damasco, durazno), y permiten conocer esta variedad de origen francesa, que en la Argentina a veces se confunde con Pinot Gris ($13.800)Salentein Reserva Rosé (Bodegas Salentein)Esta línea de impecable relación precio y calidad tiene también un rosado (de Syrah), que al igual que sus compañeros de línea es un caballito de batalla fácil de encontrar en el súpermercado y en la carta del restaurante, y que no falla ($14.300).Rosé S’il Vous Plaît (Pulenta Estate)Un rosado de Merlot de muchísima frescura y delicadeza, con hincapié en la fruta roja y buen cuerpo, todo lo que lo vuelve súper gastronómico. Con varias añadas a cuestas, ya es un clásico de ese estilo moderno y elegante de rosé ($22.000).PieliLopez (Piel y Hueso/Bodegas López)Fruto de la unión entre dos bodegas mendocinas que apelan a un corte inusual para un rosado: Cabernet Sauvignon, Malbec y Petit Verdot. Hay que probarlo y sorprenderse en la copa ($36.000)Araucana Río de los Ciervos Malbec Rosé (Bodega Ribera del Cuarzo)Un rosado patagónico, proveniente de Valle Azul (Río Negro), que ofrece el perfil de fruta roja y flores del Malbec, con una ligera nota cítrica al final. Cuerpo envolvente, con mucha frescura ($39.000).Beber con moderación - Prohibida su venta a menores de 18 años