Cuidado con guardar girasol porque se viene un cosechón en el hemisferio norte y los precios FOB lo saben

Este jueves el USDA proyectó que la oferta exportable de girasol prevista para el ciclo 2026/27 sería de 15,6 millones de toneladas, una cifra 15% superior a la registrada en 2025/26.
En el hemisferio norte viene en camino un cosechón de girasol, situación que ya se advierte en los precios FOB europeos negociados para embarques posteriores a octubre de 2026.

“El girasol es un mercado de oportunidades. La recomendación básica es vender el girasol viejo ahora y no esperar a octubre. Las mejores ventanas de precios se dan entre marzo y mayo, salvo que haya un revés climático en el hemisferio norte, que no es el caso de esta campaña”, explicó hoy el consultor agrícola Agustín Baqué durante una charla ofrecida en el evento “Puro Girasol” realizado en la Sociedad Rural de Trenque Lauquen.

Si bien la “película” pasada del girasol muestra valores con tendencia creciente, eso mismo es lo que impulsó una suba importante del área de siembra en Rusia, Ucrania, Unión Europea y Turquía, naciones donde el cultivo evoluciona, por el momento, de manera favorable.

“Aunque para la nueva campaña no cabría esperar, en caso de cosechón en el hemisferio norte, precios de 400 a 420 u$s/tonelada como los observados en 2025/26, valores en torno a los 360-370 u$s/tonelada siguen ofreciendo márgenes proyectados atractivos con  rendimientos promedio”, indicó Baqué.
La campaña 2025/26 de girasol argentino se caracterizó por una exportación récord de semilla hacia la Unión Europea, que a la fecha suma embarques programados (DJVE) por 1,18 millones de toneladas.
“El mercado europeo paga excelentes premios por el grano, pero es extremadamente exigente con los límites de residuos de principios activos. Hubo problemas en los primeros barcos del norte (Rosario), aunque en el sur (Bahía Blanca y Quequén) salieron mejor. Para sostener este mercado frente a Rusia y Ucrania, la cadena argentina debe ser impecable en el manejo fitosanitario”, comentó.

Gran parte de la explosión de embarques de semilla se explica por una normativa tributaria, implementada en Ucrania, que hizo que ese proveedor tradicional de la UE-27 dejara de enviar girasol al mercado europeo.
“Tuvimos un poco de suerte este año, pero estimo que lo que sucedió representa una gran oportunidad para explorar el potencial que tiene el negocio de girasol en la Argentina; creo que vamos muy bien en ese camino”, expresó.
El nuevo contexto geopolítico plantea un cambio de escenario al incrementar la demanda cautiva de aceites vegetales destinados a la elaboración de biocombustibles.
“La ecuación cambió porque muchas naciones están en  una búsqueda de independencia energética ¿De quién dependo si no tengo petróleo? Las oleaginosas con alto contenido de aceite empiezan a ganar valor”, remarcó Baqué.
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