La soja en el mercado internacional tiene el peor precio en cuatro meses y el maíz en mínimos en ocho meses

La soja volvió a caer en la Bolsa de Chicago y cerró hoy en su valor más bajo desde el 5 de febrero. El maíz tampoco escapó a la tendencia y tocó mínimos en ocho meses. La posición julio de la oleaginosa retrocedió 2,94 dólares por tonelada y terminó en US$409,69 por tonelada, mientras que la del cereal disminuyó 2,85 dólares por tonelada y cerró en US$162,10.Detrás de las bajas hay una combinación de factores que el mercado viene siguiendo desde hace varias semanas: el buen clima en Estados Unidos, que mejora las perspectivas para la nueva cosecha; una oferta de granos cada vez más abundante y una demanda que sigue sin mostrar demasiada fuerza, especialmente por la falta de compras más activas de soja por parte de China.La caída se aceleró en las últimas semanas. A comienzos de mayo la posición julio de la soja en Chicago cotizaba cerca de los US$437 por tonelada y a principios de junio rondaba los US$434. Este jueves cerró por debajo de los US$410, lo que implica una baja de unos US$27 por tonelada en poco más de un mes. En el mercado local, en tanto, la soja julio en A3 bajó US$3, de 331 a 328 dólares, desde fines de mayo a hoy.En medio de este escenario, una de las principales expectativas de la jornada estaba puesta en la publicación del informe mensual de oferta y demanda del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Sin embargo, el reporte no trajo grandes sorpresas para el mercado y terminó confirmando, en líneas generales, el escenario que los operadores ya venían descontando.Entre los datos más relevantes, el organismo mantuvo en 180 millones de toneladas su estimación para la cosecha de soja de Brasil y elevó de 48 a 50 millones de toneladas la proyección para la producción argentina de la campaña actual. “Las proyecciones estuvieron muy en línea con lo que esperaba el mercado. Hubo alguna sorpresa menor de tono bajista, pero en general fue un informe neutral”, explicó Ariel Tejera Grassi, analista de Grassi SA.“Se llevaron todo”: denuncian robos comando en campos y una reaparición del abigeatoSegún señaló, la soja ya venía operando en baja antes de que se conocieran los datos oficiales. “La jornada ya mostraba un sesgo negativo y eso se mantuvo después del informe”, indicó.Para el especialista, una de las explicaciones detrás de la caída de los precios está en el comportamiento de los fondos de inversión. Según indicó, durante los últimos meses muchos fondos habían acumulado posiciones compradas en soja, maíz y trigo, pero recientemente comenzaron a retirarse y a tomar ganancias. Ese movimiento agregó presión sobre las cotizaciones.Más allá del informe oficial, algunos datos propios de la rueda también sumaron presión al mercado. Según explicó Eugenio Irazuegui, analista de Zeni, las exportaciones semanales de soja de Estados Unidos registraron una caída del 32%, con embarques comprometidos por 352.800 toneladas entre la campaña actual y la próxima.El especialista señaló que parte de esa presión fue compensada por una recuperación en las ventas de harina de soja, que crecieron 84% respecto de la semana anterior y superaron las expectativas del mercado. Sin embargo, el saldo final siguió siendo negativo para las cotizaciones. “La posición julio perforó la barrera de los US$410 por tonelada y alcanzó su nivel más bajo desde el 5 de febrero pasado”, indicó.Más allá de los números del USDA, los analistas coinciden en que el principal factor que sigue guiando al mercado es el clima en Estados Unidos. Luciana Bilbao, analista de granos de Gestor Max, explicó que las lluvias registradas en las principales zonas productoras llegaron en momentos oportunos y que las temperaturas continúan siendo favorables para el desarrollo de los cultivos. “Eso reduce mucho el riesgo productivo y alimenta las expectativas de una muy buena cosecha”, señaló.Con un clima que acompaña el desarrollo de los cultivos, el mercado ve cada vez menos riesgos para la producción estadounidense.A esto se suma la incertidumbre sobre la demanda china. El principal comprador mundial de soja sigue sin mostrar señales claras sobre el ritmo de compras que tendrá en los próximos meses. Los operadores esperaban una mayor actividad luego de distintos anuncios comerciales, pero por ahora esas expectativas no se tradujeron en operaciones concretas. “China continúa sin dar indicios claros de cómo van a ser sus compras, en un contexto en el que, además, Sudamérica viene de obtener cosechas muy importantes”, indicó Bilbao.Para la especialista, el panorama tampoco resulta alentador para el maíz. Según explicó, el cereal enfrenta la presión de una oferta global abundante y una demanda internacional que no termina de despegar.“El excelente clima en Estados Unidos viene mejorando las perspectivas productivas y reduciendo los riesgos para la nueva campaña”, señaló.A esto se agregan las mejores perspectivas productivas para Brasil. Según destacó Irazuegui, tanto la Conab [organismo de Brasil que realiza relevamientos] como el USDA elevaron sus estimaciones para la cosecha brasileña, con proyecciones de 140,46 y 138 millones de toneladas, respectivamente. Además, el organismo estadounidense incrementó la previsión de existencias mundiales del cereal a 281,22 millones de toneladas. Ese escenario terminó llevando al maíz a tocar sus valores más bajos en ocho meses.En trigo, Bilbao por su parte observó un comportamiento más volátil. “Es el cultivo que muestra mayores oscilaciones, con bajas importantes pero también recuperaciones”, explicó. Sin embargo, advirtió que los precios encuentran un límite en la abundante oferta disponible y en la fuerte competencia exportadora de Rusia y Ucrania.Según agregó, para la nueva campaña aparecen algunos factores positivos para los productores, como la baja en los precios de la urea y la reducción de los derechos de exportación, elementos que permiten recalcular los márgenes y encarar la siembra con una perspectiva algo más favorable.
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