México le ganó a Sudáfrica y armó su propia fiesta en el estadio Azteca en la inauguración del Mundial

Fue una fiesta casera. México, su multitudinaria y colorida gente, el estadio Azteca. ¿Qué más? Un triunfo imprescindible, bajo el aura de Raúl Jiménez, el goleador de 35 años, que hasta se emocionó durante el partido, segundos después de marcar el segundo grito. Una apertura digna, con la justa dosis de fútbol y tecnología: hubo tres expulsados, toda rareza.En su tercer Mundial como anfitrión, México venció por 2 a 0 a Sudáfrica en el partido inaugural de la Copa del Mundo 2026, en el partido jugado este jueves en la Ciudad de México.Julián Quiñones, al minuto 9, y Raúl Jiménez, durante la parte final, hicieron los goles para que el Tri ganara en una apertura mundialista por primera vez en la historia después de siete oportunidades fallidas (cinco derrotas y dos empates).Un zurdazo picante de Raúl Jiménez encontró una respuesta salvadora de Ronwen Williams, con una mano, apenas empezado el partido. La presión se mantuvo: el elenco azteca siempre fue al ataque. Hasta que tuvo su premio, ante la mala salida (quiso salir jugando) de Sudáfrica. De caño, Julián Quiñones abrió el marcador. Iban apenas 9 minutos: se trata del primer grito del Mundial.Un bombazo del autor del 1-0, diez minutos más tarde, pasó a centímetros del ángulo: México se agrandó, con la ventaja, la pelota y el contexto. Wilton Sampaio, el árbitro, con una cámara en vivo en su figura para seguir las acciones del juego, fue otra de las atracciones. Como ocurre en algunas ligas del mundo. Raúl Rangel, el arquero de México, exhibió algunos problemas técnicos: la sombra de Guillermo Ochoa, de 40 años, en el banco de suplentes, debe haberle pesado. Quiñones, con una bola lisa, chocó contra un palo: hubiera resuelto el partido en el final del primer tiempo. El dominio del equipo local se extendió en casi todo el desarrollo. A los cuatro minutos de la segunda mitad fue expulsado Yaya Sithole, por último hombre. Sin demasiada oposición, México selló el segundo, con un cabezazo demoledor de Raúl Jiménez, el goleador histórico, de pique al piso. El atacante llegó a emocionarse, mientras las cámaras mostraban a Canelo Alvarez, una gloria del boxeo mundial. “Viva México, c...”, cantaba la gente.México arrancó de modo exitoso como anfitrión del Mundial por tercera vez en su historia bajo la presión de vencer de una vez por todas la maldición de los cuartos de final, instancia que nunca pudo superar.El Tri le ganó muy bien a Sudáfrica en el Azteca. Fue una reedición del partidio inaugural de 2010, cuando los Bafana Bafana eran anfitriones. El actual seleccionador, Javier Aguirre, era entonces entrenador. El partido terminó con empate 1-1.Al fin, Aguirre está dispuesto a terminar con ese maleficio que comenzó en Uruguay 1930, cuando México fue goleado por 4-1 por Francia en un partido inaugural. “Hay que romper la estadística”, había dicho el Vasco, en la conferencia de prensa. “No tenía el dato, se lo voy a compartir a los jugadores, va a ser otro aliciente”. Así fue: México jugó muy bien.En los dos mundiales anteriores en los que fue anfitrión, en 1970 y 1986, México cayó en los cuartos de final. En Qatar 2022 no pasó de la fase de grupos; en Brasil 2014 y Rusia 2018 cayó en los octavos de final.En este Mundial enfrenta además a Corea del Sur y República Checa, que juegan esta noche. Aguirre repite la experiencia de disputar en casa en un Mundial 40 años después de que lo hiciera en 1986 como jugador. “Desde que llegué hace 22 meses, no he tenido mayor emoción que volver a vivir un Mundial en casa”, expresó el técnico de 67 años.Entrenador desde 1996, resultó el seleccionador nacional en dos oportunidades: en ambas -Corea y Japón 2002 y Sudáfrica 2010- cayó también en octavos. Es, sin embargo, el entrenador con más victorias al mando del Tri y el único, junto Ignacio Trelles, con tres mundiales desde el banco.Este tercer capítulo termina en el Mundial que México organiza junto a Estados Unidos y Canadá. Lo hace con “tranquilidad emocional”, “paz interna” y menos “quisquilloso” con sus jugadores. “He ido cediendo ante la disciplina que yo mismo me impuse cuando era futbolista”, sostuvo, próximo a su final como DT.“El mejor legado para los jugadores que han compartido el vestuario conmigo es ayudarlos a crecer como personas”, añadió. “Siempre me he preocupado por su economía o por su familia, por su bienestar, antes de verlos como un futbolista con número”.A siete minutos del final, el juez brasileño fue llamado por el VAR por una agresión (insólita, para ser justos) de Themba Zwane, expulsado. Jugó apenas 23 minutos. Y en el cierre, también sufrió la roja César Montes, por una falta violenta sobre Khuliso Mudau. Fuera de contexto, con el resultado sellado.El hombre del día, de todos modos, fue el número 9. Raúl Jiménez aprovechó un gran centro de Roberto Alvarado en su primer partido como titular en un Mundial y alcanzó los 46 goles, con los que igualó a Jared Borghetti como el segundo máximo artillero de México, ambos sólo por detrás de Chicharito Hernández, con 52.El resumen del partidoEl resumen del partido de México vs. Sudáfrica
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