Economía
La canasta básica total subió menos que el IPC en mayo y la alimentaria se ubicó por encima
Aumentaron 2% y 2,4%, respectivamente, frente a una inflación de 2,1%; se usan para delimitar la línea de pobreza y de indigencia
Luego de haber aumentado en abril por debajo de la inflación, la canasta básica total (CBT) y la canasta básica alimentaria (CBA) tuvieron resultados dispares en mayo. Frente a un índice de precios al consumidor (IPC) de 2,1%, la primera de ellas subió 2%, mientras que la segunda creció 2,4%. El dato fue publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que también informó que en el acumulado del año la CBT aumentó 14,5% y la CBA, 15,6%, frente a una suba de precios de 14,7% en igual período. En tanto, la variación interanual fue 34,9% y 36,2%, respectivamente, contra un IPC de 33,2%. Las variaciones de las canastas no son un dato menor, puesto que la CBT se utiliza para fijar la línea de pobreza, mientras que la CBA se emplea para definir el límite a partir del cual se es indigente en la Argentina. El economista Lucas Tettamanti, de la consultora Empiria, comentó que, luego de un trimestre donde la canasta básica total pasó de 3,9% a 2,6%, en mayo registró un aumento de 2%. “Esto va de la mano con la desaceleración de la inflación en general. Con este nivel de variación, es probable que se empiece a ver una recuperación de los ingresos y, consigo, una caída de la pobreza luego de la baja de los ingresos en términos reales en el primer trimestre”, analizó. En tanto, el economista Jorge Colina, director del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), dijo que se ve una tendencia decreciente de la canasta básica total, que en mayo fue 2%, cuando había comenzado cerca de 4 en enero, y es posible que en junio perfore el piso de 2%. Asimismo, Colina señaló que, “como el salario informal está creciendo en el orden del 7%/8% mensual, es posible que se pueda volver a tener una caída de la pobreza en el primer trimestre de este año”. Aunque agregó: “Esa es una medida que la vamos a conocer recién en septiembre”. En contraste, Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina, de la Universidad Católica Argentina, dijo que, sobre la base del alza acumulada de la CBT en lo que va del año, cree que la pobreza va a subir. “La canasta básica total sigue aumentando más que la inflación general, lo que implica mayor pobreza y empobrecimiento, aunque la pobreza extrema no crece tanto”, opinó el especialista. Además, Salvia remarcó que los ingresos de los hogares no compensan los aumentos de las canastas, ni con más empleo ni con mejores salarios. “A esto se suma que los servicios públicos suben más que la inflación, reduciendo el ingreso disponible real. Dado esto, se espera que la pobreza siga creciendo en los próximos trimestres”, concluyó.Salvia insistió en este punto y dijo que debería analizarse mejor lo que significan los gastos de los hogares. “Ahí hay que destacar un punto, que es que otra vez no estamos contabilizando el cambio de precios relativos de todo lo que tiene que ver con los servicios públicos, que vienen subiendo por sobre el promedio de la inflación. En consecuencia, por mucho que se diga que se alcanzó la línea de pobreza o indigencia, la capacidad de consumo efectivo de las familias para comprar otros bienes y servicios tiende a ser menor”, afirmó el especialista. En este sentido, según el Indec, una familia tipo (compuesta por un varón de 35 años, una mujer de 31 años, un hijo de 6 años y una hija de 8 años) necesitó en mayo $1.498.741 para no ser pobre y $681.246 para no ser indigente. Además, el organismo estadístico oficial indicó que un adulto necesitó en mayo $485.030 para no ser considerado pobre y $220.468 para no caer por debajo de la línea de indigencia. Para determinar la CBA, el Indec toma en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto de entre 30 y 60 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades (adulto equivalente). “A su vez, se seleccionaron los alimentos y sus cantidades en función de los hábitos de consumo de la población a partir de la información provista por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (Engho)”, explicó el organismo.Para determinar la CBT, el Indec amplía la CBA considerando los bienes y servicios no alimentarios. “La estimación se obtiene mediante la aplicación del coeficiente de Engel, definido como la relación entre los gastos alimentarios y los gastos totales observados en la población de referencia”, se indicó.