El campeón maldito: qué es de la vida del Papu Gómez hoy

Alejandro “Papu” Gómez transita hoy un presente que dista drásticamente de la gloria alcanzada en diciembre de 2022. El mediocampista, pieza clave en la construcción del grupo que conquistó la Copa América 2021 y el Mundial de Qatar, se convirtió en una figura periférica. Su salida de la selección argentina no solo estuvo marcada por la distancia física, sino por un hermetismo que alimentó múltiples teorías sobre su relación con el cuerpo técnico y sus compañeros de la denominada mesa chica.La trayectoria de Papu Gómez, que suma 649 partidos profesionales, atraviesa una etapa de sombras. Actualmente, el futbolista milita en el Calcio Padova de la Serie B italiana, club con el que mantiene contrato hasta mediados de 2027. Sin embargo, su desempeño reciente fue limitado: según datos de Transfermarkt, durante la temporada 2025/26 apenas disputó nueve de los 38 encuentros posibles, con un 16% de titularidades y sin aportes goleadores o asistencias. A este presente complejo se le sumó una lesión recurrente en el tobillo derecho, la misma dolencia que lo aquejó durante la cita mundialista.Los rumores detrás de su distanciamientoEl punto de quiebre en su vínculo con el equipo nacional permanece como un enigma. Si bien versiones periodísticas sugieren que una supuesta filtración de información sobre la salud de Rodrigo De Paul durante el Mundial pudo molestar al cuerpo técnico de Lionel Scaloni, otras voces apuntan a motivos más personales. Entre las más destacadas aparece una supuesta teoría de la brujería, que involucraría la consulta del jugador con una vidente, y rumores sobre comentarios inapropiados hacia el entorno de Lionel Messi. Pese a las especulaciones, los protagonistas intentaron desdramatizar: en 2023, durante una conversación con el youtuber Ezzequiel, Leandro Paredes afirmó que eran “rumores que se dijeron en internet” y aseguró que el grupo seguía sólido.El mazazo definitivo para su carrera fue la sanción de dos años impuesta por la FIFA tras un control antidoping positivo en noviembre de 2022. Papu Gómez explicó, en una entrevista con Julián Polo, que la sustancia detectada, terbutalina, provino de un jarabe para la tos de su hijo: “La responsabilidad fue absolutamente mía. El boludo fui yo en haber tomado un jarabe para la tos que no tenía que tomar. Pero tampoco para haberme comido dos años de suspensión”. Este hecho no solo lo inhabilitó profesionalmente, sino que le provocó un profundo aislamiento. “Pasé de ser campeón del mundo a que no me llame nadie, desaparecer del medio o no jugar más. Hay que saber convivir con eso”, confesó el jugador sobre aquel período de inactividad obligatoria que calificó como “súper dolorosa”.Del círculo cercano de Messi al olvidoEl vínculo con la selección quedó virtualmente roto y el mediocampista, que solía ser el animador del vestuario y el encargado de la música en los viajes, hoy apenas mantiene lazos tangibles con el equipo. Su último partido con la camiseta albiceleste fue el cruce de octavos de final contra Australia en Qatar, donde se retiró lesionado. Desde entonces, las interacciones en redes sociales disminuyeron drásticamente.Tras su baja por el esguince de tobillo, ni siquiera pudo sumarse a los festejos de los amistosos ante Panamá y Curazao, y el apoyo público de sus excompañeros se diluyó con el paso del tiempo. Mientras sus excolegas se preparan para nuevos desafíos, el exjugador de Atalanta y Sevilla busca en la serenidad de Padua un espacio para recuperarse. Su meta es cumplir el contrato vigente y retirarse bajo sus propios términos, a pesar de que su físico le exige una última batalla en el quirófano. La historia del Papu Gómez hoy es la crónica de un campeón que, tras el esplendor del Mundial, debió enfrentarse a la soledad, el ostracismo deportivo y la difícil tarea de reconstruirse lejos del centro de la escena.
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