Josué Duverger: el arquero de Haití que nació en Canadá, se formó en Portugal y llega al Mundial desde una categoría amateur

Hace apenas unos meses, Josué Duverger seguía compitiendo cada fin de semana en una categoría amateur del fútbol alemán. Lejos de las grandes ligas europeas, sin contratos millonarios ni la exposición que suele acompañar a los futbolistas mundialistas, el arquero de 26 años transitaba una carrera similar a la de miles de jugadores que intentan abrirse camino fuera de los principales circuitos del deporte. Dentro de unos días, sin embargo, ocupará un lugar en la selección de Haití para disputar el Mundial 2026.Su recorrido se aleja de cualquier camino convencional. Nació el 27 de abril de 2000 en Montreal, Canadá, en una familia de origen haitiano. Aunque creció lejos de la isla caribeña, eligió representar a Haití desde las categorías juveniles y completó todo el proceso internacional con la camiseta de los Granaderos, como se conoce a la selección por su guerra de la independencia sobre Francia. Pasó por los seleccionados sub 17 al sub 21 antes de debutar en la mayor con apenas 17 años, en un amistoso frente a Emiratos Árabes Unidos disputado en noviembre de 2017, entrando desde el banco.Mientras desarrollaba ese vínculo con la selección, construía su formación futbolística en Portugal. Pasó por las estructuras de Belenenses, Sporting y Vitória Setúbal, tres instituciones con una larga tradición en el fútbol portugués, donde completó gran parte de su desarrollo como futbolista antes de debutar con el primer equipo en 2022, con 21 años. Aquella etapa parecía proyectarlo hacia una carrera profesional estable. Sin embargo, nunca consiguió asentarse en la elite ni acumular continuidad en los niveles más altos del fútbol europeo.Su trayectoria tomó entonces un rumbo menos habitual. Tras un paso por União Santarém, terminó recalando en Alemania, donde actualmente defiende el arco de FC Cosmos Koblenz. Allí compite en la Oberliga, la quinta categoría de Alemania, considerada amateur. Muy lejos de los escenarios que suelen servir de plataforma para los futbolistas que participan de la máxima cita futbolística del mundo.La paradoja resulta aún más llamativa si se tiene en cuenta que su nombre recorrió el planeta hace cinco años por una acción que parecía destinada a perseguirlo durante el resto de su carrera. El 15 de junio de 2021, en un partido entre Haití y Canadá por las eliminatorias de la Concacaf rumbo a Qatar 2022, protagonizó uno de los goles en contra más comentados de los últimos tiempos.La jugada se volvió viral en cuestión de horas. Tras recibir un pase hacia atrás de un compañero, Duverger perdió el control de la pelota cuando intentó dominarla. Aunque tuvo tiempo para corregir el error, falló dos despejes consecutivos y terminó empujando el balón dentro de su propio arco. Canadá abrió el marcador gracias a esa acción y se encaminó hacia una victoria por 3-0 que eliminó a Haití de la clasificación mundialista.Concacaf: el insólito blooper del arquero de Haití que terminó en una gol en contraLas imágenes circularon por redes sociales y programas deportivos de distintos países. Muchos lo señalaron como protagonista de uno de los bloopers más insólitos de los últimos años. Sin embargo, la historia no terminó allí. Dos días después del encuentro, el arquero utilizó sus redes sociales para enviar un mensaje que hoy adquiere otro significado. “Aprenderé de mis errores y seguiré adelante; tenemos más batallas por delante. Gracias por el apoyo”, escribió.Aquella frase resume buena parte de su recorrido posterior. Lejos de quedar marcado exclusivamente por ese episodio, continuó formando parte del seleccionado haitiano, con algunas ausencias intermitentes, y acompañó el crecimiento de un equipo que terminó consiguiendo una clasificación histórica. Haití disputará apenas el segundo Mundial de su historia, después de la experiencia de Alemania Federal 1974, y buscará convertirse en una de las revelaciones del torneo.La presencia de Duverger, que viaja como tercer arquero con apenas seis partidos (428′), también refleja una característica particular del plantel. Con 16 de los 26 convocados nacidos fuera de sus fronteras —mayoría en Francia y solo el arquero en Canadá— y con carreras desarrolladas en Europa o Norteamérica, lograron mantener el vínculo con el país de origen de sus familias. Esa diáspora fue una pieza importante en el proceso, encabezado por el francés Sébastien Migné, que condujo a la clasificación mundialista tras 52 años, y que hoy alimenta la ilusión de una nación atravesada por una profunda crisis política, económica y social.En ese contexto, la selección se transformó en un motivo de orgullo para millones de haitianos. El equipo debió afrontar gran parte de las eliminatorias lejos de su territorio debido a los problemas de seguridad que afectan al país, pero aun así consiguió regresar al escenario más importante del fútbol después de más de medio siglo. Integra el Grupo C junto con Brasil, Escocia y Marruecos.Para Duverger, la convocatoria representa una recompensa inesperada. Mientras la mayoría de los futbolistas mundialistas llega desde las principales ligas del planeta, él aterrizará en Norteamérica 2026 desde una categoría amateur alemana. Nacido en Canadá, formado en Portugal y representante de Haití, construyó un recorrido tan improbable como singular. Cinco años después del error que dio la vuelta al mundo, tendrá la posibilidad de escribir un capítulo completamente distinto en el escenario más grande de todos.
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