Café torrado o tostado: la principal diferencia que tienen y cuál recomiendan los especialistas

El café ocupa un lugar central en los hábitos de consumo de los argentinos y forma parte de la rutina diaria de millones de personas. Sin embargo, al momento de elegir qué producto comprar, la decisión suele estar guiada por factores como la marca, el precio o las promociones disponibles. Lo que muchas veces pasa desapercibido es una característica clave que puede marcar una gran diferencia en el sabor, el aroma y la calidad de la bebida: si se trata de café torrado o café tostado. Aunque a simple vista pueden parecer casi idénticos, el café torrado y el tostado se diferencian por la manera en que son elaborados. Cada uno atraviesa procesos distintos que influyen directamente en sus características, modificando aspectos como el aroma, el sabor, el color e incluso la calidad final de la bebida que llega a la taza.Café tostadoEl café tostado se obtiene únicamente mediante el calentamiento de los granos, sin el agregado de otros ingredientes. Este proceso permite conservar mejor sus aromas y sabores naturales, por lo que suele ser el preferido por especialistas y amantes del café. Además, ofrece una experiencia más fiel al origen del grano, con perfiles de sabor más complejos en los que pueden apreciarse notas dulces, frutales o achocolatadas.Café torradoEl café torrado se elabora añadiendo azúcar durante el tostado, que al caramelizarse recubre los granos con una capa oscura y brillante. Este método, utilizado históricamente para mejorar la conservación y reducir costos, modifica de manera significativa las características de la bebida. Como resultado, suele presentar un sabor más intenso y amargo, una apariencia más oscura y una menor percepción de los aromas y matices originales del café, por lo que es frecuente encontrarlo en mezclas comerciales.Cuál conviene seleccionar y por quéSi bien la elección depende de las preferencias de cada persona, los especialistas suelen inclinarse por el café tostado cuando el objetivo es disfrutar las características naturales del grano. Al no incorporar azúcar durante su elaboración, permite apreciar con mayor claridad los aromas, sabores y matices propios de cada variedad y región de origen.Por su parte, el café torrado ofrece un sabor más intenso y uniforme, aunque puede ocultar parte de las cualidades originales del café. Conocer las diferencias entre ambos procesos no solo ayuda a realizar una elección más informada, sino también a descubrir nuevas formas de disfrutar de esta bebida.
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