Pete Hegseth llegó a Guantánamo y lanzó una dura advertencia a Cuba

GUANTÁNAMO, Cuba.– El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, llegó este miércoles a la Base Naval de Guantánamo, en el extremo oriental de Cuba, en una visita que la Casa Blanca presenta como una inspección de operaciones militares, pero que tiene lugar en medio de una etapa de creciente presión de Washington sobre el gobierno de Miguel Díaz-Canel.Durante su recorrido por la instalación, Hegseth se reunió con efectivos estadounidenses destacados en la base y aprovechó la ocasión para enviar un mensaje a La Habana. El jefe del Pentágono advirtió que sería “imprudente” que Cuba intentara adquirir armamento capaz de alcanzar la base de Guantánamo o territorio estadounidense.“No sería prudente que el gobierno de Cuba intentara adquirir o acceder a tipos de armas que puedan alcanzar esta base o el territorio estadounidense”, afirmó ante las tropas. El funcionario no precisó a qué sistemas de armas se refería, pero sostuvo que una decisión de ese tipo tendría consecuencias graves para la isla."Estarían provocando el tipo de enfrentamiento que no solo no desean, sino que no podrían soportar”, declaró. “Ningún país del mundo puede igualar las capacidades de los Estados Unidos de América”, agregó luego en una de las afirmaciones más contundentes de la visita.La presencia de Hegseth en Guantánamo marca además una nueva señal de interés de la administración de Donald Trump sobre Cuba. El viaje había sido anunciado apenas un día antes por el Pentágono, que explicó que formaba parte de una gira destinada a supervisar operaciones militares en el Caribe y mantener contacto directo con las fuerzas desplegadas en la región.Hegseth put out another workout video today. This one from his trip to Guantanamo today. pic.twitter.com/WQYZSALDUF— Ron Filipkowski (@RonFilipkowski) June 10, 2026La base naval ocupa un lugar central en la compleja relación entre ambos países. Estados Unidos mantiene el control de la instalación desde comienzos del siglo XX, mientras que el gobierno cubano reclama desde hace décadas su devolución al considerar que forma parte de su territorio soberano. Desde el triunfo de la Revolución de 1959, Guantánamo se convirtió en uno de los principales puntos de fricción entre Washington y La Habana.Durante su discurso, Hegseth combinó las advertencias con un mensaje de apertura. El funcionario aseguró que Estados Unidos todavía espera poder mantener una relación positiva con Cuba. “Esperamos muy pronto convertirnos en amigos del liderazgo de Cuba. Por ahora, vamos a ver lo que pasa”, señaló.No obstante, dejó claro que el gobierno estadounidense contempla distintos escenarios para el futuro de la isla. “El futuro de Cuba está en manos del presidente Trump y del liderazgo cubano”, afirmó. También aseguró que el Departamento de Defensa estará “listo y preparado para afrontar cualquier eventualidad” y proporcionará al presidente todas las opciones que considere necesarias.La visita se produce poco después de que Washington anunciara sanciones contra Díaz-Canel y otros altos funcionarios cubanos. Desde el inicio de su segundo mandato, Trump endureció su política hacia la isla mediante restricciones económicas y financieras, además de medidas sobre el suministro de petróleo que profundizaron la crisis energética cubana.Hegseth llega a CubaEn rigor, el gobierno cubano denunció este miércoles que la falta de combustible provocada por el cerco petrolero de Estados Unidos impide a la ONU distribuir 170 contenedores de ayuda humanitaria en la isla.“Según (la) ONU, 170 contenedores de productos esenciales que ya han llegado a Cuba, equivalentes a unos 6,3 millones de dólares, no están llegando a los beneficiarios debido a la escasez de combustible”, explicó en X el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez.El viaje de Hegseth también forma parte de una serie de contactos recientes entre ambos países. A fines de mayo, el jefe del Comando Sur, general Francis Donovan, visitó Guantánamo y mantuvo conversaciones con altos mandos militares cubanos en el perímetro de la base. Ese mismo mes, el director de la CIA, John Ratcliffe, realizó una inusual visita a La Habana para reunirse con autoridades de seguridad de la isla.Para Michael Bustamante, director del programa de estudios cubanos de la Universidad de Miami, la presencia de Hegseth podría interpretarse como una señal de determinación por parte de Washington. Según el especialista, la visita refuerza el mensaje de que Estados Unidos está dispuesto a incrementar la presión sobre Cuba si no se producen avances en la relación bilateral.Vestido con pantalones cortos azules y una camisa verde de manga corta, bajo la que asomaban algunos de sus tatuajes, Hegseth cerró así una visita cargada de simbolismo político y militar en uno de los enclaves más sensibles de la relación entre Estados Unidos y Cuba.Agencias AFP, ANSA y AP
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