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El papa León XIV peregrinó a una milenaria abadía cerca de Barcelona a la que lo une su historia personal
El pontífice fue recibido en el santuario de Monsterrat por una multitud de fieles; en su mensaje, denunció “la violencia que se esconde en las palabras” y pidió “cultivar el amor”
MONSTERRAT.– En el quinto día de su visita a España, León XIV se convirtió este miércoles en el segundo Pontífice, después de san Juan Pablo II en 1982, en peregrinar a la abadía benedictina de Montserrat, donde se encuentra el santuario homónimo. Desde este lugar sobrecogedor, enclavado en la montaña, rodeado de naturaleza y con vistas espectaculares al valle, volvió a lanzar un mensaje de reconciliación y denunció “la violencia que se esconde en las palabras, la crítica que humilla, la condena que destruye y la agresividad que divide”.Pocos saben que este sitio, donde se respira espiritualidad y que justo cumple 1000 años, tiene un significado muy especial para Robert Prevost. Ubicado a 700 metros de altura y a unos 40 kilómetros de Barcelona, Montserrat remite también a una etapa decisiva de su vida en Perú. De joven, durante sus años como misionero agustino en Trujillo, en el norte del país, Prevost fue uno de los impulsores de la construcción de una iglesia dedicada a la Virgen de Montserrat, la imagen conocida como la “Moreneta” por el color oscuro de su rostro y que, según la tradición, fue hallada por pastores en una cueva de esas montañas en el año 880.El saludo a los fieles de León XIV desde el balcón de la abadía de Montserrat pic.twitter.com/wzBWekCTRV— Elisabetta Piqué (@bettapique) June 10, 2026Allí, en una urbanización llamada “Monserrate”, el joven misionero ejerció como administrador y párroco de esa comunidad, como él mismo recordó al pronunciar su discurso.Como agustino y exsuperior de esta gran orden religiosa durante más de una década, Prevost comparte una profunda sintonía con la vida monástica, la Regla de San Benito y la experiencia de la comunidad. Tanto es así que, durante su etapa al frente de los agustinos, hay constancia de que realizó un retiro espiritual en el monasterio de Montserrat.Y hay más. Como es sabido, Prevost eligió su nombre inspirado en León XIII, que fue el papa de la encíclica Rerum Novarum, que, además, en 1881 declaró a la Virgen de Montserrat patrona de Cataluña.Santuario emblemáticoEn este marco, no sorprendió que, después de una breve visita al penitenciario Brians 1 que se levanta a 44 kilómetros de Barcelona, el Papa quisiera homenajear a este monasterio y santuario mariano emblemático no sólo para los catalanes.Cuando llegó, repicaron las campanas de la Basílica y estalló el jubilo entre los cientos de presentes que estaban adentro y afuera, muchos con banderas no sólo de España y de Cataluña, sino de otros países. El Papa fue recibido por 1000 niños que lo esperaban en el atrio al grito de “Esta es la juventud del Papa! ¡Esta es la juventud del Papa!”.A la oración del santo rosario, en la que participaron cardenales, obispos y sacerdotes, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, también estuvo el presidente del equipo de fútbol de Barcelona, el Barça, Rafael Yuste. Según dijeron a LA NACION, Yuste estaba negociando detrás de bambalinas para que la réplica de la Virgen de Montserrat que se encuentra en el túnel de vestuarios del Camp Nou pudiera ser traída hasta aquí y bendecida por el Papa, que, sin embargo, durante el vuelo que lo trajo a España confesó ser del Real Madrid…“Estoy contento de poder venir a los pies de la Moreneta para encomendarle, lleno de confianza en su intercesión maternal, mi servicio petrino y la misión de la Iglesia en el mundo que clama pidiendo justicia y paz”, dijo León XIV, después de la oración del rosario.Ya llegó el Papa a la Basílica de Montserrat, donde presidirá la oración del santo rosario 🇪🇸🇻🇦 pic.twitter.com/ZiSbYN7l8j— Elisabetta Piqué (@bettapique) June 10, 2026Alternando de nuevo el español con el catalán, recordó entonces que el papa Francisco en 2023 ofreció la rosa de oro a esta venerada imagen catalana, destacando, así, la importancia de la figura de María en la vida de todo cristiano. “En esa misma ocasión señaló que delante de la Madre [...] se despiertan los sentimientos más nobles de una persona; efectivamente, ella suscita en nosotros conversiones profundas, como la de san Ignacio de Loyola, que en este sugestivo lugar, después de una noche en oración ante la Virgen, entregó sus armas de caballero, momento que marcó el inicio de una vida nueva al servicio de Jesucristo”, evocó.Destacó entonces que “Jesús nos muestra el camino de la misericordia, la reconciliación, la verdad y la mansedumbre”. “Al mismo tiempo, desenmascara la violencia que puede esconderse en nuestras palabras y actitudes: la crítica que humilla, la condena que destruye y la agresividad que divide”, siguió. “Esa violencia escondida puede revestirse muchas veces de aparentes armaduras con las que intentamos proteger nuestras heridas, nuestros miedos o el sufrimiento causado por las injusticias”, advirtió.Invitó luego a alzar la mirada a Jesús –el lema de esta visita y concluyó con una exhortación: “pidamos a María, Reina de la paz, que nos enseñe a renunciar a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a la murmuración y a las calumnias. Y que aprendamos a custodiar y a cultivar el amor en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos y en las comunidades cristianas, de modo que el odio ceda paso a la esperanza y la paz”.