Javier Zanetti: “Ya le renovaría a Scaloni hasta 2030, aun sin saber qué pasará en el Mundial”

Todos gritaban en Manuel Ocantos 1060, la casa que había levantado en Dock Sud el viejo Rodolfo con sus ásperas manos de albañil. Clase 1973, Javier Zanetti estaba cerca de cumplir 5 años cuando el primer título mundial atravesó su vida. Mientras en Argentina ’78 el país vibraba y crujía, “Sombra de alambre”, el apodo barrial de aquel flaquito, estaba admirado por tres situaciones que la memoria eligió abrazar para siempre: “Las voladas del Pato Fillol con la 5 en su buzo verde, la lluvia de papelitos en las canchas que yo veía en la tele y la cantidad de colectivos llenos de hinchas que iban por la avenida Debenedetti rumbo al puente de la Boca para cruzar a festejar a la Capital”. En España ’82, Javier volvía del colegio y alrededor del almuerzo se jugaban muchos partidos. Y al margen del malpaso de Argentina, el instante inolvidable fue Italia 3 vs. Brasil 2: “Tengo grabado ese partido porque me encantaba el mediocampo de Sócrates, Falcao, Toninho Cerezo y Zico, pero ese día apareció Paolo Rossi, que todavía no había convertido en el Mundial, hizo tres y empezó a empujar a la Azzurra al título. Cuando llegué a Italia, muchos años después, seguían y siguen hablando de ese Mundial y de Paolo, ya convertido en leyenda”, relata Pupi. Y avanza, como maestro de ceremonias de la entrevista: “¿Y me vas a preguntar por México ’86, no? Jugábamos en la calle, y a esa edad todos elegíamos ser alguno de los muchachos de la selección, pero ser Diego…uhhh, mucho… A mí me encantaba el Negro Enrique, ¡yo era el Negro Enrique!”, se entusiasma. A los 12 años, Zanetti ya llevaba bordadas dos estrellas.No pudo ganar la propia, pero disfrutó de la ‘tercera’ en Doha. Y confía en la ‘cuarta’ con ese optimismo que hasta le permitió derribar supersticiones. “El hecho de llegar con lo justo te crea un poco de incertidumbre. Me pongo en el lugar del cuerpo técnico de la selección e imagino lo difícil que debe ser definir la lista: ¿hasta cuándo esperar al jugador para que me de la respuesta definitiva? Por suerte, Argentina tiene grandes jugadores y tiene alternativas… Y también me pongo en el lugar de Balerdi, que se tuvo que ir, y debe estar muy muy triste. Pero las decisiones hay que tomarlas y el plantel que nos va a representar en el Mundial va a ser muy competitivo”, analiza Zanetti y se zambulle en una charla que no tendrá entretiempo ni minuto de rehidratación. Zanetti no frena. -¿Cuál de las dos listas te gusta más, la de 2022 o 2026?-Nico González, por ejemplo, que en Qatar estuvo hasta último momento y al final no entró por una lesión, y Giuliano, le pueden dar a la Argentina otro tipo de agresividad. Claro que va a faltar Fideo [Di María], que fue un jugador determinante. Después, el ingreso de Nico Paz es importante también porque desequilibra en esa zona que le gusta jugar a él, y es una zona donde Argentina hace daño y para él es cómodo moverse ahí. -Los laterales no encontraron recambio. -Es verdad. En Qatar fueron Molina y Montiel, y Tagliafico y Acuña, y hoy, de esos cuatro nombres, tres se repiten. Hay un mérito de ellos, ojo, porque demostraron de Qatar para acá que tuvieron continuidad y nivel, pero están llegando con lo justo. Molina se recupera de una lesión, Montiel no se sabe si llega y cómo llega, Tagliafico en teoría es el que se encuentra bien. El Colo Barco podría ser una opción ahí, y si bien hoy se mueve en otra posición, es un lateral de oficio, conoce muy bien la posición y si el día de mañana Lionel lo necesita, no tendría que generarle problemas ocuparla. -¿Armás el equipo para el debut con Argelia? Siempre imaginando que todos estén a disposición. -Vamos. Dibu al arco, claro; Molina, Cuti [Romero], Otamendi y Tagliafico, sí; De Paul, Mac Allister, Enzo… vamos bien… Leo, Julián y… falta Di María. Se me ocurren tres alternativas ahí: Thiago Almada, Nico Paz y Nico González, con distintas características, pero cualquiera podría reemplazar a Fideo, de otra manera, claro. Si están todos bien, esa puede ser la selección que arranque el Mundial. No creo que nos equivoquemos por mucho. -Vaya rareza, salvo Di María, de la final de un Mundial al debut en el siguiente, es el mismo equipo…-Y eso habla bien del proceso, porque Lionel supo mantener la vigencia de muchos, incorporando a la renovación. Acá todavía hay una base muy sólida. -Y no mencionamos a un delantero que podría ser titular, muy probablemente, en casi todas las otras selecciones: Lautaro Martínez. ¿Se asustó mucho cuando se lesionó en abril y en mayo?-Sí, se asustó y nos asustamos porque Lauti no nos acostumbra a estar lesionado. Nos asustamos todos. Lauti vuelve contra la Roma, en un momento determinante, crucial del campeonato, arranca el partido y hace el gol. Después se nos venía Como, y todos los demás equipos pensaban que entre Roma y Como nosotros íbamos a dejar puntos. Lauti convierte ante Roma, ganamos, pero él no termina bien ese partido. Eso le impide jugar contra Como, y ahí nos asustamos más. ¿Se volvió a lesionar, qué tan grave es? ¿Será de nuevo lo mismo? Todas esas preguntas nos hacíamos. Si era lo mismo, ya se trataba de una alarma muy muy grande. No jugó contra Como, pero el equipo ganó y eso le permitió a Lauti recuperarse bien y después ya terminó la temporada en alza. -¿Cómo está, quiere revancha?-Está muy muy motivado, tuvo un año espectacular con Inter. Está con muchas ganas. En Qatar, lamentablemente, tuvo un problema en el tobillo que lo arrastró durante toda la Copa del Mundo. Pero le hizo muy bien ganar la Copa América 2024 con sus goles, que fueron decisivos, y a este Mundial llega bárbaro. Fijate que en los últimos partidos del calcio, cuando ya éramos campeones, nuestro técnico, Cristian Chivu, a muchos jugadores que iban a participar del Mundial los dejó ir, pero Lauti no, se sentó con él y le dijo: ‘Yo sigo, no quiero parar, quiero llegar con continuidad’. Y eso te demuestra la cabeza que tiene un tipo ya maduro, con lo valioso que es un tipo así para cualquier equipo. Va a ser muy importante, para mí, para la selección en este Mundial.-Un juego: armá tu equipo ideal con tus excompañeros de selección. Y vale ponerte de 4.-En el arco lo pongo a Lechuga Roa, que tuvo una gran Copa del Mundo en Francia ‘98, mi primer Mundial. Si en la defensa el lateral derecho yo soy, la completamos con el Ratón [Ayala], Walter [Samuel] y en el lateral izquierdo lo pongo a Placente. Al medio… Fernando Redondo y la Bruja Verón, dos de buen pie, así la pelota la tenemos siempre nosotros y los demás corremos poco. ¡No, no, pará, que se me va a enojar el Cholo! Mejor así: Fernando y el Cholo, y delante de ellos la Bruja como media punta, el Burrito Ortega por la derecha, Leo [Messi] suelto y bien de punta Bati, arriba. Y el técnico es Marcelo, claro, Bielsa.-Que volverá a dirigir un Mundial, por cierto. Y con él, contando a Scaloni, serán seis los entrenadores argentinos. -Sí, qué fenómeno, ¿no? No se si habrá otro país con tantos técnicos en el Mundial, y en países que pueden hacer un buen torneo, como Alfaro, Beccacece, Lorenzo, Pochettino...-Sí, hay otros seis técnicos de la misma nacionalidad.-¿Quién, de dónde?-Francia. -Mirá vos, mirá vos, buen dato.-Quien volverá a faltar es Italia. Llega el Mundial e imagino que se abre la herida.-Es un drama acá. Ya haber quedado afuera de dos mundiales fue terrible, y esta vez, por haber ganado la Eurocopa en 2021, fue un impulso para que volviera el entusiasmo y desaparecieran las dudas alrededor de la vuelta a un Mundial. Pero desde entonces fue todo muy complicado, muy cuesta arriba, y cuando se quisieron acordar, otra vez estaban en un repechaje, que mentalmente son terribles por la presión que significan. La cabeza enseguida viaja a los dos mundiales en los que te quedaste afuera. Pasó lo que pasó, y esperamos que Italia vuelva a ser Italia. Ahora se elegirá nuevo entrenador.-¿Le encuentran una explicación al derrumbe?-Mil cosas se dicen… Se dice que no hay jugadores de jerarquía, pero no creo que pase por ahí. Si repasás el plantel hay buenos jugadores, el tema es que cuando el margen de error es muy chico, es complicado. Basta fallar en un partido y te podés quedar afuera. Italia pierde el primer partido con Noruega, que después fue una máquina, y ya quedó condicionada. Y ya no pudo revertirlo y la presión hizo el resto.-Hablás de presión, precisamente la que no cargará la Argentina porque los jugadores se liberaron en Qatar. Se supone que será un beneficio, ¿o le temés a cierta relajación?-Relajación, no. Vamos a defender el título, el equipo sabe a qué juega, llega bien aceitado y pienso que por eso puede volver a hacer un gran mundial. -¿Te hubiese gustado ser dirigido por Scaloni?-No lo pensé, no lo pensé nunca… Per hubiese sido divertido… Fuimos compañeros, sí, no por muchos partidos, pero compartimos la selección. Hubiese sido divertido ser dirigido por Scaloni, o por el Ratón [Ayala], o por Aimar, o por Walter [Samuel]…-¿Te anotás entre los que nunca lo hubiesen imaginado como entrenador a Scaloni?-Sí, no te daba la sensación de que se iba a perfilar para ser entrenador… Pero el fútbol a veces te sorprender y hoy es muy reconocido y campeón del mundo, nada menos. -¿Le encontrás algún parecido a técnicos que a vos te dirigieron, desde Passarella y Bielsa, a Mourinho, Lippi o Mancini?-Por lo que se ve, por cómo se maneja con el grupo, por la sinceridad que demuestra… algunas cosas de Marcelo [Bielsa] tiene. Y Marcelo era muy frontal, y juega el que está mejor. La sinceridad, hoy por hoy, es una virtud fundamental.-De alguna manera, Scaloni te sacó el lugar en Alemania 2006… él jugó de 4 contra México. -Jugó él ese día, es verdad, es verdad…jaja. Pero siempre tuvimos buena relación, una gran relación te diría aunque compartimos muy pocos partidos en la selección. Es más, las veces que nos encontramos por Europa, siempre nos pusimos a conversar de futbol. Ya arrancó con la vara muy pero muy alta siendo campeón de América y del mundo, no va a ser fácil mantener eso, pero cuando se ded
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