Los bucólicos paisajes de los Cotswolds resultaron el escenario perfecto para que la familia real británica se reuniera para celebrar el amor. El pasado sábado, Peter Phillips (48), el hijo de la princesa real Ana (y nieto mayor de la inolvidable Isabel II), se casó en segundas nupcias con Harriet Sperling (45), una enfermera especialista en pediatría del Servicio Nacional de Salud (NHS), que también tuvo un matrimonio previo. Si bien la ceremonia celebrada en la iglesia de All Saints, en Kemble, Gloucestershire, fue muy íntima, reunió a la primera plana de los Windsor, encabezada por Carlos III, tío y padrino de bautismo del novio. LA LISTA DE ELEGIDOS (Y LOS QUE NO...) Más allá de Su Majestad, que estuvo acompañado por la reina Camilla y se mostró especialmente cercano con la gente que salió a la calle a desearle felicidad a los novios, entre los invitados más destacados estuvieron la princesa Ana y su marido, el vicealmirante retirado Sir Timothy Laurence, los príncipes de Gales y los duques de Edimburgo. También dijeron presente los hermanos de la pareja: por parte de él, Zara Tindall junto a su marido Mike y sus hijas Mia y Lena; y Stephanie Hosier (hermana por parte de padre) y su marido William, además de las hermanas de la novia, Rebecca y Louisa. Pero sin dudas quienes se llevaron todas las miradas fueron las hijas de Peter, Savannah e Isla (de 15 y 14 años, fruto de su anterior matrimonio con la canadiense Autumn Kelly, de quien se divorció en 2021) y la hija de Harriet, Georgina (tiene 13 años y la crio sola), que oficiaron como damas de honor. La complicidad en cada uno de sus gestos dejó en evidencia que las tres adolescentes ya tienen un vínculo fuerte y armónico. La jornada también marcó la reaparición pública de las princesas Beatriz y Eugenia de York, en medio del delicado contexto familiar que atraviesan. La ausencia de sus padres, Andrés Mountbatten-Windsor y Sarah Ferguson –quedaron fuera de la lista de invitados, al igual que el príncipe Harry y Meghan Markle– no pasó inadvertida, aunque fue manejada con discreción. Antes del enlace, un amigo cercano de la pareja le confió a HELLO!: “Probablemente no se consideró apropiado invitar a Andrew y Sarah. Es el día especial de Peter y Harriet, y su presencia habría generado distracciones. En cuanto a Peter y Harry, no tienen contacto desde hace años”. Beatriz y Eugenia –esta última, en la dulce espera de su tercer hijo– llegaron acompañadas por sus maridos, Edoardo Mapelli Mozzi y Jack Brooksbank, respectivamente, y se mostraron muy felices de sumarse a una celebración que, más allá de las ausencias, estuvo marcada por el amor y los nuevos comienzos. ALGO NUEVO Y ALGO PRESTADO Como corresponde, el traje nupcial fue un secreto muy bien guardado, que quedó revelado recién cuando la novia caminó hacia el altar del brazo de su hermano y padrino, Nicholas Sanders (su padre, Rupert Sanders, murió años atrás), enfundada en una creación con silueta columna, superposición de encajes y velo clásico de Emilia Wickstead, una de las diseñadoras favoritas de la princesa de Gales. Contra todas las predicciones, la tiara con la que completó su peinado recogido en un moño bajo no forma parte del joyero ni de su suegra ni de ningún miembro de la familia real británica, sino que pertenece a los Pragnell, una familia dedicada a la joyería de lujo y vinculada a la familia real desde hace años, que colabora activamente con King’s Trust, la fundación del Rey. Esta firma, además, fue la encargada de diseñar el anillo de compromiso de Harriet y los aros que llevó en su gran día. Con esta joya, la nuera de la princesa Ana cumplió con parte de la tradición que dicta llevar “algo prestado”, como un símbolo de buena suerte y felicidad conyugal. KATE SE REENCONTRÓ CON SU EX Una vez más, la princesa de Gales dio catedra de estilo con un vestido midi confeccionado en tweed de Roland Mouret que accesorizó con un sombrero de Jane Taylor London, acaparando los flashes ni bien bajó del auto con su marido, el príncipe William. Entre miradas cómplices y gestos de cariño, el príncipe heredero se mostró como todo un caballero, apurándose en abrir su paraguas para proteger a Kate de la lluvia. Ya dentro de la iglesia, la princesa se reencontró con Rupert Finch, que fue su novio durante un año en su etapa universitaria en St Andrews (él cursaba su último año y más tarde se graduó en Derecho en el College of Law de Guildford). Rupert fue acompañado por su mujer, la diseñadora Lady Natasha Rufus Isaacs, hija del cuarto marqués de Reading, cuyas creaciones han sido lucidas en diferentes oportunidades por la mismísima Kate. UN POCO MÁS DE LOS NOVIOS Peter y Harriet se conocieron en un evento deportivo (algunos dicen que en un partido de hockey en el que participaban sus hijas). Y en mayo de 2024 hicieron su primera aparición pública juntos en el hípico de Badminton. Pese a haber nacido ocupando el quinto puesto en la línea de sucesión al trono (ahora es el decimonoveno), Peter no tiene título royal y no ejerce funciones representativas por decisión de su madre (lo mismo corre para su hermana). En cambio, se dedica a la dirección y organización de grandes eventos deportivos y corporativos y trabajó, entre otras cosas, con diferentes escuderías de la Fórmula 1. En tanto, Harriet Eleanor Sanders, nacida en 1980, es la última plebeya en incorporarse a la familia real británica por matrimonio. Es la tercera de cuatro hijos nacidos del prestigioso abogado Rupert Sanders y Mary Hoskins. Su abuelo paterno, el mayor Geoffrey Sanders, fue veterano del Desembarco de Normandía, sheriff de Gloucestershire y editor del periódico Stroud News and Journal. Según trascendió, una vez que dijeron el tan esperado “sí, quiero”, partieron en un Rolls-Royce Phantom IV vintage rumbo a Gatcombe Park, la casa de campo de la princesa Ana, donde se celebró el banquete y en cuyos dominios, al parecer, vivirán los recién casados.
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La boda royal del año. Se casó Peter Phillips, el hijo de la princesa Ana: las mejores fotos, reencuentros y grandes ausentes
Tras dos años de novio con la enfermera Harriet Sperling, dijeron “sí, quiero” frente a toda la plana mayor de los Windsor, en Gloucestershire