Economía
Caputo resaltó el aporte de Vaca Muerta para estabilizar al dólar: “La fiesta recién empieza”
Defendió el cambio de modelo impulsado por el Gobierno, dijo que la Argentina está mejor preparada para enfrentar shocks externos y que el desarrollo de la energía y la minería contribuirá a sostener el equilibrio macroeconómico
El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró este martes que la Argentina atraviesa un proceso económico sin antecedentes recientes y atribuyó buena parte de la estabilidad cambiaria al cambio de modelo impulsado por el Gobierno, al equilibrio fiscal y al creciente aporte de sectores como Vaca Muerta, la minería y otras actividades exportadoras. En ese contexto, Caputo afirmó que el desarrollo energético apenas comenzó y resumió su visión con una frase: “La fiesta recién empieza”.Durante su exposición en el Summit 2026 del IAE Business School, que reunió a más de 700 empresarios y ejecutivos, Caputo sostuvo que el país está logrando avances que no se habían observado en experiencias anteriores de estabilización. “Lo que está pasando no lo vimos nunca. El cuento de ‘esta ya la vimos’ no aplica”, afirmó. Según explicó, la principal diferencia es que la Argentina alcanzó el ordenamiento macroeconómico “por decisión propia” y no como consecuencia de una crisis.“El problema histórico de la Argentina fue el déficit fiscal. En los últimos 124 años tuvimos déficit fiscal en 113 y sufrimos 22 crisis. De esas 22, veinte fueron de origen fiscal”, señaló.Bajo esa lógica, defendió la estrategia de alcanzar equilibrio financiero, es decir, incluyendo el pago de intereses de la deuda. “Nosotros queríamos equilibrio financiero. ¿De dónde creen que íbamos a sacar US$8000 millones por año para tomar nueva deuda y pagar intereses?”, planteó.Uno de los ejes centrales de su presentación fue el denominado “cambio de modelo”, concepto con el que el Gobierno busca diferenciarse de las políticas económicas aplicadas durante las últimas décadas.Caputo rechazó las críticas que describen el rumbo actual como una apertura indiscriminada de la economía y argumentó que fueron las políticas anteriores las que perjudicaron al aparato productivo.“Lo único que atenta contra la industria es tener déficit fiscal financiado con emisión, inflación galopante, inestabilidad cambiaria, suba de impuestos, regulaciones y falta de crédito”, afirmó.Según el ministro, el esquema previo terminó trasladando costos a los consumidores sin generar crecimiento sostenido. “La actividad económica no se movió en 15 años. Las exportaciones no se movieron. El empleo no se movió. Lo único que subió fue la inflación y la pobreza”, sostuvo.Caputo también aprovechó para cuestionar uno de los conceptos más utilizados por distintos gobiernos argentinos: la llamada restricción externa. “No hay un problema de restricción externa. Hay un problema de modelo”, afirmó. Y agregó que el nuevo esquema económico permitió que existan “dólares para todos”.“Hay dólares para importar, para repatriar dividendos y para que la gente pueda ahorrar. Y sobran tantos dólares que el Banco Central viene comprando a razón de US$100 millones por día”, señaló.En ese contexto, destacó especialmente el papel que están jugando la energía y la minería, sectores que, según afirmó, no sólo generan empleo directo e indirecto, sino que además fortalecen el equilibrio macroeconómico general. “Es erróneo decir que la energía y la minería no generan trabajo. Basta hablar con el gobernador de Neuquén para ver todo lo que se está desarrollando alrededor de Vaca Muerta”, indicó.Pero fue más allá y remarcó el impacto que estos sectores tienen sobre la estabilidad económica. “Hay un segundo punto que para mí es importantísimo: lo que contribuyen al equilibrio general”, sostuvo.Caputo vinculó directamente ese fenómeno con la capacidad de la Argentina para atravesar la actual turbulencia internacional generada por la escalada bélica en Medio Oriente sin sufrir sobresaltos cambiarios. “Hoy esta estabilidad cambiaria en pleno shock externo no sólo favorece a la energía y a la minería. Favorece a todo el país”, afirmó.En ese sentido, recordó que históricamente la economía argentina solía ser una de las más vulnerables frente a eventos internacionales adversos. “Ante cualquier shock externo, la Argentina era siempre el país que más sufría. Hoy somos un país mucho más preparado para absorber este tipo de eventos porque tenemos superávit financiero y superávit energético”, aseguró.Al referirse a las perspectivas hacia adelante, el ministro reiteró su optimismo respecto de la evolución de la actividad y de la inflación. También destacó que el ritmo de acumulación de reservas viene superando las previsiones iniciales y aclaró que la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es sumar US$8000 millones de reservas netas.Finalmente, volvió sobre el potencial de los sectores exportadores para sostener el crecimiento de largo plazo. “No es solamente la energía. Son muchos sectores. Hay dólares para todo el mundo”, afirmó. Sin embargo, reservó una mención especial para Vaca Muerta y el complejo energético, que considera uno de los pilares del nuevo esquema económico. “La fiesta recién empieza”, concluyó.