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Belfast arde en protestas después de que un migrante sudanés acuchillara violentamente a un hombre
La policía arrestó a un ciudadano sudanés sospechoso de intento de asesinato tras un ataque que dejó a un hombre gravemente herido
BELFAST.– Un hombre de unos 40 años sufrió heridas graves después de ser atacado con un cuchillo la noche del lunes en una calle del norte de Belfast, un hecho que conmocionó a Irlanda del Norte y que en pocas horas derivó en protestas, un fuerte debate político sobre inmigración y disturbios en las calles de la ciudad.La víctima recibió lesiones de consideración en los ojos, el rostro y la espalda y fue trasladada a un hospital. La policía informó que el presunto agresor, un ciudadano sudanés de unos 30 años, fue detenido bajo sospecha de intento de asesinato y permanece bajo custodia. En el lugar del ataque los investigadores hallaron un cuchillo de cocina.Videos del episodio comenzaron a circular rápidamente en redes sociales y mostraron a varias personas intentando frenar al atacante antes de la llegada de la policía. Altos mandos policiales señalaron que la intervención de quienes estaban presentes resultó clave para salvar la vida de la víctima.La difusión de esas imágenes convirtió el caso en una noticia de alcance nacional y desencadenó una creciente tensión política y social.Caos y tensión en Belfast, Irlanda del NorteEl primer ministro británico, Keir Starmer, calificó el ataque como “repugnante” y afirmó que no existe “ninguna tolerancia para escenas aborrecibles de violencia como esta en nuestras calles”.A medida que crecían las repercusiones, la policía intentó contener las especulaciones. El subjefe del Servicio de Policía de Irlanda del Norte, Ryan Henderson, describió el hecho como un “incidente crítico” y sostuvo que no existía información que permitiera vincularlo con el terrorismo. También indicó que los investigadores no buscaban a ninguna otra persona relacionada con el caso.“Este brutal ataque está provocando una onda expansiva en la comunidad”, afirmó Henderson, quien pidió a la población actuar con prudencia y evitar reacciones impulsivas.La preocupación de las autoridades no era casual. El caso reavivó de inmediato el debate sobre la inmigración y las políticas de asilo en el Reino Unido. Diversos dirigentes políticos reclamaron información sobre el estatus migratorio del sospechoso y exigieron explicaciones al gobierno.El jefe de la policía norirlandesa, Jon Boutcher, informó que el sospechoso era un refugiado sudanés con permiso de residencia válido hasta 2028.Según explicó, se creía que había viajado desde Sudán a París y luego a Dublín antes de instalarse en Belfast. Boutcher agregó además que el hombre no era conocido previamente por la policía.La controversia llegó incluso al Parlamento británico. Consultado sobre el caso, el secretario para Irlanda del Norte, Hilary Benn, declaró que no podía confirmar si el presunto atacante había ingresado originalmente al Reino Unido de forma ilegal.Mientras tanto, la investigación avanzó. El sospechoso fue acusado formalmente el martes por la noche de intento de asesinato, posesión de un objeto cortante en un lugar público y amenazas de muerte. El hombre deberá comparecer ante la justicia el miércoles.Ante la creciente tensión, líderes políticos de Irlanda del Norte y altos responsables policiales ofrecieron una conferencia de prensa conjunta para pedir calma. Las autoridades instaron a la población a no fomentar el odio ni el miedo hacia comunidades específicas y reclamaron que no se difundieran las imágenes gráficas del ataque ni información no verificada.Sin embargo, las advertencias no lograron contener completamente la reacción pública. Horas después comenzaron las protestas en distintos puntos de Belfast y la situación escaló rápidamente. Cientos de personas, muchas de ellas con el rostro cubierto, salieron a las calles. Manifestantes incendiaron un autobús y varios vehículos, bloquearon vías y provocaron daños en un edificio de las afueras del centro de la ciudad. Según la BBC, las protestas también se extendieron a la localidad de Antrim, situada a unos 25 kilómetros al oeste de Belfast.Agencias AFP y AP