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Amplían la imputación de un hombre por explotación sexual digital de al menos 14 mujeres y por abuso infantil
El hecho ocurrió en Rosario y el acusado podría recibir una pena de entre 8 y 12 años de prisión
La incorporación de seis nuevos testimonios a la causa derivó en la ampliación de la imputación contra un hombre acusado de explotación sexual en entornos digitales, al que ahora también le atribuyeron la tenencia de material de abuso sexual infantil.Este avance procesal en los tribunales de Rosario le permitió a la Justicia identificar un total de 14 víctimas atrapadas en una red que operaba bajo el disfraz de una agencia de contenidos profesionales, revelando un esquema de captación que iba más allá de las fronteras de la Argentina.La investigación, que ya había tenido un primer impacto mediático a comienzos de abril, se encuentra bajo la órbita del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, liderada por el fiscal general Javier Arzubi Calvo. En una audiencia clave celebrada el jueves pasado ante el juez federal de Garantías Carlos Vera Barros, los representantes del Ministerio Público Fiscal (MPF) expusieron cómo el imputado, identificado como G. G. N., perfeccionó “un mecanismo de engaño sostenido” que se extendió por al menos tres años, desde 2022, para “concretar encuentros sexuales, filmarlos y luego comercializar el material en plataformas de alcance global” para lo cual “se habría aprovechado de su vulnerabilidad y de la falsa promesa que hacía respecto de que el contenido sería difundido únicamente en el exterior del país”, informó la Procuración General de la Nación en su sitio web www.fiscales.gob.ar.El engaño de “Argentina Casting”El imputado, oriundo de Rosario, había construido una identidad digital robusta. Bajo la denominación de “Argentina Casting” utilizaba una cuenta de Instagram con un diseño corporativo que incluía un logo con las siglas “AC”. Esta apariencia profesional servía como anzuelo para atraer a mujeres jóvenes, presentándose como una productora legítima encargada de realizar castings en diversos puntos del país.La estrategia de captación de G. G. N. no era casual: según la hipótesis fiscal, el acusado habría implementado desde 2022 un esquema de captación mediante dos vías principales: el contacto directo a través de mensajes privados en Instagram, ofreciendo dinero a cambio de grabaciones de contenido sexual, o mediante anuncios públicos que prometían pagos en efectivo para tentar a posibles interesadas. Lo más alarmante para los investigadores fue detectar un sistema de reclutamiento piramidal donde el acusado ofrecía compensaciones económicas adicionales a aquellas mujeres que lograran incorporar a nuevas participantes al esquema de explotación.Según el sitio institucional de la Procuración, “la investigación se inició el 5 de marzo de 2025 a partir de un llamado anónimo recibido en la Línea 145 de denuncias de casos de trata de personas del Ministerio de Justicia de la Nación, en el que se advertía que el imputado ofrecía dinero a mujeres jóvenes para grabar videos de contenido sexual con la promesa de que el material sería difundido únicamente en el exterior”. Se detectó que efectuaba la captación desde el perfil de Instagram denominado “Argentina Casting” o “AC” y que promocionaba los videos a través de una larga lista de difusión en la aplicación de mensajería Telegram.La Protex constató que la supuesta “exclusividad en el extranjero” resultó ser falsa, ya que el contenido era comercializado en una plataforma sin restricción territorial, lo que posibilitaba su visualización también en la Argentina.La causa experimentó un salto importante tras la intervención de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (Dovic). El acompañamiento de este organismo fue fundamental para que seis nuevas mujeres prestaran declaración, sumándose a los casos que ya estaban siendo investigados desde julio de 2025. Estos nuevos testimonios permitieron a las fiscales García y Sosa ratificar que el imputado no actuaba de forma improvisada.El hallazgo del material de abuso infantilA la ya grave acusación por trata de personas se sumó, en la última audiencia, una nueva imputación por la tenencia de material de abuso sexual infantil. Durante un allanamiento realizado el 27 de junio del año pasado en el domicilio particular del acusado, en Rosario, personal del Departamento de Trata de Personas de la Policía Federal Argentina secuestró un disco rígido externo.El peritaje de dicho dispositivo reveló la existencia de 44 archivos que contenían representaciones de menores de 18 años en actividades sexuales explícitas o en exhibiciones genitales con fines predominantemente sexuales. La fiscalía enfatizó que entre este material se detectaron imágenes que involucraban a niños y niñas menores de 13 años, lo que derivó en un agravamiento de la imputación por tenencia de representaciones sexuales de personas menores de edad.Actualmente, G. G. N. quedó formalmente imputado por ocho hechos de trata de personas con fines de explotación sexual, bajo las modalidades de captación y acogimiento. Pero además la Justicia le agregó múltiples agravantes: la cantidad de víctimas, el abuso de su vulnerabilidad, el uso del engaño y la consumación efectiva de la explotación.Este paquete de delitos, encuadrado en el artículo 145 ter del Código Penal, prevé una escala penal que oscila entre los 8 y los 12 años de prisión. Además, se le atribuye un hecho de promoción y facilitación de la prostitución, sumado a los cargos por el material de abuso infantil hallado en su poder.Durante la audiencia el juez Vera Barros tomó decisiones contundentes. Por un lado, prorrogó la prisión preventiva del acusado por un plazo de 90 días para asegurar el avance de la pesquisa; por el otro, dispuso la inhibición general de bienes de G. G. N., con el fin de resguardar posibles reparaciones y desarticular la estructura económica de la organización.