El Papa se reunió con seis víctimas de abusos, una “plaga” a la que la Iglesia debe responder

MADRID.- Tal como se esperaba y en medio de gran expectativa al tratarse de una herida aun abierta en la sociedad de este país mayoritariamente católico, León XIV recibió este lunes por la tarde en forma privada a seis víctimas de abusos de parte de miembros del clero local.“Durante la conversación, que duró casi una hora, a partir de sus dolorosas experiencias personales, cada uno de los presentes ofreció al Papa algunas propuestas para hacer más eficaz la respuesta de la Iglesia a casos tan dramáticos”, informó el Vaticano. “El Papa escuchó con afecto y atención, aseguró su cercanía, y la de toda la comunidad eclesial, y su compromiso para que las propuestas recibidas sean base para futuros esfuerzos y la Iglesia pueda ser verdaderamente un lugar seguro y espiritualmente saludable, donde las heridas encuentren consuelo y curación”, sumó, en un escueto comunicado.Al reunirse por la mañana con los más de cien obispos de la Conferencia Episcopal Española, León XIV definió este escándalo “una plaga” y pidió “caminos reales de sanación”.El Pontífice, que siendo obispo en Perú se ocupó mucho de esta cuestión que marcó a fuego la credibilidad de la Iglesia católica, le dedicó un párrafo de su largo discurso, aunque sin utilizar palabras como “abusos sexuales” o “víctimas”, como observó el diario El País, que en los últimos años realizó diversas investigaciones sobre esta vergüenza.Al hablar de los “momentos de oscuridad”, el Papa aseguró que “uno de los más dolorosos es con aquellos que han sido heridos precisamente por quienes debían cuidarlos, incluso por miembros del clero”. “Ante esta plaga, la comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado”, dijo. “Cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación”, añadió.En el vuelo que lo trajo el sábado desde Roma, ante una pregunta del corresponsal de El País, el Papa había admitido que se trata de una “llaga abierta”. Consciente de las polémicas porque varios grupos de víctimas hubieran querido ser recibidas, también había dicho que “es imposible recibir a todos”.Según cifras de un informe del Defensor del Pueblo, según una estimación en España unas 200.000 menores habrían sido víctimas de abusos sexuales de parte del clero desde 1940. Visto semejante número, el rey Felipe VI por primera se refirió a este horror en su discurso de bienvenida, el sábado pasado. Y se entiende que varias asociaciones de víctimas protestaran por haber sido excluidas del encuentro que finalmente tuvo lugar, en medio de gran reserva. En su discurso ante los obispos, el Papa también ratificó el camino sinodal puesto en marcha por Francisco, y pidió “conjugar prudentemente la libertad y la valentía, para dejar estructuras que no nos ayudan, no responden o incluso nos alejan de nuestro fin, con la fortaleza de conservar como un tesoro aquello que lo facilita”.También aludió a la división interna del episcopado, cuando les indicó que “vuestra misión os reclama custodiar la unidad, favorecer el diálogo, sanar las fracturas y acompañar el camino del pueblo encomendado a vuestro cuidado”. “La comunión vivida de ese modo posee también una fuerza misionera. Una Iglesia reconciliada por dentro puede hablar con mayor libertad a los hermanos de otras confesiones cristianas y de otras religiones, a los que no creen, a las autoridades civiles y a todos los hombres de buena voluntad que trabajan por el bien común”, aseguró. También subrayó que “los seminaristas tienen derecho a la mejor formación posible y la Iglesia, por su parte, tiene derecho a sacerdotes bien formados”. Despedida ante 70.000 y “golazo”Por la tarde, después de reunirse con las seis víctimas de abusos en la nunciatura, el Papa se detuvo a rendirle homenaje a la Virgen de la Almudena en la Catedral homónima de esta capital, un acto de lo más simbólico al que asistió la reina Sofía. Más tarde cerró esta primera etapa madrileña -en la que sorprendió por su entusiasmo por este país que visitó al menos 30 veces como joven sacerdote y luego prior de los agustinos, según sus biografías-, con un nuevo baño de masas. Fue aclamado por miles de personas al recorrer en papamóvil el centro histórico y pasar por la Puerta del Sol, y luego al llegar al estadio Bernabéu, donde tuvo un encuentro con la comunidad diocesana.Allí, donde ya había estado san Juan Pablo II -que viajó a España cinco veces- disfrutó de un show y fue nuevamente ovacionado por las 70.000 personas presentes, que lo vivaron al canto de “¡Olé, olé, olé, oleeeé! ¡León, León!“. Visiblemente emocionado ante tanto fervor y lleno de entusiasmo, el Papa antes de pronunciar su discurso hasta improvisó unas palabras: ”¡hoy la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre!“, dijo, al agradecerle al cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo Cano. su anfitrión en estos días. Luego, recordó que la alegría de las cerca de 70.000 personas presentes en el estadio “será contagiosa si, de ser una emoción pasajera, se convierte en un modo estable de ser, en un sentimiento profundo que renueva a las personas, a los grupos y a la comunidad diocesana”.Habló de la “Evangelii gaudium”, “La alegría del Evangelio”, documento de su predecesor y de su nueva encíclica. Y recordó la importancia de “no encerrarnos cada uno en el grupo o en el entorno en el que ya nos sentimos seguros, entre personas que siempre cantan la misma melodía”. “Para llegar al corazón de la ciudad hay que cultivar la conciencia de que la verdad es sinfónica y siempre nos supera, cultivar el deseo de encontrar al Resucitado, que siempre va por delante de nosotros, nos precede y tal vez ya esté presente donde aún no lo hemos buscado. Por eso, buscarlo y seguirlo es la condición para indicarlo: de lo contrario, no hay evangelización, y hoy podemos entender esto mejor que en el pasado”, destacó.Tras este evento triunfal, el Papa volará este martes a Barcelona, segunda etapa de esta exitosa gira en España, que culminará en Canarias.
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