Una dieta usada para la epilepsia podría ayudar a tratar la anorexia nerviosa

ESTADOS UNIDOS.- Un estudio piloto publicado la semana pasada demuestra el potencial de un enfoque novedoso para tratar la anorexia nerviosa, un trastorno para el que hasta ahora no se encontraron tratamientos muy eficaces. La investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego indica que una intervención nutricional cetogénica —es decir, una dieta alta en grasas, baja en carbohidratos y moderada en proteínas— resultó viable y segura para pacientes con anorexia nerviosa con peso normalizado o con un leve déficit de peso. La intervención cetogénica fue bien tolerada por los participantes, con altas tasas de adherencia y sin que se observara una pérdida de peso significativa a lo largo del programa. Además, se observaron mejoras muy notables en los síntomas del trastorno alimentario: casi tres de cada cuatro participantes que completaron el estudio se encontraban en el rango de recuperación al final del programa, ya no cumplían con los criterios para un diagnóstico de anorexia nerviosa y todos los que lo completaron mostraron una mejora en las puntuaciones de depresión.La anorexia nerviosa es un trastorno psiquiátrico devastador. Incluso después de recuperar el peso, los pacientes suelen lidiar con síntomas psicológicos persistentes, como la insatisfacción corporal, un miedo intenso a comer y una obsesión con la figura, lo que implica un riesgo muy alto de recaída. Tiene, además, una de las tasas de mortalidad más elevadas entre las enfermedades mentales en Estados Unidos: se produce una muerte cada 52 minutos como consecuencia de este trastorno o de sus complicaciones.Guido Frank, director del estudio y profesor de Psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego, se dedica desde hace más de 25 años a estudiar y tratar pacientes con anorexia y puso en marcha este estudio para ampliar las opciones terapéuticas para esta población de alto riesgo. “Necesitamos con urgencia nuevos enfoques para la anorexia nerviosa. Nuestro trabajo con la terapia cetogénica va más allá de las terapias estándar y apunta potencialmente a la fisiología subyacente del trastorno”, explicó. “Cada vez hay más evidencias que vinculan la anorexia nerviosa con disfunciones neurometabólicas. Somos optimistas respecto de que una intervención metabólica directa pueda regular la función del cerebro y abordar los síntomas psicológicos que presentan estos pacientes”.El estudio clínico, de alcance nacional y de un solo grupo, se realizó en forma ambulatoria y consistió en una intervención cetogénica supervisada de 14 semanas. De los 22 participantes inscriptos, 18 (el 82%) completaron el estudio. No se registraron cambios significativos en el peso a lo largo del programa según la medición del índice de masa corporal. Al finalizar, el 72% de quienes lo completaron alcanzaron el rango de recuperación de los síntomas del trastorno alimentario, según las escalas utilizadas (Cuestionario de Evaluación de Trastornos Alimentarios, EDE‑Q, e Inventario de Trastornos Alimentarios‑3, EDI‑3), y todos mostraron mejoras en las puntuaciones de depresión (medidas con el Inventario de Depresión de Beck), con el 72% dentro del rango normal.Para la coautora Barbara Scolnick, médica especialista en medicina interna en Waban, Massachusetts, este estudio es el resultado de un camino personal de más de una década. “La investigación científica que impulsó este estudio comenzó en la búsqueda de respuestas para mi sobrina, Caroline Beckwith”, contó. “La terapia cetogénica, un tratamiento estándar para la epilepsia, fue el principal factor —junto con otras intervenciones— que permitió que Caroline alcanzara la remisión tras una lucha de 15 años contra la anorexia nerviosa. Estos resultados preliminares, que muestran que este tratamiento podría ofrecer un camino a seguir para otras personas como Caroline, me resultan muy alentadores”.Si bien los autores reconocen la sensibilidad clínica de las intervenciones alimentarias en esta población, el estudio se basa en evidencia preliminar previa para ofrecer una prueba de factibilidad. Los hallazgos indican que, cuando se aplica con supervisión médica especializada estricta y con apoyo de equipos capacitados, la terapia cetogénica puede representar una alternativa para quienes no responden a los tratamientos tradicionales.“Este estudio destaca el potencial de las intervenciones alimentarias orientadas a normalizar la función neurometabólica subyacente, incluso en trastornos psiquiátricos difíciles de tratar como la anorexia nerviosa”, señaló Jan Ellison Baszucki, cofundador y presidente de Baszucki Group, que financió el estudio. “Esperamos que este trabajo impulse la concientización y el apoyo a la investigación y aplicación de la terapia cetogénica en los trastornos alimentarios, y que brinde una nueva esperanza a pacientes y familias”.Actualmente se está desarrollando una ampliación del estudio, dirigida a pacientes con anorexia nerviosa y también con bulimia nerviosa, y se encuentra abierta la convocatoria en los Estados Unidos. Con información de AP.
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