Un turista se arrojó a las aguas de las Cataratas del Iguazú para recuperar su celular

FOZ DE IGUAZÚ, Brasil.- Un turista se arrojó a las aguas de las Cataratas del Iguazú para recuperar un celular que se le había caído y generó momentos de tensión. El hombre fue grabado por otros visitantes mientras se colgaba de la pasarela para alcanzar el dispositivo.El episodio ocurrió este sábado cerca de pasarelas de las cataratas, en medio de una excursión, y la situación fue controlada por bomberos civiles de la unidad, quienes se encargan de vigilar los senderos y el camino que conduce a la Garganta del Diablo, según informó G1. Tras lo ocurrido, el Parque Nacional de Iguazú emitió un comunicado en el que cuestionó la actitud del turista y remarcó que está “expresamente prohibido sobrepasar, trepar o sentarse en las barandas del sitio”, ya sea para tomar fotos o para recuperar objetos, por la gravedad que eso implica. “Tras conocer la situación, los profesionales intervinieron de inmediato, instruyeron al visitante sobre los procedimientos de seguridad y acompañaron al turista hasta el final del recorrido, momento en el que fue expulsado del parque”, indicó.Antes de iniciar cada excursión, la administración del parque le da a los turistas una serie de instrucciones de seguridad emitidas por los equipos de emergencia que operan de forma permanente en las instalaciones. En este contexto, se establece que, si algún objeto cae al río o a las laderas, se recomienda contactar con los bomberos para evaluar la posibilidad de rescate, con lo cual los visitantes no deben realizar otra acción más que notificar. Según el parque, las labores se realizan de forma coordinada entre bomberos, equipos de seguridad y, cuando sea necesario, con el apoyo de la Policía Militar.“Esta medida es fundamental para preservar la integridad de los profesionales que participan en las operaciones de rescate y para garantizar la seguridad de los demás visitantes”, expresaron desde el parque a raíz de lo sucedido.El Parque Nacional Iguazú es uno de los sitios más visitados en la región. De hecho, durante todo 2025 recibió 1.500.000 de turistas. En este marco, las medidas de seguridad y de protección de los visitantes son altas y cada vez tienen mayor impacto.Tal como informó LA NACION, semanas atrás se produjo una limpieza histórica en las Cataratas del Iguazú. Se desarrolló un operativo mediante el cual el flujo bajó a unos 500 mil litros por segundo -una cifra muy inferior al promedio habitual de 1,5 millones- y se pudieron retirar más de 400 kilos de monedas del fondo del agua.La limpieza se dio debido a que, pese a que está prohibido, muchos visitante arrojan monedas al río bajo el ritual de “buena suerte”. Pero además de estos metálicos, los equipos retiraron botellas, tapas, plásticos, pilas y dispositivos electrónicos, residuos que generan impactos negativos en la reconocida área protegida.“Desafortunadamente, las personas vienen aquí y, en vez de disfrutar de todo el paisaje y vivir el momento, terminan teniendo la superstición de que si arrojan una moneda y piden un deseo, este se cumplirá. Esto causa un impacto ambiental bastante grave, porque las monedas pueden oxidarse, contaminar el agua, además de la propia contaminación del río. Algún animal puede consumir esto pensando que es alimento”, indicó un operario que participó en el operativo.
Leer nota completa en La Nación →