¿Qué es la “carne blend”? Para el analista Adrián Bifaretti, del IPCVA, la mejor carta de presentación que tiene la Argentina para los mercados, con vacunos que se alimentan más del 90% en base a pasturas y tienen una rápida terminación con granos

Para el mundo, Argentina es pastizales, grandes llanuras y vacas engordando en libertad. Esa es la imagen que sobrevuela a nuestra estrategia de comercialización y marketing puertas afuera, pero que en parte choca con otra postal: el crecimiento de los engordes a corral y de la intensificación productiva.
-¿Le estamos mintiendo al mundo?-, le preguntó Bichos de Campo a Adrián Bifaretti, analista de mercados que trabaja mucho sobre este tema dentro del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), nada más ni nada menos que la entidad encargada de construir la imagen de nuestra proteína en el exterior.
Su respuesta es que no. Que no le estamos mintiendo al mundo y que no se perdió la carne a pasto. Todo lo contrario: asegura que estamos en condiciones de trabajar en una estrategia conjunta a nivel país para profundizar esa arista aún más.

Según explicó Bifaretti, nada atenta contra la convivencia de ambos esquemas productivos. “El motor de nuestra ganadería tiene una base pastoril y el componente del turbo que es el grano”, graficó. .
Y lo amparó con números: “Hay registros del INTA que muestran que, por cada kilo vivo que sacás, 71% tiene que ver con el pastizal natural, 21% con pasturas implantadas y el resto con granos, concentrados y balanceados”. En promedio, entonces, más del 90% de la carne producida aún depende de la vaca pastando.
A eso, además, Bifaretti le agrega dos datos no menores: que Argentina es uno de los cinco países del mundo con más pastizales naturales y que está entre los diez países con mayores posibilidades de incrementar su producción a pasto.
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Pero en la jornada organizada por el INTA en Olavarría semanas atrás no sólo se debatió si aún existe la categoría de “carne a pasto” en el país, sino también las estrategias para capitalizarla, para diferenciarse en torno a ella y agregar valor.
A esa tarea se refirió específicamente el analista, ya que gran parte del “marketing” que rodea a la carne argentina está a cargo del propio IPCVA.
“El concepto de vino blend me parece interesante para hablarle al consumidor, sobre todo el de los mercados externos”, afirmó Bifaretti, que considera que nuestra carne vacuna puede ser “un blend entre dos componentes”. combinando una alimentación a pasto y granos.
Uno de ellos es el de la palatabilidad y el marmoreo, la grasa intramuscular muy valorada por el mercado y que se logra fundamentalmente con granos y balanceados. El otro es el componente “idílico”, el que apela al imaginario de las vacas pastando y que, asegura, “es el vehículo para decirle a los compradores que el producto es natural y no es un ultra procesado”.
Mirá la entrevista completa:

-Más allá del “blend”, hay un público purista que pide carne 100% a pasto, ¿lo podemos garantizar?
-Sí. Ahí el elemento clave es la trazabilidad y la identificación, porque tenés que demostrar que ese animal nació en determinado campo, que pasó por ciertos Renspa (registro sanitario), que luego llegó al frigorífico y que esa es la misma carne que fue al restaurante. El instituto ya viene trabajando en la trazabilidad sanitaria y ambiental a propósito de la normativa anti deforestación de la Unión Europea, y ya tenemos recorrido en el tema.
No es menor ese “backup”, considerando que las exigencias europeas pronto entrarán en vigencia y que, contrario a lo que se cree, los registros recabados por el IPCVA y el Conicet indican que Argentina tiene potencial.
“El 87% de nuestro territorio es libre de deforestación, o sea que es nulo el riesgo. Yo creo que a los brasileños y a los paraguayos no le va a resultar tan fácil demostrar ese nivel que tiene nuestro país”, expresó el analista.
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-Entonces, ¿Argentina puede soñar con un proyecto colectivo de carne a pasto? ¿O cada productor debería decidir qué hacer individualmente?
-Así como en algún momento nos hicimos fuertes en la Cuota Hilton gracias a un requerimiento puntual de los europeos, que en ese momento valoraban mucho la carne a pasto, hoy yo creo que tenemos oportunidades para liderar un posicionamiento ambiental. Obviamente que se puede trabajar para hacerlo individualmente, pero si se piensa en cómo se posiciona Argentina como proyecto de país, creo que hay un camino para trabajar.
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