Joaquín Noblega, el basquetbolista que rindió un parcial en el micro y luego ascendió con Lanús a la Liga Nacional

El Club Atlético Lanús atraviesa un presente de ensueño. En el fútbol conquistó la última Copa Sudamericana y además levantó la Recopa con un resonante triunfo ante el poderoso Flamengo en el Maracaná. Pero los éxitos de la institución continúan en otras disciplinas y en esta oportunidad fue en el básquetbol. El Granate se coronó campeón de la Liga Argentina 2025/2026 y de ese modo logró el ascenso a la Liga Nacional. El equipo de la zona sur regresa a la élite del básquetbol nacional tras 10 años de ausencia y se rozará con los mejores.Fue un gran campeón del torneo de la segunda división. Tras una larga temporada, se quedó con la final al mejor de cinco partidos ante San Isidro de San Francisco. Ganó la serie 3 a 1 y en el cuarto y último juego vivió una noche de fiesta en el Microestadio Antonio Rotili que lució repleto con 5.000 hinchas. El equipo dirigido por Manuel Anglese tuvo a varias figuras, pero una de ellas fue Joaquín Noblega. El base fue protagonista por lo deportivo, pero también, por lo académico. En plena final vivió su rol de jugador y estudiantes de una manera muy particular. Cuando el plantel emprendió el viaje a la ciudad cordobesa para disputar los dos primeros partidos de la definición, tuvo que rendir una materia de su carrera arriba del micro. Todo fue alegría para el tucumano, que habló con LA NACION luego de festejar por duplicado: aprobó la asignatura y días más tarde, logró el ascenso con su equipo.Joaquín Noblega tiene 28 años y es de Tafí Viejo, Tucumán. Sus inicios en el básquetbol fueron a los cuatro años, en el club Juventud Unida de su ciudad, una institución en la que siempre estuvo involucrada su familia. A los 15, se fue a jugar a Tucumán BB. Luego regresó a su ciudad natal y allí comenzó su carrera como profesional en el club Talleres. Luego, su camino continuó: “En 2019 me fui a San Isidro de San Francisco y justo se cortó por la pandemia. Después a Estudiantes de Tucumán, más adelante en Independiente de Oliva, en Córdoba, donde también ascendimos de la Liga Argentina a la Liga Nacional”. En la élite del básquet, además de jugar en el equipo de la ciudad cordobesa, también vistió las camisetas de Platense y de La Unión de Formosa.En la última temporada, el base jugó en Lanús y contó cómo es disputar la segunda categoría del básquetbol argentino: “Es una de las mejores ligas de Sudamérica; es muy competitiva. Este año particularmente fue muy duro, muy táctico, se estudia cada partido y fue un desafío muy lindo”. Con la experiencia de conocer las dos categorías, explicó cuáles son las diferencias entre una división y la otra: “La Liga Argentina es más física, hay más contacto, en cambio en la Liga Nacional juegan los mejores y tienen más calidad de juego, eso es ve, individualmente hay jugadores que se destacan mucho más”.Pero Noblega no sólo es jugador de básquet profesional. El tucumano también es estudiante y actualmente está cursando la carrera de Comercio internacional en la Universidad Siglo 21 y reveló que en su cabeza siempre estuvo presente estudiar porque sabe que es lo más importante para cuando termine su carrera como basquetbolista: “En 2016 terminé el secundario en la escuela técnica de Tafí Viejo y en 2020 empecé a estudiar mecatrónica (una rama multidisciplinaria de la ingeniería que combina de forma sinérgica la mecánica de precisión, la electrónica, la informática y los sistemas de control). Lo hice durante un año y medio, después vino la pandemia y no pude más ir a la facultad porque estaba jugando en Independiente de Oliva. Entonces tuve que buscar una carrera y una universidad que sea virtual y arranqué. Ahora llevo dos años y medio cursando”.Su vida convive entre ser deportista profesional y como estudiante y, en ese contexto, debió atravesar por una situación muy particular justo en un momento muy importante de la temporada en Lanús. El Granate llegó a las finales de la Liga Argentina y debía medirse ante San Isidro de San Francisco. Los dos primeros duelos de la serie se tenían que disputar en Córdoba y al base le surgió un inconveniente a la hora de rendir un parcial: “Primero que nada fue un error de cálculo”, expresó. Noblega pensó que las finales comenzarían un día jueves. Esto le iba a permitir hacer el examen desde su casa y sin problemas. Sin embargo, la definición tuvo inicio un miércoles por lo que el viaje con el plantel debía hacerse el mismo martes que tenía que rendir y en un horario en el que ya estarían en la ruta, camino a la provincia de Córdoba. “Salíamos a las 14 y tenía el parcial a las 17. No sabía qué hacer, hablé para ver si me cambiaban el horario para más temprano y no se pudo”. El jugador habló con Manuel Anglese, su entrenador y le llevó tranquilidad: “Me dijo que había Wi-Fi en el colectivo y me ofreció si quería que parábamos en una estación de servicio. Todos se portaron de diez”.Sin un lugar donde detenerse a la vista, el horario del examen se acercó y se acomodó en su asiento para enfocarse en su rol como estudiante. Sus compañeros jugaron un rol importantísimo: “Les pedí que estén en silencio unos 30 ó 40 minutos que duraba el parcial. Ellos entendieron que tenían que apoyarme. Vivimos en el club, somos una familia. Ya me habían dicho que si tenía que rendir en el micro me iban a ayudar a que pueda rendir y que esté tranquilo, sin nervios. Se portaron todos de 10”, reveló. Cuando faltaban algunos minutos para que finalice el micro ingresó a una estación de servició: “Todos se bajaron calladitos y yo me quedé ahí arriba unos 10 minutos para terminar”.Lo más lindo llegó después. Noblega aprobó con un 6 la materia es Exportaciones: “Es una de las más importantes de la carrera y la tenía que meter sí o sí”. Luego se tomó un café tranquilo y emprendieron el viaje a San Francisco en un micro en el que comenzó a sonar la música, volvieron las charlas y los juegos. Además, la felicidad continuó porque Lanús se quedó con el primer punto de la serie con un agónico 63 a 62, que tuvo al base como protagonista por robar una pelota en la última jugada. 🎯 Noblega de larga distancia y el Rotili es una fiesta🖥️ @basquetpass_arg | @canaldeportv pic.twitter.com/zYGjKh8Gs8— La Liga Argentina (@LigaARGbasquet) June 2, 2026El segundo punto fue para los cordobeses, que ganaron con autoridad 90 a 72. De este modo, la final se trasladó al sur del Gran Buenos Aires donde el Granate arrolló 88-61 a su rival en el tercer punto y quedó match point. El cuarto partido, Lanús lo ganó 67-52 y se consagró campeón de la Liga Argentina. De este modo, el Granate regresa a la Liga Nacional tras 10 temporadas de ausencia y se suma a Boca, San Lorenzo, Ferro, Platense, Unión de Santa Fe e Instituto de Córdoba como aquellos equipos que tienen a sus equipos de fútbol y de básquet en las máximas categorías de las disciplinas. La temporada para Joaquín Noblega finalizó con un promedio de 8,6 puntos por partido, 3,2 asistencias, 4,1 rebotes y 10,7 de valoración. Con la finalización de su vínculo con Lanús, será momento de enfocarse en el estudio y en el descanso. “La semana que viene vuelvo a rendir y termino el 26 de junio, después nos vamos de vacaciones con Rocío, mi novia. En el receso no voy a jugar porque terminé con muchos dolores, así que me voy a enfocar en recuperarme y en ver lo que viene en el siguiente mercado. De cara a su futuro, el basquetbolista tiene claro que no sólo tiene que pensar en él: “Ahora vamos a ver cómo sigue mi vida porque mi pareja está trabajando acá, es odontóloga y vamos a buscar lo más cómodo para los dos. Ella siempre se acomodó a mí, pero no puedo ser egoísta”.
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