Economía
Paso clave de Misiones para cobrar más dinero por cuidar su selva
Certificó la reducción de 13,1 millones de toneladas de CO2 por frenar la deforestación; podría recaudar más de US$20 millones en el mercado de bonos de carbono voluntario
POSADAS.- En un paso clave en su política de más de 20 años por recibir una compensación económica a cambio de no deforestar la selva y el monte nativo, Misiones acaba de recibir la certificación de una de las consultoras internacionales más reconocidas y ya puede salir a vender bonos de carbono al mercado.La consultora Verra, basada en Washington, emitió ayer un comunicado donde anuncia que Misiones demostró acabadamente que, con sus políticas de preservación, redujo las emisiones de dióxido de carbono en el equivalente a 13,1 millones de toneladas entre 2017 y el 2022.Misiones certificó sobre un territorio de casi 1,5 millones de hectáreas, que es algo menos de la mitad de la provincia, incluyendo selva, monte nativo, pastizales de áreas protegidas que dependen del Estado, pero también privados que adhirieron a este novedoso programa.Cada tonelada equivale a un bono o crédito de carbono que puede venderse en el mercado obligatorio, donde se paga hoy unos 25 dólares, o en el mercado voluntario con valores de 10 a 15 dólares, pero que pueden variar.Misiones, en principio, apunta al mercado voluntario y especialmente a las compañías aéreas, que a partir de 2027 tendrán que atender obligatoriamente estrictos estándares de reducción de emisiones en virtud del programa CORSIA (Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional). Hasta finales de este año, las aerolíneas atienden estándares de reducción que no son exigibles.Además, Misiones firmó un convenio con Mercuria Energy Group, la misma compañía que esta semana acordó la compra de Raizen Argentina (Shell), pero no está obligada a colocar sus bonos a través de la trader suiza.Pero más allá del dinero que pueda conseguir con esta primera emisión, Misiones apuesta al futuro de un mercado que no tiene techo y solamente puede ir en una dirección: hacia arriba. De la mano del cambio climático y la necesidad imperiosa de preservar las pocas áreas verdes que quedan en el planeta.Además, Misiones se convirtió en el primer programa que está a cargo de un estado subnacional, ya que hasta ahora estos programas los impulsaban solamente los privados.“Verra ha aprobado el primer programa liderado por un gobierno a nivel provincial en Misiones, Argentina. El programa, registrado bajo los Estándares de Certificación de Carbono (VCS por su sigla en inglés) REDD+, marca un hito significativo para los mercados de carbono y gobiernos que buscan alinear la conservación de los bosques y la selva con el acceso a financiamiento climático internacional”, dijo Verra.“A diferencia de proyectos de carbono que operan en una escala local, el programa jurisdiccional REDD+ verifica las reducciones a través de un territorio entero”, indicó Verra.El Gobierno de Misiones, que creó el Ministerio de Cambio Climático en 2019 con el único fin de buscar acceso al financiamiento para preservar la selva, ha desarrollado este programa donde se incluyen proyectos privados que quieren adherir y tierras de dominio público, como áreas protegidas o parques provinciales.Además se acordó un mecanismo de distribución de los ingresos que se generen con la venta de bonos de carbono a través de un fideicomiso, donde parte de los recursos tienen que estár destinados a financiar políticas de preservación. Por ejemplo, la empresa Arauco Argentina, la forestal más grande del país, adhirió a ese programa con una parte de sus 235.000 hectáreas, la mitad de las cuales es una reserva forestal, muy cercana a las Cataratas del Iguazú. La firma recibirá ahora una parte de esos ingresos generados por la venta de bonos.“Este es el primer programa jurisdiccional (de una provincia) de VERRA en el mundo. Hace mas de 10 años que esta vigente la metodología y ninguna jurisdicción pudo hacer lo que hizo Misiones”, dijo a LA NACIÓN, Maximiliano Galli, asesor del Ministerio de Hacienda, que impulsa este programa junto al Ministerio de Ecología y el de Cambio Climático.“El programa fue auditado por la firma AENOR y obtuvo rating A-AA de Sylvera, lo que le hace uno de los 50 mejores proyectos de reducciones sobre más de 20.000 evaluados a escala mundial”, completó Galli.Cómo se obtiene un crédito o bono de carbonoPara obtener un bono de carbono, una empresa que tiene forestaciones, por ejemplo, debe contratar a una consultora internacional que certifique que implementó políticas de preservación que evitaron la deforestación y contribuyeron a reducir emisiones.Se establece una línea base de tiempo, por ejemplo, el año 2026 y luego se estima cuánto habría afectado a las emisiones si no se implementaran políticas para evitar la deforestación en un período determinado.Por ejemplo, si la empresa estaba talando el monte nativo y cambió eso por un proyecto ecoturístico que preserva los árboles, entonces puede certificar una reducción a través de ese período.Uno de los grandes problemas que enfrentó Misiones, que creó el Ministerio de Ecología a finales de los años 90 y es pionera en conservación, es que la provincia ya venía preservando su selva y su monte mucho más que Salta o Tucumán, o incluso las vecinas Paraguay y Brasil, que compartían la misma selva paranaense, pero deforestaron casi todo, como se puede apreciar en cualquier mapa satelital.Por irónico que parezca, el sistema premia más a los que peor política tenían de preservación, porque justamente lo que busca es dar un incentivo para el cambio.El gobierno de Misiones, que siempre bloqueó la entrada de la soja como cultivo para no generar una presión sobre los bosques nativos y desplazar a pequeños productores, también está buscando compensaciones por el cuidado de su selva por otros mecanismos.