El neumonólogo de Mette-Marit advierte que la princesa necesita un trasplante de pulmón con urgencia

Mette-Marit, la princesa de Noruega, de 52 años, padece, desde 2018, una enfermedad pulmonar progresiva que le dificulta la respiración y que ha hecho que abandone las actividades correspondientes a su rol en la familia real. Como consecuencia de ello, hoy viernes 5, el Palacio Real noruego confirmó, a través de un comunicado, que la esposa del príncipe heredero Haakon Magnus se encuentra en lista de espera para un trasplante de pulmón. Y su médico fue contundente: “Su situación es grave”. “La formación de tejido cicatricial en sus pulmones ha aumentado significativamente durante el último año. Las pruebas de función pulmonar muestran un deterioro sustancial de su estado en los últimos tres meses. Esto es peligroso”, dijo este viernes el neumonólogo Are Holm, médico de la princesa, en una conferencia que dio en el Hospital Nacional de Oslo. La entrevista del galeno con los periodistas se dio un día después de la última visita de Mette-Marit a ese hospital. Una cita a la que la princesa acudió junto a su esposo Haakan, que regresó de un viaje a Japón para acompañarla, y de su hija Ingrid Alejandra que hace poco interrumpió sus estudios en Sidney, Australia, para volver con su madre. La nuera del Rey Harald de Noruega sufre una forma rara de fibrosis pulmonar, una enfermedad que se vuelve peor por el tiempo y que es provocada por el engrosamiento del tejido, que vuelve a los pulmones rígidos y con cicatrices. Una situación que complica la respiración y el consiguiente paso del oxígeno al torrente sanguíneo. La inclusión de la princesa en una lista de espera para trasplante es una marca de la difícil situación en la que se encuentra. Así lo explicó Are Holm en la conferencia: “En general, para ser incluido en esta lista, el paciente debe tener una afección pulmonar tan grave que probablemente solo le quede un año de vida”. A este duro diagnóstico, que dejó en silencio a la sala de conferencias, el neumonólogo sumó otro dato a tener en cuenta por el trasplante: “La paciente debe gozar de buena salud para soportar la intervención y tener un buen pronóstico de recuperación”. Una lista de ocho pacientesEn las últimas presentaciones públicas, y en concordancia con la descripción realizada por el médico, Mette-Marit apareció con una cánula nasal, conocida como “bigotera”, que la asiste en la provisión de oxígeno. En cuanto a la espera a la que debe someterse la princesa antes de realizar esta operación, Are Holm dio un mensaje más tranquilizador: “Antes había hasta 40 pacientes en la lista de espera. Ahora solo hay ocho. Los pacientes con fibrosis quística hora tienen acceso a nuevos medicamentos, lo que significa que ya no están en la lista de espera. Además, realizamos muchos trasplantes el año pasado y recibimos menos consultas”. Luego, el médico se refirió a otros aspectos técnicos que afectan a cualquier trasplante: el órgano debe ser sano y tiene que coincidir en tamaño con el del receptor. El grupo sanguíneo tiene que coincidir y además, en palabras de Holm, “tenemos que asegurarnos que el receptor no tenga anticuerpos contra el tipo de tejido del donante”. El médico dejó entender que la princesa no recibirá ningún trato especial en su rol de paciente y que se atendrá a los protocolos que organizan las listas de espera en este tipo de casos. Esto establece, entre otras cosas, que el órgano que llegue estará a disposición de quien se encuentre más grave en la lista. Como consecuencia de su estado de salud, la agencia AFP informó que la princesa suspenderá todas las obligaciones reales mientras continúe la espera. En este contexto, ya se confirmó que se aplazaron los festejos por las bodas de plata de Mette-Marit y el príncipe heredero, que se habían programado para agosto de este año. Ellos tampoco participarán en las bodas de oro de los reyes de Suecia en Estcolmo, el próximo 13 de junio.Los otros problemas de Mette-MaritPosiblemente el problema de saud que atraviesa sea lo más grave que vive la princesa de Noruega, aunque en los últimos meses no le han faltado otros motivos de preocupación. A finales de enero, por caso, se publicaron en los Estados Unidos documentos en los que se demostró que la esposa de Haakon había mantenido correspondencia con el financista y delincuente sexual Jeffrey Epstein entre el 2011 y el 2014. Mette-Marit aparece mencionada hasta mil veces en estos documentos, lo que revela una relación de confianza con Epstein. Según los registros analizados por NRK, la corporación pública de radio y televisión de Noruega, la princesa se alojó en la mansión de Epstein en Palm Beach durante cinco días en enero de 2013, un viaje que hizo junto a su maestra de meditación, Sharon “Myoshin” Kelley.La nuera del monarca noruego también enfrenta colateralmente problemas judiciales. Su hijo, Marius Borg Høiby, nacido en 2001, de una relación anterior a su matrimonio con Haakon, está en la cárcel. Está siendo juzgado porpresuntamente haber violado a varias mujeres y por violencia contra una expareja.Høiby pidió ser liberado antes del veredicto para poder visitar a su madre, pero la policía se negó. La próxima semana los jueces deberán decidir su futuro.
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