¡Ojo Sturzenegger, que tenemos a Pilu y no la devolvemos! Sesionaron las Fundaciones de Aftosa, que en busca de un acuerdo evitaron levantar polémica sobre la decisión libertaria que pone en peligro su continuidad

Las Fundaciones de Lucha contra la fiebre aftosa atraviesan su peor desafío desde que fueron creadas en la década de los 90, justamente para sumar los esfuerzos del sector productivo a la lucha que permitió controlar esa enfermedad ganadera. Este mal momento se debe a que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, decidió sin consulta pública ni aval científico alguno habilitar a partir del 1 de enero de 2027 a los veterinarios privados para que vendan y apliquen la vacuna, una tarea que hasta ahora es exclusiva de los entes sanitarios. El Senasa, siguiendo las órdenes del poderoso funcionario de Javier Milei, firmó la resolución y ahora pende de u  hilo la continuidad de esas fundaciones en muchas zonas.
Sabido es que, desde su origen, la estructura de Fundaciones Sanitarias se entrelazó con las sociedades rurales de base nucleadas en CRA, la entidad de mayor despliegue territorial, aunque hay provincias donde intervienen otras gremiales del campo. Por eso no es de extrañar que el 15° Congreso Nacional de Fundaciones y Entes Sanitarios se realizara entre miércoles y jueves en la sede de la Sociedad Rural Gualeguaychú, organizado de manera conjunta por Confederaciones Rurales Argentinas, la Federación de Asociaciones Rurales de Entre Ríos (FARER) y la entidad anfitriona. No sorprendió tampoco que el encuentro fuera muy concurrido, reuniendo a dirigentes de todas las zonas preocupados, justamente, por el futuro de este entramado.
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Lo sorprendente en realidad fue que si uno lee las gacetillas de prensa emitidas tras las dos jornadas de debates, no existe ninguna mención a este frente de conflicto entre las Fundaciones, el ruralismo y el ministro desregulador de Milei. Parece increíble, pero en la prédica del ruralismo desapareció por completo esta controversia con el gobierno nacional. Ahora todo luce color de rosa.
En marzo pasado, cuando se conoció esta decisión, CRA defendió a viva voz a las Fundaciones y planteó como necesaria la derogación de la normativa que habilitó la participación de actores privados al margen de esa estructura responsable de las campañas de vacunación. Pero luego el conflicto entró en una etapa de letargo y es evidente que se puso en marcha el “operativo seducción” destinado a tratar de torcer la opinión de las autoridades. Es más que evidente: Sturzenegger fue incluso invitado como figura protagónica del gobierno a la jornada Jonagro, organizada por dicha entidad en mayo pasado.
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“El Congreso logró convocar a una amplia audiencia de carácter federal, consolidándose como uno de los principales ámbitos de discusión técnica e institucional vinculados a la producción ganadera y agroalimentaria del país”, dice la gacetilla emitida por los organizadores de este 15° encuentro de Fundaciones. La pieza de prensa resulta ser un lavativo insoportable para quienes conocen en serio lo que se cuece por debajo en esta discusión. Todo funcionó en paz y armonía. Y ni siquiera hay mención de que las Fundaciones podrían perder su principal sentido de ser a partir del año próximo.
Para 2027 falta mucho tiempo, por cierto. Y es más que evidente que el operativo seducción continúa, tratando de torcer -pero en secreto- la norma desreguladora del gobierno libertario.
Una prueba de ello es que para el cierre de los debates en Gualeguaychú se invitó nada menos que a la presidenta del Senasa, María Beatriz Pilu Giraudo, el brazo ejecutor de la orden emitida por Sturzenegger. En la primera jornada había estado el director nacional del organismo, Néstor Osacar, lo que “permitió repasar la situación sanitaria nacional y los principales desafíos que enfrenta el organismo en materia de prevención y control, al tiempo que dio lugar un importante y fuerte intercambio con los asistentes ante las medidas implementadas por el Estado”. Eso es lo más cercano que revelan las gacetillas sobre un conato de conflicto que, es evidente, intentó sofocarse por todos los medios posibles.

En materia de fiebre aftosa, “la atención se concentró en la conferencia dedicada a fiebre aftosa, donde Sergio Duffy analizó los riesgos de reintroducción de la enfermedad y la necesidad de sostener políticas sanitarias consistentes que preserven el estatus alcanzado por la Argentina”, dice el parte de prensa. Es que sobre la necesidad de seguir aplicando la vacuna (a diferencia de Brasil y Paraguay que la están abandonando) todos cierras filas incluido el gobierno. Pero la discusión ahora era quien aplica esas vacunas y a qué costo.
En la segunda jornada, acallado el eje de la principal polémica, se puso el foco en otras problemáticas donde la tarea de las Fundaciones también puede ser relevante. Por ejemplo, uno de los primeros paneles estuvo dedicado al complejo avícola, donde especialistas analizaron el rol que desempeñan la prevención sanitaria, la bioseguridad y la innovación tecnológica para sostener el crecimiento de una actividad clave para Entre Ríos y para la oferta exportadora argentina, especialmente en medio de los casos de Influenza Aviar tan recurrentes.

Más tarde, referentes vinculados al control sanitario entrerriano expusieron sobre la lucha contra la garrapata bovina. “Durante el intercambio se destacó la importancia de la vigilancia permanente y del trabajo territorial para evitar retrocesos en materia sanitaria”, se escribió en el parte de prensa.
Cuenta la gacetilla que la agenda continuó con un espacio dedicado a la inocuidad y la seguridad alimentaria, “una temática que atraviesa a todas las cadenas productivas y que adquiere una relevancia creciente frente a las demandas de los consumidores y de los mercados internacionales. Los especialistas coincidieron en que los estándares sanitarios y los sistemas de control constituyen hoy una condición indispensable para agregar valor, generar confianza y ampliar oportunidades comerciales”.
Todo muy lindo, pero del conflicto desatado por la resolución de Sturzenegger, nada de nada.
“Recibí incontables mensajes de productores puteando (si me disculpan la expresión) por estar atrapados con su ente”, explicó Sturzenegger sobre la desregulación de la vacunación antiaftosa

La explicación surge da la propia gacetilla de cierre: “Más allá de los temas específicos abordados en cada panel, el Congreso dejó una conclusión compartida por buena parte de los participantes: la sanidad animal se ha convertido en un componente estratégico del desarrollo productivo. La prevención, el control de enfermedades, la trazabilidad y la articulación entre instituciones aparecen hoy como herramientas esenciales para preservar el patrimonio sanitario nacional y fortalecer la competitividad del agro argentino”.
¿Entendiste Sturzenegger el mensaje escondido entre estas insufribles ondas de amor y paz? “Articulación, amigo”. “Articulación” es la palabra.
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