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Qué declaró el amigo que convivía con Barrelier antes de ser detenido
El hombre aseguró que no estuvo en la vivienda, pero que el detenido modificó el elemento clave durante la noche de la desaparición
Osvaldo Fachetta, un amigo de Claudio Barrelier que vivía en su casa, reveló este jueves un detalle escalofriante sobre la investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que fue hallada muerta el pasado sábado. Fue antes de que fuera detenido el jueves por la noche, bajo orden del fiscal Raúl Garzón por encubrimiento agravado. Fachetta sostuvo que dormía en la misma habitación que se cree que el detenido utilizaba como sala de reuniones con amigos e integrantes de la barra de Instituto. En una entrevista exclusiva con LN+, el amigo de Barrelier comentó que se ausentó del hogar durante la noche de la desaparición de Agostina Vega y que, cuando volvió, Barrelier había cambiado un acolchado de la cama. Además, contó que Agostina y su madre, Melisa Heredia, habían visto a Barrelier el mismo día de la desaparición en un partido de fútbol y, después, en un cumpleaños de un amigo en común. “A la mañana me levanté y fuimos con Claudio a jugar al fútbol en el predio. Ahí estaban Melisa, Agostina y su otro hijo. Estuvimos ahí juntos”, relató. Su abogado, Eduardo Javier Medina Allende, detalló que durante esa reunión Agostina tenía puesto un buzo negro con el escudo de Instituto que era propiedad de Barrelier.Luego, se trasladaron hacia el cumpleaños, donde se dio una conversación clave entre Agostina y Barrelier para la investigación. “Escuché que Agostina le dijo a Claudio que no se olvide de darle su número de teléfono. Claudio no se lo dio. Melisa estaba ahí. Quedó como un pedido”.En el evento, aseguró Fachetta, permanecieron hasta las 19.30, cuando él se retiró a trabajar en un kiosco junto con Barrelier y Heredia se fue a su casa junto a sus dos hijos. “Yo me fui con Claudio. Nos quedamos en el negocio y tipo 21 Claudio se fue manifestando que iba a la casa de una amiga a saludarla y que después se iba a ir a su casa. Después de esto yo no lo vuelvo a ver”, detalló.Afirmó que cerca de las 23 recibió un mensaje de Melisa: “Me dijo que su hija había salido y que no volvía”. Fachetta vivía en el sector delantero de la “casa chorizo” ubicada en Juan del Campillo y Fragueiro, en el barrio Cofico. En esa zona se sospecha que Barrelier cometió el delito, ya que era un sector que solía frecuentar por su cuenta y que se encontraba aislado del resto del hogar, donde vivían su pareja y su hija de 11 años. “Apenas pasas el ingreso del portón que da a la calle, hay un portón de madera a unos dos metros de distancia, que da a una habitación que usaba como un tallercito y estaba desocupado. Yo vivía ahí y tenía mi cama”, expresó. Según reveló su abogado Medina Allende, fue Barrelier el que le ofreció que viviera ahí luego de que tuviera un conflicto en su hogar. Fachetta sostuvo que la noche de la desaparición no volvió al domicilio: terminó su turno en el kiosco a las 4.30 de la mañana y se dirigió directamente a la casa de Heredia tras un llamado. “Me llamó a las 3.30 desesperada porque su hija no aparecía”. Según su relato, volvió a su domicilio el domingo a las 12.30, cuando notó el cambio del acolchado. “Volví con dos amigos, con los que tomamos cerveza en la pieza donde yo dormí. Estaba tal cual la había dejado. Lo único que me llamó la atención fue un acolchado clarito en mi cama, que no estaba cuando yo me había retirado. Yo había dejado la cama tendida con dos colchas grises oscuras”. El nuevo detenido aseguró que “cualquiera tenía acceso” a su dormitorio porque era un portón que no tenía llave ni candado. En un momento de la entrevista, Fachetta reveló que durante el mediodía del domingo se encontraba en diálogo con la madre de Agostina. “Mi amigo se retiró a las 14.30. Yo hablo con Melisa, ella me pregunta si me iba a demorar mucho porque se había quedado sola porque sus padres andaban buscando a su hija. Dijo que no quería estar sola”, comentó. Tras ello, afirmó que fue a la casa de ella. Fachetta sostuvo que conoció a Barrelier hace diez meses, y que fue él quien le presentó a Heredia un mes después. El amigo que convivía con Barrelier contó que el detenido cambió un acolchadoDijo que, junto a sus amigos, ayudó a la madre de Agostina a buscarla. “Vimos si estaba en alguna plaza o caminando con algún amigo o amiga. Nos dirigimos a la comisaría, quisimos hacer la denuncia nos informaron que no toman denuncias, pero que sí nos tomaban una declaración”. Y sumó: “Con ella nos juntábamos y conversábamos mucho. Y cuando me dijo de la desaparición de su hija, creo que cualquier persona en mi lugar hubiera colaborado”. Detalló que Heredia y Barrelier se conocían hace tres años. “Yo nunca he visto a Claudio con la nena [Agostina] cercanamente. Capaz la madre me comentaba que sus hijos apreciaban mucho a Claudio y le tenían confianza, algo que ocurría cuando Claudio iba a la casa de Melisa, algo que yo nunca vi”. Su abogado, Medina Allende, aclaró a LN+ que el hombre ya había dado declaración a la policía tres veces: “La última vez lo tuvieron durante 20 horas”. La declaración del abogadoMedina Allende criticó fuertemente al Poder Judicial local en diálogo con los medios: “Los fiscales en Córdoba cuando no tienen nada que hacer, dictan prisiones preventivas”. Y sumó: “Si yo estoy en una casa y lo único que veo es una colcha que no estaba antes, y cada vez que me preguntan cuento lo mismo... ¿Encubrimiento de qué?“. Además, argumentó que había rastros de Fachetta en la cama de la habitación porque su cliente dormía ahí. ”Si yo le digo a la gente que duermo en esa cama y viene la policía y saca el colchón, ¿huellas de quién pueden encontrar? Del que duerme en esa cama. Él no estuvo [la noche de la desaparición]. Llegó el domingo".Y expresó: “¿Por qué sería sospechoso? Solo vivía en esa casa". Al ser cuestionado sobre sus últimas palabras debido a que hubo un asesinato en dicho hogar, justificó: “Tengo por costumbre de decirles a mis clientes que le pueden mentir a Dios, pero no a mí. Hoy él, después de muchas preguntas que yo le hice, me dijo que no sabía nada del accionar de Barrelier. Que para él era un tipo normal, con una familia, con una hija, con amigos, que le gustaba el fútbol. Que era un tipo simpático y muy entrador. Conocía el antecedente de Barrelier. Eso lo mencionó hoy. Barrelier le contó la situación y dijo que le habían tendido una cama”.Sin embargo, en paralelo, sostuvo: “Creo que Barrelier no actuó solo”.Medina Allende también denunció que Fachetta fue golpeado por un oficial de policía durante su última declaración. Fue tras ser cuestionado sobre un auto Gol oscuro que llegó a la casa de Barrelier durante la madrugada de la desaparición de Agostina. “Le mostraron un video donde se ve un Gol oscuro donde se bajan dos personas. El más alto abre la puerta de la casa y entra. Le preguntaron a mi cliente si sabía quién era. Dijo que no los conoce”.El abogado insistió en que hay pruebas de que el hombre estaba trabajando durante la noche de la desaparición debido a las cámaras de seguridad de una panadería lindante al kiosco. “Yo confío mucho en la Justicia. Pero hay cosas que no me parecen bien. Esto de no saber qué hacer y hacer algo para decir que sirven para algo. Fue el mismo escándalo del caso de Nora Dalmasso”.En una confusa declaración, Medina Allende sostuvo que trascendidos indicaban que el fiscal Garzón tendría en su poder comunicaciones entre su cliente y la madre de Agostina. “Supuestamente dicen que es la voz de mi cliente que le dice que la nena estaba durmiendo y que se quede tranquila”, expresó.Estas declaraciones resuenan fuertemente al tener en cuenta que, durante los días que Agostina permaneció desaparecida, Melisa Heredia recibió un mensaje donde un hombre le decía esas mismas palabras. Sobre la detención, Medina Allende sostuvo que la policía “le pateó la puerta” al amigo de Barrelier.