Mora récord en fintech: una de cada cuatro deudas ya tiene problemas de pago

Las familias argentinas siguen teniendo problemas para estar al día con sus deudas. En un contexto de tasas de interés elevadas, una inflación que ya no licúa las cuotas con la misma velocidad e ingresos que no suben al mismo ritmo que los precios de la economía, la mora en el universo fintech y otros proveedores de pago no financieros afecta a una cuarta parte de la cartera. Este jueves se confirmaron los datos que ya habían anticipado algunas consultoras: la irregularidad total de las carteras no bancarias alcanzó al 26,9% en febrero de este año, de acuerdo con el último Informe de Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC) emitido por el Banco Central.Liderazgo e inteligencia artificial: las claves para gestionar empresas en tiempos de incertidumbreFue un aumento de 9,7 puntos porcentuales frente a agosto de 2025, antes de que las elecciones legislativas nacionales sacudieran a la economía, un efecto que hizo trepar a las tasas de interés en pesos. A su vez, se trata de una disparada de 17,4 puntos porcentuales en la comparación interanual, cuando se encontraba en torno a valores mínimos históricos.La falta de pago pega de forma directa en el ecosistema de las billeteras digitales, donde el índice de irregularidad trepó hasta el 26,2%, mientras que las emisoras de tarjetas de crédito no bancarias sufrieron un repliegue al consolidar un 20,7% de mora. En comparación, la irregularidad de créditos en los bancos es del 11,2% en el caso de las familias.“De cada $100 en retraso, solamente $8 lo están con una empresa fintech. Es el sector que le presta a quien nadie más quiere prestarle, porque no tienen la capacidad o el apetito por hacerlo, pero la participación dentro del mercado es relativamente pequeña en términos de volumen. Cada una de las compañías, sea con personas o con inteligencia artificial, busca entender la situación de esas personas, dónde están parados, qué otras deudas tienen y cómo generan un plan de pago que sea lo más amigable posible", explicó días atrás Mariano Biocca, director ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech.Al desglosar el tipo de asistencia, la autoridad monetaria detectó que la falta de pago se concentra en los préstamos personales, donde la incobrabilidad tocó un récord del 34,1%. En cambio, las tarjetas de crédito tuvieron una mora en febrero del 19,4% con los proveedores de pago no financieros.El nuevo mapa del poder empresario: quiénes ganaron terreno mientras las multinacionales se ibanMora en pymesLas pequeñas y medianas empresas (pymes) también están bajo presión financiera. Este jueves se conoció que la morosidad dentro del sistema de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), la herramienta que le permite a las pymes tener avales para acceder al crédito privado, alcanzó niveles del 4,6% en abril. El dato refleja una fuerte aceleración frente a los mínimos históricos que se observaron a mediados de 2024, y para finales del año pasado ya alcanzaba el 2,8% de este universo, de acuerdo con un relevamiento de Moody’s Argentina. Para la calificadora de riesgo, este deterioro se explica por varias razones. En parte, influyeron las tasas reales positivas, las cuales incrementaron el costo financiero hacia finales de 2025. Otro tanto, el menor efecto de licuación de la inflación sobre las obligaciones en pesos. También sumó la recuperación económica heterogénea, con rezagos en sectores como industria, comercio y construcción frente a los sectores primarios y de servicios.“Nuestro escenario base contempla que la morosidad exhibirá cierta presión adicional en el corto plazo, para luego converger gradualmente hacia niveles históricos cercanos al 4%. La normalización será progresiva dado que dos tercios del riesgo vivo se concentran en el canal bancario, con plazos de amortización más extendidos. No obstante, la depuración natural del stock más antiguo, la posibilidad de refinanciaciones a menores tasas de interés y un riesgo vivo que crecerá —orientado a sectores con mejores perspectivas— sustentan dicha convergencia", explicó Moody’s Argentina.Al ver el tipo de irregularidad de pago que tiene este segmento, la mora menor a 90 días pasó a representar el 37% de la cartera, versus el 29% que representaba un año atrás. Para la calificadora de riesgo, esto señala que el deterioro es reciente y refleja las presiones de liquidez que tienen las pymes.Boom del crédito en dólares: en abril, los exportadores prefirieron financiarse con bancos locales por primera vez desde 2019También hay otras señales complementarias del estrés financiero que atraviesan, como una mayor incidencia de cheques rechazados por falta de fondos en el sistema de pagos minoristas (con un pico de 1,7% del monto compensado en noviembre pasado, el nivel más alto desde 2020), además del deterioro en la situación de las empresas avaladas en la Central de Deudores del Banco Central (BCRA). “Pero el sistema de SGR cuenta con mitigantes que no existían en períodos previos de estrés, lo que le permite gestionar el deterioro actual con mayor solidez y previsibilidad. El sistema enfrenta el ciclo actual con una base más sólida, producto de avances regulatorios, operativos y de gobierno corporativo implementados en los últimos años. En materia de diversificación y atomización, la normativa vigente exige carteras diversificadas con límites de concentración por grupo económico sobre el riesgo vivo. Este marco, combinado con una gestión más activa por parte de las SGR, ha reducido la exposición a riesgos idiosincráticos", sumó Moody’s.
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