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Dos exjugadores de Independiente denunciaron a la Policía de la Ciudad por maltratos
Facundo Parra contó que tanto él como su amigo y socio Hernán Fredes sufrieron agresiones de parte de los uniformados; desde el Ministerio de Seguridad porteño los acusaron de resistencia y desobediencia a la autoridad
Los exjugadores de Independiente Facundo Parra y Hernán Fredes fueron demorados hace dos semanas en una dependencia policial porteña tras un confuso episodio que tuvo lugar durante un control vehicular de rutina. Como quien iba al volante no tenía el registro de conducir físico y la aplicación Mi Argentina no funcionaba para mostrar el carnet virtual, los efectivos ordenaron que fuera retenido el rodado, pero la situación de los exdeportistas se agravó más de lo esperado y hoy tienen una causa penal en su contra. Mientras los exintegrantes del plantel del ‘Rojo’, que son amigos y socios en un emprendimiento propio, denuncian que hubo un accionar policial irregular que incluyó maltratos físicos y verbales contra ellos, la Policía adujo que los hombres desoyeron las órdenes de los efectivos que participaban del operativo y que por eso fueron acusados de resistencia y desobediencia a la autoridad.El casoEl martes 19 de mayo, alrededor de las 17, Parra y Fredes fueron obligados a detenerse en un control vehicular ubicado bajo el puente que hay en el cruce de la avenida del Libertador con la General Paz, en el límite entre el barrio porteño de Núñez y el municipio bonaerense de Vicente López. Volvían de una reunión de trabajo. “En ningún momento me resistí. Me pidieron seguro, cédula verde y registro de conducir”, afirmó Parra en diálogo con LA NACION. Pero el exfutbolista de 40 años no tenía a mano la credencial física del registro. “Cuando intenté abrir la aplicación y la página de Mi Argentina para mostrar el carnet virtual, decía que estaban ‘fuera de servicio’, entonces uno de los policías me dijo que la camioneta se tenía que quedar retenida ahí. Yo mismo la estacioné ahí adentro, a unos tres metros de la entrada”, prosiguió. En ese lugar existe un predio donde la Policía puede dejar rodados hasta tanto se resuelva la respectiva infracción.Cuando los hombres estaban por retirarse del lugar ya sin la camioneta, Parra dijo que ingresó por segunda vez hasta donde estaba su rodado para filmarlo. La controversia inició en el momento en que quiso acercarse en una tercera oportunidad a su camioneta Ford Ranger. “Me acordé de que me había olvidado dentro la mochila del colegio de mi hijo y un bolso con mis pertenencias para jugar al pádel. Al momento de entrar al estacionamiento, el comisario me dijo que ahí no podía ingresar, a lo que le contesté que solo iba a buscar mis cosas”, prosiguió Parra. Al parecer, esta acción fue tomada por los efectivos policiales como una desobediencia a la autoridad, de acuerdo a la versión oficial del Ministerio de Seguridad porteño a la que accedió LA NACION. “Ingresaron de manera intempestiva al predio policial y desoyeron la voz de alto impartida por los efectivos. Uno de los involucrados abrió la Ford Ranger azul que se encontraba retenida a la espera de la grúa e intentó ponerla en marcha”, indicó el organismo.Al ser consultado sobre esta versión, el ahora representante de futbolistas se defendió: “Primero, Hernán no se acercó a la camioneta conmigo; y segundo, es mentira que haya intentado arrancar la camioneta. Me subí y dejé abierta la puerta. Es una locura pensar que me iba a ir con la Ranger”, añadió.Parra apuntó contra el trato que tuvieron algunos de los uniformados con él una vez que estuvo dentro del rodado. “Uno de los policías me agarró de la campera. Otro me abrió la puerta de atrás y me tomó del cuello y un tercero me empujó. Me bajaron a empujones. Yo ya estaba tirado en el piso y uno de los policías me puso la rodilla directamente sobre la cabeza”, relató.Pero, según la Policía, “ante la negativa de ambos hombres a descender del vehículo, el personal los redujo y los detuvo”. Así, tras la consulta con la Unidad de Flagrancia Norte, el fiscal de turno ordenó la detención de Fredes y Parra, acusados de resistencia y desobediencia a la autoridad, agregaron las fuentes.El exdelantero de Independiente, papá de dos niños, contó que una vez que los trasladaron a la dependencia policial que está frente al cementerio de Chacarita, donde no tuvo problemas con los efectivos, una médica legista lo “mandó al Hospital Pirovano”. ¿Por qué? “Tenía toda la frente con raspones de cuando me tiraron al piso y, además, no podía levantar el brazo izquierdo del forcejeo”, describió.E insistió: “No estaba en infracción. Que no funcionara la aplicación de Mi Argentina no era mi problema. El auto estuvo mal retenido”, dijo Parra a este medio y reiteró que la mayoría de los policías que lo retuvieron en el control vehicular “todo el tiempo tuvieron una actitud hostil”. “Yo jamás les falté el respeto y nunca fui violento”, subrayó. La abogada que representa a los jugadores ya hizo su descargo judicial, por lo que la investigación sobre lo sucedido recién comienza.