“Protagonista indiscutida”: con un boom, la carne de cerdo argentina proyecta exportar 20.000 toneladas al mundo

El sector porcino argentino atraviesa uno de los momentos más favorables de los últimos años. Impulsada por una fuerte expansión de las exportaciones, una demanda interna sostenida y la apertura de nuevos mercados, la actividad proyecta para 2026 un salto histórico en las ventas al exterior que podría llevarlas a unas 20.000 toneladas, un 40% más que el año pasado. Los números acompañan el optimismo. En el primer cuatrimestre del año, las exportaciones de la cadena porcina alcanzaron las 5137 toneladas, con un crecimiento interanual del 78% en volumen y del 161% en valor, al sumar US$6 millones, según datos informados por la Secretaría de Agricultura sobre la base de estadísticas del Indec.El número uno del negocio global de agro de Bayer fue contundente sobre la Argentina y el posible regreso a un negocioEn el sector consideran que este desempeño refleja un cambio de etapa para una actividad que durante años estuvo enfocada principalmente en el mercado doméstico y que ahora busca consolidar una estrategia exportadora de largo plazo.“Cerramos 2025 con un poco más de 12.000 toneladas exportadas y en lo que va de 2026 estamos experimentando un fuerte crecimiento de las exportaciones si las comparamos con los mismos períodos del año pasado”, señaló a LA NACION Agustín Seijas, director ejecutivo de la Federación Porcina Argentina (FPA).Acuicultura argentina: una producción que ya apunta a superar las 15.000 toneladasPara el dirigente, el avance de los envíos al exterior responde a una decisión estratégica de toda la cadena. “Esto es una señal de la decisión de un sector que entiende la importancia de las exportaciones, que no son solamente para equilibrar el mercado interno, sino que también se comprende la situación a nivel mundial donde cada vez hay más demanda de proteínas animales y, en este caso, la carne de cerdo es una protagonista indiscutida”, afirmó.La proyección para el cierre del año entusiasma a productores e industriales, con un crecimiento de un 40% más que el año pasado. “Si siguiera este ritmo de exportaciones, en promedio, se podría llegar a exportar alrededor de 20.000 toneladas. Serían unas 8000 toneladas más que en 2025”, destacó Seijas.Este incremento encuentra sustento en una cartera de destinos cada vez más amplia. Actualmente, la Argentina cuenta con 54 mercados abiertos para la producción porcina. Según detalló el directivo, los principales compradores son Filipinas, Costa de Marfil, Uruguay y China, países que demandan tanto carne como distintos subproductos derivados de la actividad.En la Secretaría de Agricultura señalaron que entre los destinos más relevantes también figuran Congo, Brasil, Hong Kong, Georgia y Paraguay, además de los mercados tradicionales que vienen sosteniendo la demanda. En el Gobierno destacaron que el trabajo conjunto con el sector privado ha sido determinante para lograr esta expansión comercial.“Una vez más el trabajo en conjunto con el sector privado será clave para extender esos horizontes y acompañar la expansión de un sector que vuelve a ser noticia por su crecimiento y desarrollo sostenido, que ahora se observa en sus exportaciones y la apertura global de su producción”, indicaron en la cartera agropecuaria.No obstante, el sector identifica desafíos importantes para sostener la tendencia y potenciarla en los próximos años. Uno de ellos es la concreción definitiva de la apertura del mercado chino para la exportación de subproductos porcinos, una negociación que lleva más de dos años y medio de gestiones. El dirigente explicó que se trata de una oportunidad de gran magnitud económica para toda la cadena. “Esto es un mercado que puede representar más de US$200 millones anuales en exportaciones. Tenemos la expectativa de que después de más de dos años y medio en que ya está aprobado este protocolo, este 2026 se pueda firmar y se haga realidad este acuerdo”, sostuvo.Según agregó, la habilitación permitiría mejorar la competitividad de la actividad y generar “un importante ingreso de divisas genuinas al país que tanto las necesita”.Mientras las exportaciones ganan protagonismo, el mercado interno continúa siendo un pilar fundamental para el crecimiento de la producción. Durante el primer cuatrimestre de 2026, la actividad registró una expansión superior al 13%, impulsada por una demanda que sigue creciendo en todo el país. “Esto es un reflejo de un mercado interno que continúa demandando carne de cerdo”, indicó Seijas.Para todo el año, las expectativas también son positivas. En la Federación Porcina Argentina estiman que la producción podría aumentar alrededor de un 4% respecto de 2025, cuando se alcanzaron unas 812.000 toneladas. El consumo doméstico también marca niveles históricos. Según los datos del sector, ya supera los 19,5 kilos por habitante por año y mantiene una tendencia ascendente. “El consumo, que ya superó los 19,5 kilos por habitante al año, sin duda seguirá creciendo en los próximos años”, afirmó el ejecutivo. Detrás de ese fenómeno aparecen varios factores. Por un lado, el valor de las diferentes proteínas animales y, por otro, un cambio de hábitos alimentarios entre los consumidores. “Esto está apalancado por la diferencia de precios con la carne vacuna, donde la carne de cerdo resulta muy atractiva. Pero también hay detrás un cambio cultural en donde el consumidor encuentra una proteína animal de excelente calidad combinada con un precio superador”, explicó.Con exportaciones en ascenso, nuevos mercados en la mira, una producción que continúa expandiéndose y un consumo interno que no deja de crecer, la cadena porcina argentina parece haber encontrado un escenario propicio para consolidar su desarrollo; solo faltaría que las importaciones, dicen, no crezcan para no afectar el mercado doméstico y que se resuelvan las cuestiones impositivas, puntualmente el IVA inversiones.
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