El máximo jefe militar de EE.UU. visitó Caracas por primera vez desde el operativo que derrocó a Nicolás Maduro

CARACAS.– El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, visitó este miércoles Caracas en la que constituyó su primera visita oficial a Venezuela desde el operativo militar estadounidense de enero que culminó con la captura de Nicolás Maduro y el colapso del gobierno chavista.La presencia del principal jefe militar estadounidense en la capital venezolana representó un nuevo gesto de respaldo de Washington hacia las autoridades interinas que asumieron el poder tras la caída de Maduro. Según informó el Estado Mayor en un comunicado, Caine participó en reuniones con altos funcionarios del gobierno encargado y con personal de la representación diplomática norteamericana.El oficial también visitó la Unidad de Refuerzo de Seguridad de la Infantería de Marina desplegada en la embajada de Estados Unidos en Caracas. El comunicado señaló que sostuvo “conversaciones bilaterales con altos dirigentes del gobierno encargado y con el personal de la Embajada de Estados Unidos”.El Ministerio de Comunicaciones de Venezuela, responsable de canalizar las consultas de prensa del gobierno, no respondió de inmediato a pedidos de comentarios sobre la visita.La llegada de Caine ocurrió en un contexto de creciente cooperación entre Washington y las nuevas autoridades venezolanas. El pasado 23 de mayo, militares estadounidenses realizaron un inusual ejercicio de simulación en Caracas, autorizado por el gobierno interino. El operativo alcanzó la sede diplomática norteamericana y contó con la participación del jefe del Comando Sur, el general Francis L. Donovan.Ese despliegue militar marcó uno de los episodios más visibles de la nueva relación entre ambos gobiernos tras años de enfrentamiento entre Caracas y Washington durante la gestión de Maduro. La visita de Caine elevó aún más el nivel de los contactos institucionales y mostró la importancia que Estados Unidos asigna a la estabilidad del proceso político venezolano.Mientras tanto, sectores de la sociedad civil aprovecharon la jornada para volver a manifestar sus reclamos. Estudiantes, sindicalistas y activistas marcharon por las calles de Caracas para exigir la liberación de los presos políticos, la convocatoria a nuevas elecciones presidenciales y mejoras en las condiciones económicas y sociales del país.La movilización partió desde la Plaza Brion y avanzó hacia la embajada estadounidense bajo un amplio despliegue de fuerzas de seguridad, según informó el diario venezolano El Nacional. La protesta fue encabezada por la Coalición Sindical Nacional, cuyo dirigente, José Patines, reclamó la definición de un calendario electoral para elegir un nuevo presidente y un nuevo parlamento.Los manifestantes también reclamaron información sobre el paradero de personas detenidas por motivos políticos. “El Helicoide sigue funcionando, la represión continúa operando y sigue intacta”, afirmó Patines en referencia a la sede de los servicios de inteligencia venezolanos, denunciada durante años por organizaciones de derechos humanos.De acuerdo con estimaciones de la ONG Foro Penal, alrededor de 400 personas permanecen detenidas en Venezuela por sus opiniones políticas. La organización sostiene que esas detenciones continúan a pesar de la captura de Maduro, de las aperturas económicas impulsadas por el gobierno interino y de la aprobación de una ley de amnistía.La visita de Caine, por lo tanto, coincidió con un momento de transición para Venezuela. Mientras Estados Unidos profundiza sus contactos con las nuevas autoridades y refuerza su presencia institucional en Caracas, distintos sectores de la sociedad reclaman que los cambios políticos se traduzcan también en avances concretos en materia de libertades civiles y garantías democráticas.Agencias AFP y Reuters
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