Chaco, Misiones y Neuquén duplican la tasa de femicidios del país y tres provincias no registraron casos en 2025

En un año donde la Argentina registró la tasa de homicidios dolosos más baja de su historia (3,6 por cada 100.000 habitantes), la violencia contra las mujeres y diversidades sexuales sigue expresando cifras alarmantes. Según el Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina (RNFJA), elaborado por la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, 2025 cerró con un total de 200 víctimas directas de femicidio y 19 de femicidio vinculado. Si bien la cifra total representa una baja del 12,3% respecto a las 228 víctimas de 2024, el análisis por jurisdicción revela un mapa muy desigual donde el riesgo de ser asesinada por razones de género no guarda relación directa con la caída general de la inseguridad física en el país.Para comprender la magnitud de este fenómeno es obligatorio mirar más allá de los números netos y enfocarse en la tasa de víctimas cada 100.000 mujeres, indicador que permite comparar el impacto real en poblaciones de distinto volumen demográfico.En 2025, Chaco, que registró 11 casos de mujeres asesinadas en contexto de violencia de género, se posicionó como la provincia con la tasa de femicidios más alta de la Argentina: 1,80, lo que duplica la media nacional de 0,85. Le sigue de cerca Misiones, con una tasa de 1,77 (12 víctimas directas), y Neuquén, que registró una tasa de 1,69, o un caso cada 59.184 mujeres (y una cifra neta de seis femicidios). Estas tres provincias encabezan el podio de la violencia de género letal en términos relativos, mostrando que, a pesar de tener poblaciones menores que las de los grandes centros urbanos, la vulnerabilidad de las mujeres es significativamente mayor en esos territorios.A la vez, en el informe oficial se destaca que provincias como Formosa (4 casos y tasa de 1,25), Jujuy (5 casos y tasa de 1,24) y Santa Cruz (2 casos y tasa de 1,22) también superaron la barrera de un crimen cada 100.000 mujeres, lo que expone focos de alta incidencia en los extremos norte y sur del país.En el extremo opuesto, el informe destaca un hito: tres provincias no registraron casos de femicidio durante 2025: Corrientes, La Pampa y San Juan. Este dato es particularmente significativo para Corrientes, que el año anterior había reportado cinco víctimas, mientras que San Juan y La Pampa habían registrado una cada una en 2024.Entre los distritos que sí reportaron crímenes, pero mantuvieron las tasas más bajas, se encuentran Entre Ríos, con 0,27 (dos víctimas); Chubut, con 0,33 (una víctima), y Córdoba, con una tasa de 0,50 y una cifra neta de 10 femicidios. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a pesar de su alta densidad poblacional, registró una tasa de 0,79 (13 femicidios), situándose por debajo de la media nacional, mientras que la provincia de Buenos Aires contabilizó 78 hechos, con una tasa de 0,88 cada 100.000 mujeres.El Registro de la Corte Suprema muestra que el 83% de los femicidios ocurren a manos de alguien con quien la víctima tenía un vínculo previo. En el 59% de los casos, el asesino fue la pareja o expareja de la víctima.Neuquén registró una particularidad: tuvo en 2025 la tasa de homicidios más alta del país (5,7) y, simultáneamente, una de las tasas de femicidio más elevadas (1,69). En cambio, en Corrientes, la baja es generalizada: posee la tasa de homicidios más baja de la Argentina (0,9) y tasa cero de femicidios en 2025. Los más y los menosLa evolución interanual permite identificar dónde las políticas de prevención están fallando o dónde el registro se volvió más exhaustivo.El distrito que más aumentó: En términos de volumen absoluto, Misiones registró el mayor incremento, duplicando sus casos al pasar de 6 en 2024 a 12 en 2025. En términos porcentuales, distritos con números bajos también mostraron saltos del 100%, como Catamarca, La Rioja y Santa Cruz: de 1 a 2. Mendoza y Santa Fe también mostraron subas, con cuatro casos más en cada distrito respecto del periodo anterior.El distrito que más bajó en términos netos es la provincia de Buenos Aires, que lideró el descenso nacional en cantidad de hechos, pasando de 98 femicidios en 2024 a 78 en 2025. Le siguió Córdoba, con una reducción de siete víctimas (de 17 a 10). Como se mencionó, Corrientes tuvo el descenso relativo más exitoso, eliminando por completo los cinco casos que había registrado el año anterior.Estabilidad: Jurisdicciones como Chaco, Ciudad de Buenos Aires, Río Negro y Tucumán mantuvieron exactamente la misma cantidad de víctimas que en 2024.Perfil de la tragediaEl informe no solo cuenta víctimas, sino que describe contextos de extrema vulnerabilidad. El 43% de las víctimas presentaba condiciones de interseccionalidad, siendo la vulnerabilidad social y el consumo de sustancias los factores más frecuentes. Además, se destaca que al menos 144 niños, niñas y adolescentes perdieron a sus madres producto de estos crímenes, convirtiéndose en potenciales beneficiarios de la Ley Brisa (N° 27.452), que en la Argentina otorga un régimen de reparación económica y cobertura de salud para niñas, niños y adolescentes víctimas colaterales de femicidios o de violencia intrafamiliar.Un dato que activa las alarmas es el uso de armas reglamentarias. En el 5,5% de los femicidios directos se utilizó un arma de dotación de las fuerzas de seguridad, una propAsimismo, el 17% de los asesinos se suicidó inmediatamente después de cometer el crimen, una cifra que se mantiene estable y refleja el carácter terminal de muchos de estos ataques.Finalmente, el registro de travesticidios y transfemicidios sumó cuatro víctimas en 2025 (2 en Santa Fe, 1 en Neuquén y 1 en Buenos Aires), una baja sensible respecto de las ocho de 2024, aunque las autoridades advierten que estas cifras suelen sufrir subregistros por las dificultades metodológicas para identificar la identidad de género en las primeras actuaciones policiales.
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