¿La política depende de la economía o viceversa?

Para extender un debate al infinito, de manera estéril, nada mejor que comenzar por no aclarar los términos utilizados. ¿Debe “la política” ponerse al servicio de “la economía” o, por el contrario, esta es la que le aporta a aquella?Precisemos. En las líneas que siguen, política significa ejercicio práctico de la política, como en la Argentina 2026 practican Milei, Kicillof, Macri, Juez, etc. Diferente del análisis político, tarea a la que se dedican varias plumas aquí en LA NACION.A su vez, economía significa resultados económicos, como tasa de inflación, tasas de ocupación y desocupación, PBI y cuenta mercaderías de la balanza de pagos.¿Qué hay entre la política y la economía así entendidas? La política económica, que es la porción de la política-política que se ocupa de los aspectos económicos de la realidad. Que la política económica depende de la política la ejemplifica el caso de Roberto Teodoro Alemann, quien cuando el general Leopoldo Fortunato Galtieri le anunció que la Argentina estaba intentando recuperar las Islas Malvinas por la fuerza, no le dijo: “Pare, General, que no hay presupuesto para las municiones”, sino que modificó la política económica a la luz de las nuevas circunstancias.Entonces, la verdadera cuestión se refiere a la relación que existe entre la política económica y la economía, es decir, entre las decisiones públicas en materia económica y su impacto sobre los resultados.Pertenezco a la generación que estudió cómo el accionar público podía mejorar los resultados económicos; en la facultad nos deleitábamos hablando de “sintonía fina”. El actual gobierno, a la luz de nuestra historia y de las circunstancias que enfrenta, plantea la relación al revés: los resultados económicos van a mejorar cuando el retiro de la intervención estatal posibilite redireccionar la energía de los emprendedores, de estar ocupados a trabajar.La política económica es hoy equilibrio fiscal más Sturzenegger lo cual, tal como era de esperar, genera resultados heterogéneos, tanto desde el punto de vista sectorial como geográfico. Con ojos del pasado luce “poco”, pero aquí la cuestión es una de generar resultados. ¿Le alcanzará al oficialismo para ganar la elección de 2027, como acaba de sostener el ministro de Economía Luis Caputo? Se verá. Pero si usted quiere participar del debate le sugiero que lo plantee en estos términos.
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