Economía
Cuánto necesitan los jubilados para vivir en la ciudad de Buenos Aires y cómo les fue a los haberes frente a la inflación
El monto “para vivir en condiciones dignas” fue de casi $1,58 millones en abril, en el caso de un matrimonio con vivienda propia y sin prepaga, según la Defensoría del Pueblo; cuáles son las cifras en otros casos y cómo variaron en los últimos meses
Una pareja de jubilados, mujer y varón, de hasta 74 años, necesitó en abril pasado en la ciudad de Buenos Aires un ingreso de por lo menos $1.577.435 para acceder a una canasta de bienes y servicios que no incluye alquiler de vivienda ni cuota de medicina prepaga. Si paga un plan de salud, entonces el costo de la canasta de consumo resultó de $2.749.141. Y si alquila su vivienda y no tiene prepaga, el valor fue de $2.335.211. Los montos son -en cada situación descripta- un 14%, un 11,8% y un 13,2% más altos que los de diciembre de 2025, y surgen de un informe elaborado por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El documento no define los valores mencionados como umbrales para estar o no en situación de pobreza, sino como los ingresos requeridos “para alimentarse adecuadamente, vivir en condiciones habitacionales dignas, comprar medicamentos, acceder a cuidados, vestirse y tener esparcimiento, entre otros gastos básicos”.Para el caso de personas que viven solas, el informe estima que el costo de la canasta para una mujer de 75 años o más fue en abril de $869.069 si tiene vivienda propia; de $1.454.922 si tiene vivienda y paga un plan médico, y de $1.429.123 si alquila el lugar donde vive y no tiene medicina privada. Esos importes son un 14,3%, un 12,1% y un 12,7% más elevados, respectivamente, que los del último mes de 2025.Un grupo de clínicas corta la atención de guardia a afiliados al PAMI y crece la preocupación en todo el país por el retraso de los arancelesEn el primer cuatrimestre del año, mientras tanto, los haberes jubilatorios del sistema general de la Anses subieron nominalmente un 11,6%, sin considerar el bono que percibe cada mes aproximadamente la mitad de quienes tienen prestaciones contributivas. El ingreso más bajo del régimen, integrado por el haber mínimo más el bono, aumentó menos, un 9,6%. Esto último se explica por el congelamiento del refuerzo, que es de $70.000 desde marzo de 2024, pese a la inflación de 112% que se acumuló desde entonces y hasta abril pasado.Primer cuatrimestreAsí, en los primeros cuatro meses de este año, la actualización de las jubilaciones (que se guía por el índice de inflación general) se ubicó por debajo -en algunos casos, levemente- de la suba de precios de las canastas consideradas por la Defensoría. En igual período, el índice general de inflación (sin considerar una canasta especial de consumos, como en este caso la de adultos mayores) fue de 11,6% en CABA, según el instituto local de estadística, y de 12,3% a nivel nacional, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec.La variación mensual de las jubilaciones y pensiones se define siguiendo el índice de inflación nacional de dos meses atrás. Ese rezago, que tiene por explicación una razón práctica (se toma el dato más reciente que se dispone al momento de liquidarse los haberes), explica por qué en el cuatrimestre la suba de haberes (11,6%) fue menor a la de los precios (12,3%). En tres de los meses del período (enero, febrero y marzo), el reajuste otorgado a los haberes fue más bajo que la inflación del mes, ya que el indicador de precios tuvo tendencia al alza. El índice de movilidad jubilatoria superó la inflación solamente en abril, porque la variación del IPC de ese cuarto mes del año fue menor a la de febrero (que definió el porcentaje de suba).En abril, en tanto, la suba de los valores de las canastas de adultos mayores respecto de marzo fue en todos los casos más baja que el índice general (se movió entre el 0,6% y el 1,5%, mientras que el IPC del Indec registró una variación del 2,6%). En cuanto a los montos, en el caso del matrimonio de jubilados con vivienda propia y sin prepaga, si ambos integrantes cobran el haber mínimo más el bono, el ingreso equivalió al 57% del valor de la canasta de consumos. En ese supuesto de ingresos, si se trata de una pareja que alquila, esa relación es de 39%. Para este último caso, el rubro con mayor incremento en abril respecto de marzo fue el de bienes y servicios personales, con 2,7%, seguido por el de salud, con 2,5%, y el de mantenimiento del hogar, con un alza respecto de marzo de 2,1%.Si se trata de una mujer sola, mayor de 75 años y también con vivienda propia y sin prepaga, el ingreso básico del sistema de la Anses (con bono incluido) equivale al 52% del monto requerido, según la Defensoría del Pueblo, para vivir “adecuadamente”. Si hay pago de alquiler, la cifra del ingreso básico equivale al 32%. Ingresos mediosEsas relaciones, de todas formas, no indican que los hogares que no cubren con las jubilaciones los precios de las canastas queden, a los fines estadísticos, por debajo de la línea de pobreza. Por un lado, porque, tal como se mencionó, el estudio de la Defensoría no se refiere a los umbrales de ingresos para definir esa realidad social. A la vez, porque los hogares pueden percibir dinero de fuentes no previsionales.Si se mira el universo total de beneficiarios del sistema de la Anses, casi tres millones de personas -la mitad de los que cobran jubilación o pensión- perciben la suma equivalente al haber mínimo más el bono. En la ciudad de Buenos Aires, esa participación es inferior, porque es más reducido el porcentaje de jubilados y pensionados que accedieron a sus haberes a través de una moratoria por aportes no hechos en su momento (entre quienes cobran el mínimo, casi el 90% accedió al beneficio usando esa herramienta). Según datos de la Subsecretaría de Seguridad Social, mientras que en todo el país los beneficiarios con moratoria son el 61% del total, en CABA el índice es de 46%.Los datos oficiales también indican que la jubilación promedio es en la Ciudad un 28% más alta que en el conjunto del país, en el caso de los varones, y un 37% más elevada entre las prestaciones cobradas por mujeres. En el conjunto total de beneficiarios, la diferencia es de 34%: en marzo pasado, mientras que el ingreso promedio de todo el país fue de $651.466, el de CABA resultó de $873.699.Comparación con julioLa Defensoría comenzó a hacer el estudio de las canastas durante 2025 y tomó como mes base julio de ese año. La comparación respecto de ese entonces indica que en nueve meses los precios de las canastas se incrementaron entre un 27,5% (el caso de una pareja conformada por un varón y una mujer de hasta 74 años de edad, con vivienda propia y prepaga) y un 33,7% (en el supuesto de un hogar integrado por una pareja con vivienda propia y sin prepaga).En ese período de nueve meses, la inflación general fue en todo el país, según el Indec, de 26%. Y las jubilaciones del sistema general de la Anses tuvieron un reajuste acumulado de 23% sin considerar el bono. El ingreso mínimo garantizado (haber mínimo más bono), en tanto, tuvo un reajuste menor, de 18,7%, algo que se explica por el ya mencionado congelamiento del refuerzo. Como ya se consignó, el alza de los ingresos por debajo de la inflación se debió a la tendencia alcista que tuvo el índice de variación de los precios. Eso se dio tanto en el primer cuatrimestre de este año, como en el período extendido entre agosto de 2025 y abril pasado. En ocho de esos nueve meses, la movilidad previsional fue más baja que la inflación del propio mes en el cual se aplicó.Con esos números, los ingresos perdieron poder de compra en el período, considerando las canastas específicas presentadas por la Defensoría del Pueblo de CABA, y también tomando como referencia la inflación general medida por el Indec.