Las preocupaciones de los empresarios: tasas altas, impuestos y el desafío de sostener las reglas de juego más allá de las elecciones

Las tasas de interés, que siguen en niveles elevados; la necesidad de acelerar la reforma impositiva para mejorar la competitividad de las empresas, y el avance del contrabando y la informalidad son algunas de las preocupaciones que sobrevuelan en cada conversación empresaria. Pero, de fondo, qué ocurrirá después de las elecciones presidenciales del año que viene es el tema de discusión que inevitablemente aparece al mirar hacia el futuro.El empresariado argentino se muestra optimista con la estabilización de la macroeconomía local. Aseguran que la Argentina tenía un desafío que parecía para la próxima década, pero “que se logró en un año y medio”. Sin embargo, mientras que las compañías buscan acomodarse al nuevo paradigma económico -con algunos sectores más golpeados que otros-, los principales ejecutivos del país coinciden en que el mayor desafío ahora es consolidar las reglas del juego a lo largo del tiempo. Vladimir Werning: “El régimen de flotación ya demostró su virtud como amortiguador de shocks”“Increíblemente, hoy tenemos más certezas de lo que puede pasar en nuestro país durante los próximos meses que de lo que puede pasar en un mundo sumamente volátil e incierto. Pero también queda mucho por delante, mucho por hacer. La estabilización es un punto de partida, pero no es el punto de llegada”, afirmó Pablo Miedziak, presidente del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), durante la apertura del 43° Congreso Anual que organizó el IAEF.El consumo fue uno de los temas que se discutió arriba del escenario del Centro de Convenciones de Buenos Aires. Para Martín Cabrales, presidente de Cabrales, en los últimos dos meses hubo cierta reactivación del consumo masivo, aunque aclaró que es heterogénea y muy desigual entre los distintos sectores. “Si bien hay caída del poder adquisitivo, hay nichos más altos que se vieron favorecidos, y realmente se reactivaron y consumen”, explicó. Pero la caída se frenó, según aseguró, de la mano de cambios de hábitos de consumo. “En esta Argentina dual, hay sectores a los que les va muy bien y encajaron bien en este nuevo modelo. Y a otros que les cuesta más acomodarse a este reacomodamiento de la economía. Dentro del consumo masivo, tenés electro, que son bienes durables, y el hecho de que hay crédito, estabilidad y tasas más bajas hace que se reactive mejor. A 15 días del Mundial, la venta de televisores está volando. No podemos hablar de algo genérico, porque a algunos les va bien, a otros más o menos y a otros mal. Todos tenemos que transformarnos, hay un reto, un nuevo paradigma en la Argentina y todos tenemos que cambiar el modelo de negocios y aggiornar el portafolio: seguir en lo que somos buenos y el resto dejarlo“, reflexionó Luis Galli, presidente y CEO de Grupo Newsan. Para Cristiano Ratazzi, chairman del Gruppo Modena, hubo un período “durísimo” a finales del año pasado cuando las tasas de interés “fueron una locura”. Para el empresario, las elecciones legislativas sorprendieron porque generaron un “ataque financiero sobre el Gobierno”, un escenario que podría repetirse el año entrante. “Todavía estamos pensando qué va a encontrar el sistema desestabilizador para las elecciones, miedo”, agregó. Pese a que la economía volvió a la calma, hizo énfasis en que las tasas de interés deberían bajar todavía más.Rafael Grossi advirtió sobre el regreso de las guerras entre potencias y su impacto en la economía global“La situación del Congreso es cómo molestar, no cómo avanzar en el país. Entonces, no es fácil y es la razón por la cual el riesgo país todavía está alto cuando el país está equilibrado. Te hablan del valor del dólar... los salarios en dólares son el doble que un año atrás. Falta sacar impuestos distorsivos, crear incentivos para que la gente esté en blanco, cosas difíciles. Lo quieren hacer [por el Gobierno], pero a cada metro que avanzan hay un palo de alguien que quiere volver a una Argentina de 100 años de desastre. Yo lo llamo ’100 años de Soledad’; estamos tratando de salir de eso”, defendió el empresario al oficialismo.El clima de optimismo también se sintió en los pasillos del IAEF, un encuentro que reunió a políticos, analistas y a los principales ejecutivos de finanzas del país. Mientras que algunos invitados lucían sombreros y bufandas argentinas a diez días de que arranque el Mundial de Fútbol, un regalo que hacían las empresas participantes del evento, el futuro de la Argentina se deslizaba en las charlas de café.“El rumbo macroeconómico es el correcto. Pero no me gusta el ruido que se generó dentro del Gobierno; al final hay funcionarios que también se vieron envueltos en temas de corrupción”, deslizó en confidencia el director de una compañía de asesoramiento financiero. Aun así, ese mismo ejecutivo mencionó que el mundo y la guerra son los problemas que más preocupan. “La coyuntura se amplió; los argentinos estábamos acostumbrados a ver la coyuntura local, ahora lo vemos más global, con los desafíos que tenemos con las modificaciones de la geopolítica”, coincidió José Luis Alonso, CEO de Mirgor, en otro de los paneles del evento. Para el ejecutivo, la Argentina “cambió brutalmente en un plazo de tiempo muy corto”, aunque mencionó la importancia de que el país lleve adelante una reforma impositiva. “Si llegamos tarde, la Argentina industrial va a estar muerta; el timing es fundamental", aseveró. Miguel Kiguel: “Si el tipo de cambio es el correcto, ¿por qué dejar el cepo?”Este mensaje también lo reforzó Gabriela Renaudo, CEO de VISA Argentina y Región Cono Sur, quien aseguró que la reforma impositiva “pide a gritos que se haga”, aunque reconoció que “el país está saliendo de terapia intensiva”. Sin que haya una modificación de impuestos a nivel nacional, provincial y de tasas municipales, remarcó que es “muy difícil competirle al mundo”. Fue un tema en el que coincidieron todos los empresarios, quienes sumaron que el desafío de competir es doble cuando hay grandes cantidades de contrabando y comercio informal en el país. “Estamos en la dirección correcta, sobre todo desde la macro se hizo un gran trabajo, pero nos falta agenda a largo plazo”, sumó Renaudo. Pero el entusiasmo por esa nueva Argentina está. En el caso de Visa, recientemente anunciaron una inversión de US$1500 millones para adquirir Prisma y Newpay. “Esto es porque creemos que el potencial de la Argentina va más allá del año electoral del año que viene”, remarcó.También hay más vuelos de inversores de Estados Unidos y de Europa que vienen a la Argentina a conocer de cerca el estado de las empresas locales y las oportunidades de inversión que se abren. “Antes iban a México y a Brasil. “Ahora reemplazaron a Brasil por la Argentina”, contó en confianza a LA NACION el gerente de comercio de una compañía global que acompaña a otras firmas internacionales en sus decisiones de inversión. “Los temas están instalados en la agenda. Yo pediría reglas claras para poder tener previsibilidad. Hay que generar las capacidades para ser más productivos, más eficientes; hoy tenemos más herramientas que las que había en el pasado. Con reglas claras mirando hacia el futuro, y las empresas entendiendo cómo ser más competitivas, creo que hay futuro”, cerró Santiago Castro Piccolo, CEO de OCASA.
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