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Un sector de la UCR reclama que sus diputados unifiquen los bloques y rechacen la eliminación de las PASO
Dirigentes alineados con Ernesto Sanz y Mario Negri se reunieron el viernes; plantearon la necesidad de recuperar la competitividad nacional y reeditar una coalición similar a Cambiemos
La Unión Cívica Radical (UCR) perdió competitividad nacional. Ese es el diagnóstico de los siete dirigentes que convocaron a una reunión partidaria el viernes pasado para repensar la estrategia de su espacio rumbo a 2027. Consideran que, para reposicionarse como un actor competitivo en el escenario político, se debe revertir la dispersión de sus legisladores en la Cámara baja, a quienes, a su vez, les piden que rechacen la eliminación de las PASO.“Estamos preocupados porque el radicalismo no está pasando su mejor momento”, le dijo a LA NACION Ernesto Sanz, expresidente del Comité Nacional y uno de los organizadores del encuentro del viernes. La convocatoria también estuvo impulsada por Mario Negri, extitular de la bancada de Juntos por el Cambio en Diputados; los exfuncionarios Walter Ceballos y Adolfo Stubrin, el exauditor general de la Nación Jesús Rodríguez y los exlegisladores Facundo Suárez Lastra y Lilia Puig.Desde hace al menos dos años que esos siete dirigentes se reúnen se forma periódica −aproximadamente cada 15 días− en la ciudad de Buenos Aires para analizar la evolución del gobierno de Javier Milei. El año pasado, sin embargo, el foco de sus encuentros viró hacia la fragmentación del partido, que no logró acordar una estrategia unificada a nivel nacional y terminó sumido en una profunda interna entre quienes confluyeron con La Libertad Avanza (LLA) y quienes optaron por armados opositores al Presidente.“Previo a las elecciones, no se reunió la Convención Nacional y esto tuvo un resultado exiguo”, señaló Ceballos a este medio. “La UCR tiene la menor representación de toda su historia y, ahora, además está dividida en tres bloques”, agregó. En Diputados, los radicales están dispersos entre el bloque Provincias Unidas, más alineado con la conducción nacional del partido, la bancada radical propiamente dicha y el monobloque de Karina Banfi, que juega en tándem con Pro y participó del encuentro del viernes.Entre los siete dirigentes convocantes consideran que la UCR no puede llegar a 2027 con tal grado de fragmentación. Por este motivo, en la cumbre del viernes −a la que asistieron alrededor de 140 representantes, entre concejales y exlegisladores− acordaron pedir a los diputados y las autoridades nacionales del espacio que se avance hacia la reunificación en la Congreso.En el Senado, los radicales comparten una misma bancada y un sector del partido espera que ese mismo escenario se replique en la Cámara baja. Estiman que para “recuperar la relevancia orgánica y competitividad del partido” es necesario revertir las distintas escisiones y acordar una agenda común. “La libertad de acción es lo peor que le puede pasar a un partido nacional como la UCR”, sentenció Sanz.En este sentido, el extitular del partido señaló que todos los legisladores radicales deben actuar en conjunto para rechazar la eliminación de las PASO. Se trata −como se manifestó en el encuentro− de una herramienta institucional elemental para definir liderazgos, pero, ante todo, para construir coaliciones amplias.Tanto Sanz y Ceballos como sus compañeros de convocatoria coindicen en que, para la contienda electoral de 2027, la UCR debe insertarse en una alianza amplia que ofrezca una alternativa al kirchnerismo, por un lado, y a LLA, por el otro. Consideran que ambos constituyen expresiones de un mismo modelo populista.Entre los organizadores de la reunión impera una vocación frentista, la misma que mostraron en 2015, cuando participaron de la construcción de Cambiemos. Esperan poder reeditar una coalición similar o incluso más amplia. Según pudo saber LA NACION, no se descarta un acercamiento con partidos provinciales, socialistas y peronistas que no estén encolumnados detrás de las figuras de Cristina Kirchner y Axel Kicillof.Para poder apuntalar un armado de esas características, esperan contar con las PASO que les permitan dirimir diferencias y alcanzar un liderazgo unificado. Ven en las primarias un instrumento democrático con el que combatir la polarización que empuja la Casa Rosada, por lo que esperan que sus legisladores se unan para rechazar la iniciativa oficialista que pretende derogarlas.Esa coalición −según reconstruyeron− deberá regirse por algunas premias básicas como la estabilidad macroeconómica −celebran que con el gobierno libertario se haya ampliado el consenso sobre este factor−, pero aclararon que dicho ordenamiento no puede soslayar el financiamiento para áreas clave como la educación pública y la investigación científica.“Hay que construir una nueva coalición política de equilibrios macroeconómicos generales, pero también democrática, republicana, federal”, aseguró Ceballos a LA NACION.Ese federalismo no implica una “sumisión” total de las provincias al gobierno nacional ni tampoco un esquema de confrontación entre ambos niveles de gobierno como −recuerdan− sucedió durante parte de la presidencia de Mauricio Macri. Abogan, en cambio, por un “federalismo de concurrencia” que fomente el diálogo entre gobernadores y la Casa Rosada para avanzar con proyectos conjuntos.El encuentro del viernes pretendía funcionar como una nueva instancia para impulsar la unidad de la UCR, pero la invitación no se extendió a todos sus dirigentes. La corriente Evolución −que se referencia en el diputado nacional Martín Lousteau, uno de los dirigentes que eligió adherir a Provincias Unidas ante las diferencias con Milei− no fue convocada. Tampoco se llamó a los gobernadores radicales para que participaran.En la organización del encuentro, señalan que se buscó priorizar la “calidad” de los invitados sobre la cantidad y que se buscó ofrecer un espacio de debate para un sector que no cuenta con amplia representación en la cúpula partidaria. Aclararon que, de todos modos, se avisó al presidente del Comité Nacional, Leonel Chiarella, sobre el encuentro y que, en los próximos días, se le elevarán a la Mesa Nacional las principales conclusiones de la cumbre.En el entorno de Chiarella confirmaron que estaba al tanto de la convocatoria, pese a que no fue invitado al encuentro. El titular de la UCR nacional había participado dos días antes, en la ciudad, de un encuentro con Hernán Rossi, presidente de la filial porteña del espacio, y militantes de la juventud partidaria. La semana anterior, recibió a los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Carlos Sadir (Jujuy). Este miércoles recorrerá Villa Devoto como parte de su plan de caminar las 15 comunas de la ciudad previo a la próxima contienda electoral.